martes, 29 de junio de 2010

BATMAN: A LONELY PLACE OF DYING



Guión: Marv Wolfman

Dibujo: Jim Aparo, George Perez y Tom Grummet

Editorial: DC Comics

Formato: Tomo 120 páginas

Precio: 5,95€

Calificación: 7/10


Hace muchos, muchos años (bueno, no tantos, que estoy hecho un chaval), allá por 1989, empecé a comprar mis primeros cómics en inglés, en una pequeña librería de Sevilla que recibía de forma mensual (y ni ellos sabían por qué) la serie regular de Batman y la de Flash. A pesar de la barrera del idioma, el simple hecho de poder estar al tanto de que sucedía años después de lo que Ediciones Zinco nos contaba cada mes (esto fue antes de los cómics presuntos, Previews y demás), me hacía acudir puntualmente a por mi dosis de material americano que devoraba con toda la rapidez que alguien con el Collin Pocket en la mano puede leer.


Era la época en que Jim Aparo suponía el culmen del dibujo del hombre murciélago, y sus historias, muchas guionizadas por Denny O´neill, eran sencillas, casi todas autoconclusivas, y en todo caso, terminaban al mes siguiente de haber empezado. Sin embargo, un mes recibí el # 440 de Batman, y noté una franja de color rojo que advertía: Un lugar solitario para morir, parte 1 de 5. Aquello era demasidado, una historia en 5 partes, dibujada por mi entonces favorito Jim Aparo! Comencé a leer y todo iba de maravilla hasta que llegué a la última página, y leí el pequeño recuadro: “Continuará en los Nuevos Titanes # 60”.


Como podéis suponer, sin posibilidad alguna de que ese comic llegara a Sevilla, tuve que conformarme con leer las partes 1, 3 y 5 de la historia, imaginando el resto que, por si fuera poco estaba dibujado por George Pérez. Aunque todo sea dicho, antes se pensaba más en los fans, y se podía entender la saga si solo leías la serie de Batman. Finalmente, un inspiradísimo viaje de un familiar a Londres terminó con esta historia y con el tomo recopilatorio en mis manos.


La historia en sí, dejando a un lado anécdotas de mis primeros años de lector compulsivo y demás, estaba muy bien contada, y reunía, tras la muerte de Jason Todd, a Batman con su nuevo pupilo, Tim Drake, contra la amenaza de dos caras y la posibilidad de que un nuevo Robin muriese a manos de uno de sus enemigos, dudando Batman si quedarse solo apartir de entonces. A esto se sumaba Dick Grayson, antiguo Robin y entonces Nightwing en los Nuevos Titanes, que motivaba el cruce entre ambas series.


Releyendo ahora este tomo, algo amarillo por el uso y los años, no puedo ser del todo coherente con la nota que le pongo, sabiendo el cariño que le tengo a estas historias de Batman de Aparo, y el tiempo que dedicaba a traducir y leer cada una de sus viñetas, pero si estoy seguro de que estas historias han sabido envejecer mejor que el papel en que están impresas, y que son una recomendable lectura para recién llegados y también para nostálgicos. Y si no tenéis un familiar que vaya a Londres próximamente, esta saga se reeditó completa no hace mucho en Clásicos DC: Nuevos titanes Nº 35.



Jose (54)