martes, 14 de octubre de 2008

VIAJE a ITALIA

Guión y Dibujo: Cosey

Editorial: Planeta DeAgostini

Formato: Álbum Cartoné. 106 Páginas

Precio: 12.95€

Calificación: 9/10

Norma, la editorial que hasta ahora ha mantenido su hegemonía en cuanto a edición de material europeo en nuestro país se refiere, debería empezar a replantearse ciertas políticas de precios a la vista de lo que Planeta está lanzando de forma cada vez más agresiva mes a mes. Vale que muchos de los tomos que está editando son de tamaño reducido para así abaratar costes, y que en cuanto a gramaje del papel, Norma sigue un poco por delante de lo que Planeta es capaz de ofrecer pero, lo que está claro es que en estos tiempos de crisis que corren, cosas tan banales como la calidad del soporte casi no se tienen en cuenta.

Viaje a Italia forma parte de las pocas novedades que Planeta edita este mes de octubre ante la avalancha de títulos que nos espera para el próximo noviembre y la verdad es que se agradece que hayan editado un tebeo de estas características en un mes tan paupérrimo, más que nada porque ello ha permitido una lectura calma sin las "presiones" usuales de tener que leer las últimas compras cuanto antes.

La primera conclusión clara que uno saca al finalizar la lectura de Viaje a Italia es el fuerte carácter cinematográfico que Cosey imprime a toda la narración: ya sea en el preciso uso de los flashbacks que sirven al autor para ir respondiendo a las lógicas preguntas que uno se va planteando a lo largo de la lectura; sea en la descripción de unos personajes que, aunque ligeramente estereotipados, adquieren la suficiente definición conforme la historia va desvelando sus secretos; o, sobre todo, por una composición de página que parece directamente arrancada de un story-board fílmico.

En este sentido, y siendo Viaje a Italia mi primer contacto con el autor, descubro en él un dibujante hábil, que construye a sus personajes de forma simple pero tremendamente sólida y cuya narrativa resulta tan ágil como la sencillez con la que se desarrolla. Y aunque el tebeo guarda muchos y muy buenos momentos, me quedo especialmente con uno, ese final...qué digo final, ese finalazo, que Cosey resuelve en las tres últimas páginas, cada una de ellas perfectamente estructurada mediante diferentes aviñetados: desde la fragmentada y cerrada visualización del tiempo en esa conversación telefónica, hasta las dos páginas que cierran la lectura, toda una lección de temporalización gráfica en la que el autor ralentiza el avance de la cuarta dimensión para que el tinte trágico que lo envuelve sea aún más efectivo. Impresionante.

Lo malo (si es que puede considerarse así) es que ahora que he descubierto a Cosey, y sabiendo que su trabajo para Saigón-Hanoi es poco menos que una obra maestra, "me veré obligado" a empezar a recopilar todo lo que haya sido editado del autor suizo en nuestro país. En fin, ¿qué se le va a hacer?.

Sergio Benítez (37)

lunes, 13 de octubre de 2008

VENGADORES. La ETAPA de GEOFF JOHNS

Guión: Geoff Johns

Dibujos: Varios

Editorial: Marvel

Formato: TPBs 150 Páginas

Precio: 12.99 - 14.99 $

Calificación: 6,5/10

Tenía aparcados estos tomos de Geoff Johns al frente de Los Vengadores desde hacía ya algún tiempo, tanto, que mi compañero de blog no sabía muy bien de qué le estaba hablando. Tras bichear el primero de los TPBs y picarme la curiosidad decidí reseñar los tres volúmenes de los que consta esta corta pero intensa etapa.

