Guión: Alex TothDibujo: Alex Toth
Editorial: Azake
Formato: Libro Rústica. 240 Páginas
Precio: 18.50€
Calificación: 9/10
En cuestión de un par semanillas El Zorro de Alex Toth ya formaba parte de la colección y esperaba a ser disfrutado. ¿Que por qué era un hecho poco probable hace algunos años?. Ya se sabe que uno debe evolucionar y no cerrarse nunca a nada. Y la verdad es que el dibujo de Toth para un jovenzuelo cegado por los colorines dados con ordenador pues como que no.
Pero rectificar es de sabios y aquí estoy unos años después disfrutando como cerdo en cochiquera de las aventuras de Diego de la Vega y su inseparable criado Bernardo. Delicioso. Simplemente exquisito. Y algunos calificativos más se merece el volumen editado por Azake Ediciones.
De Alex Toth poco se puede añadir a estas alturas de la película. Maestro de las luces y sombras, pero sobre todo, de la simplificación. Que nadie se sorprenda si encuentra ciertas reminiscencias “Tothistas” en autores más modernos como Rude, Mazzuchelli, Altuna o el siniestro Mignola. Trazo simple y claro, nada de recargar las viñetas con rayitas innecesarias. Para esta edición el color se ha sustituido por unas tramas grises aplicadas bajo la supervisión y dirección del propio Toth.
Y que se puede decir del guión. Pues que las historias cortas escritas por el de Nueva York en ocasiones suelen tener cierta continuidad de una a otra pero que nadie se espere tramas complicadas ni interminables sagas de varios números. Por lo general se produce algún hecho injusto en el que un conocido del Señor de la Vega se ve envuelto. ¿A quién llamarán ustedes? A los Cazaf… Estoooo. No. Al Zorro, que a lomos de su caballo Tornado dejará en evidencia una y otra vez al capitán Monasterio y sus corruptos hombres sedientos de poder, dinero y borracheras.
La edición de Azake, editorial completamente desconocida para un servidor pero que a partir de ahora habrá que seguir de cerca, es sencillamente perfecta. Buen papel, buena reproducción y mejor contenido. El trabajo de Toth se completa con un par de introducciones a cual mejor: una del propio autor y otra de Jordi Bernet (no olvidemos que la primera aventura del no menos legendario Torpedo fue dibujada por Toth). Para cerrar el tomo algunos autores españoles dedican unas palabras explicando la influencia del maestro neoyorquino en sus trabajo: Beá, Pellejero, Fonteriz, Font, Yugo o Martín. Sin olvidar el buen hacer de Álvaro Pons redactando un gran artículo biográfico sobre el autor americano.
Recuperación de clásicos. Ya no sabemos como reivindicarlos. Foráneos y patrios, que hay donde elegir. No dejemos que la injusticia triunfe. Aquí, por desgracia, no podemos esperar que un tipo con un antifaz y capa negra venga a rescatarnos de los malvados.