Como viene siendo habitual últimamente es bastante difícil encontrarnos que un mismo dibujante sea capaz de ilustrar más de cinco números seguidos de una colección. Por supuesto estos Vengadores no iban a ser menos. El primero de los tomos, titulado World Trust (Avengers 57-62 USA) cuenta con algunos aciertos y otros tantos fallos. En la parte positiva, no podía ser de otra forma, los guiones de Geoff Johns. Su corte clásico le viene bastante bien a un grupo como los Vengadores. Sabe retratar a la perfección héroes como el Capitán América o Thor a la vez que introduce elementos y personajes nuevos que ira desarrollando más tarde. La parte gráfica corre a cargo de Keiron Dwyer, flojito, flojito y en ocasiones feote. El resto del tomo remonta el vuelo gracias a un par de números dibujados por Gary Frank, que aunque vaya a medio gas siempre es algo a tener muy en cuenta. La perla de este World Trust es una historia corta de once páginas dibujadas con un estilo a Los Simpsons bastante cachonda. Bill Morrison, asiduo de Bongo Comics, es el cerebro tras los guiones y lápices de esta mini-historia en la que Loki se infiltra en la mansión para hacer mil perrerías al Capi y los suyos.

El segundo tomo, Red Zone (Avengers 64-70 USA), se abre con un número dibujado por Ivan Reis en el que Halcón es el protagonista absoluto. Se irán aportando más datos sobre personajes nuevos bastante importantes para el posterior devenir de acontecimientos. Tras este breve paréntesis comienza la que para mí es la mejor saga escrita por Johns. Menuda mano tiene para cogerle el punto exacto a los personajes con los que ha decidido quedarse. Traerá de vuelta a un antiguo enemigo muy conocido y odiado el cual trae bajo el brazo un plan de destrucción masiva como los de antes, o lo que es lo mismo, victimas a porrillo. Para esta saga cuenta con un dibujante que a mí personalmente me encanta, Olivier Coipel. El ilustrador de Dinastía de M se luce en estos números. No sé porque este dibujante no cuenta con el favor total del público, sí, es bueno pero… Muestra un dominio espectacular tanto para las escenas de acción como para las “paradas”, escenas de diálogos, etc. Deseando estoy de leerme su actual etapa en Thor.

Para finalizar tenemos The Search for She-Hulk (Avengers 71-76 USA), continuación directa de los hechos narrados en el anterior tomo. Menos el primer y último número, dibujados por Steve Sadowski, es Scott Kolins, habitual de Johns en Flash, el encargado de ilustrar el resto de la historia. Un guión bastante movido en el que se suceden escenas bastante cafres. Una Hulka desencadenada arrasará una ciudad y solo los Vengadores podrán pararles los pies. Mucha acción y algunos invitados sorpresas para cerrar la corta estancia de Johns al frente de los Héroes Más Grandes que han parido mare.

Desconozco los motivos por los que Johns abandonó la serie tan pronto. Bien porque no quería o porque no lo dejaron, la sensación que queda es la de haber leído tan solo una parte de lo que pretendía contar. Si la cosa hubiera continuado en esta línea podríamos haber disfrutado de algo muy grande, a lo que Johns nos tiene acostumbrados. Bueno, al menos siempre nos quedará su etapa en Flash, JSA o la actual de Green Lantern, de la que pronto tendrán noticias nuestras. Avisados quedan.


Marione (23)

domingo, 12 de octubre de 2008

Las AVENTURAS de SOCK MONKEY

Guión y Dibujo: Tony Millionaire

Editorial: Rossell

Formato: Rústica. 87 Páginas

Precio: 9.95€

Calificación: 7/10

Cuando somos niños nos comemos el mundo para desayunar y terminamos cenándonos el universo. Somos capaces de todo, desde construir una cabaña con cuatro palos y dos trozos de tela e imaginar que somos Robin Hood y sus ladrones, hasta creer que por deslizarnos con una tabla por una pequeña cuesta somos los protagonistas de Viaje al Centro de la Tierra intentando sobrevivir a la erupción del volcán. Ningún reto es demasiado grande, ninguna aventura demasiado larga. Pero también somos capaces de las mayores crueldades, esas que sin ningún tipo de aviesa intención hacen llorar a alguno de nuestros mejores amigos para toda la vida y provoca que, momentáneamente, estos corten con nosotros. Antes de que consolas, ordenadores y demás artilugios modernos nos contaminen no queremos nada más que un par de muñecos y una habitación para nosotros, nuestra imaginación obra el resto del milagro.

Más o menos todo eso (y lo que nuestra imaginación quiera volar) es lo que Millionaire pone en juego con Sock Monkey, un tebeo atípico, inclasificable y que por más que parezca adecuado para los más pequeños de la casa, sólo un adulto será capaz de entender. Un mono hecho a partir de un calcetín y un cuervo de trapo son sus dos sufridos protagonistas. Una pareja sacada de una bizarra buddy movie que van buscándose el uno al otro para vivir las más surrealistas aventuras. ¿O cómo llamarían ustedes a intentar devolver una cabeza reducida de jíbaro a su tierra natal?. ¿O intentar emparejar a una ratona con un murciélago caza roedores?.Pues eso, surrealista, ¿no?.

El trabajo de Millionaire en su vertiente gráfica es impecable, trasluciendo la clara intención de imitar las típicas ilustraciones de libros para niños elaboradas a base de una miríada de trazos hechos con plumilla. Bajo esa inocente apariencia, y acompañado por esa crueldad que comentaba al principio, Millionaire va componiendo una obra en la que el humor negro (aunque casi me atrevería a calificarlo de cáustico) campa a sus anchas en cada una de las desventuras en las que el mono y el cuervo tienden a implicarse.

La paradoja de esta lectura, y su genialidad, es que si bien con nuestra mentalidad de adultos somos capaces de captar la fina ironía de las desgracias que rodean a los dos personajes, es necesaria la mirada de un infante para poder apreciar lo fantásticamente absurdo del relato. Sólo conjugando ambas facetas podremos disfrutar de un tebeo escrito y dibujado, qué duda cabe, por un niño grande.

Sergio Benítez (36)

sábado, 11 de octubre de 2008

MISS ENDICOTT

Guión: Jean-Cristophe Derrien

Dibujo: Xavier Fourquemin


Editorial: Planeta DeAgostini


Formato: Cartoné. 160 Páginas


Precio: 13.95€

Calificación: 6/10

De un tiempo a esta parte la Inglaterra victoriana ha sido objeto de miradas muy diferentes por parte del noveno arte. Desde el From Hell de Moore, la mirada más realista, al Steampunk de Kelly y Bachalo, la más fantástica, podemos encontrar ejemplos a ambos lados del charco de historias que incurren en volver la vista hacia el Londres del siglo XIX. En esta orilla del Atlántico, Loisel con su Peter Pan o este Miss Endicott son sólo dos nombres que muestran lo mucho que estimula la imaginación el fértil período en el que se consolidó la Revolución Industrial.

En este terreno, a caballo entre una mirada con cierto hálito de realismo y toques de ese sub-género de ficción del que es claro ejemplo la citada serie de Kelly y Bachalo, podríamos situar a Miss Endicott. La primera de las características queda garantizada gracias al grácil y eficaz trazo de Fourquemin, cuya inequívoca forma de caracterizar a sus personajes no entra en liza con una narrativa ágil, fluida y que compone la que sin duda es la mayor virtud del tebeo.

Es labor por tanto del guión el dotar de voz propia y creíble a los personajes dentro de esa tónica steampunk que el tebo termina por apuntar. Para ello Derrien toma préstamos de todos los lugares imaginables, desde obvias referencias literarias (todo el mundo subterráneo parece sacado, aunque con mucho menos detalle, del Neverwhere de Gaiman) hasta sutiles detalles de personajes de cómic como Batman ("copiando" incluso al mayordomo fiel que ayuda en las tareas "extra" a la protagonista). Mezclado y agitado, el coktail servido por Derrien hace avanzar la acción en manos de la Conciliadora, una suerte de protectora de la ciudad del Tamésis cuyo papel no queda del todo bien dibujado debido a todos los acontecimientos que el guionista narra (casi con calzador) en los dos tomos recopilados por Planeta, y en los que, a la postre, dedica poco tiempo a aspectos que habrían resultado mucho más atractivos, como la descripción de esos mundos visitados por el villano de la función. Al final la sensación que rezuma de la lectura es la de haber pasado un rato tan entretenido como intrascendente, una virtud esta (sí, una virtud) muy poco valorada y que de cuando en cuando no estaría mal reivindicar en este mundillo del noveno arte.

Sergio Benítez (35)

viernes, 10 de octubre de 2008

4 FANTÁSTICOS MOLECULAS INESTABLES

Guión: James Sturm

Dibujos: Guy Davis

Editorial: Planeta DeAgostini

Formato: TPB 96 Páginas

Precio: 6,95 €

Calificación: 9/10

El que te vendan este comic como un tebeo de los Cuatro Fantásticos me parece una autentica tomadura de pelo. ¡Ojo! Aquí nos vamos a encontrar a todos y cada uno de los componentes de la primera familia Marvel pero de poderes, poquitos tirando a nada.

Vayamos por partes. El máximo responsable de esta inusual historia es James Sturm, un autor independiente al que hace poco le hemos visto publicado por aquí Encima y Debajo. Nos encontramos frente al comic mainstream más indie que una de las grandes haya publicado jamás. Para captar ese espíritu de los años 50 en los que tiene lugar la acción nadie mejor que un dibujante correctísimo y de trazo feote como es Guy Davis. Su particular estilo se adapta como un guante al tono general de la historia. Como colofón final, y para dejar bien clarito por donde van los tiros, el autor de las portadas es otro indie con renombre, Craig Thompson. El autor de Blankets nos regala cuatro maravillosas portadas las cuales le proporcionan al tebeo un aspecto exterior bastante apetecible.

Si algo me ha fascinado de este Moléculas Inestables es su tono realista. Llama poderosamente la atención como utilizando un recurso, para nada novedoso, como es el falso documental se puede crear una obra tan fresca e impactante como ésta. Esta técnica, más usada en el cine que en el Noveno Arte, véase El Proyecto De La Bruja De Blair o la más reciente Rec, nos retrata a cada uno de los miembros del cuarteto en su faceta más humana: Sue, una joven que tiene que ejercer de madre de su hermano, Johnny, un chaval rebelde obsesionado con las heroínas de los tebeos de superhéroes, Ben, un tipo que no tiene suerte con sus relaciones amorosas y Reed, que puede comprometerse tanto con su trabajo y con sus experimentos que deja de lado lo más importante.

Sí es cierto que todos estos recursos y elementos nos los encontramos en casi todos los comics de los Cuatro Fantásticos pero en ninguno es el motor principal de la acción. Como ya he dicho un poco más arriba no vamos a leer ningún bocadillo que diga “¡Llamas a mí!” o “¡Es la hora de las tortas!”, no vamos a ver a Reed estirarse o a Sue levantar uno de sus famosos escudos. Lo que nos vamos a encontrar son discusiones de pareja, intentos de un joven por encontrar su sitio en el grupo de amigos, las contrapartidas de los que podrían ser el Doctor Muerte o el Hombre Topo e incluso en una fiesta privada se verán un par de tipos llamados Stan y Jack. ¿Ein? Sí, como lo oyen. Una serie de datos que aportan cierta veracidad a la leyenda que cuenta que Los Cuatro Fantásticos están basados en personas reales.

Poco más que añadir sobre una obra que en otros tiempos no me la habría leído ni pagando pero que con la edad y la mentalidad un poco más abierta se disfruta que da gusto. Si tienen la oportunidad háganse con una copia de este tiesquetené que en su día paso con más pena que gloria por las estanterías de las librerías y que ahora, con suerte, estará acumulando polvo en alguna mesa de saldo esperando a ser degustado por dos duros. El que avisa no es traidor.


Marione (22)

jueves, 9 de octubre de 2008

El PARQUE de la LUNA

Guión: Carlo Fabretti

Dibujo: Miguel Navia

Editorial: Ediciones SM

Formato: Cartoné. 56 Páginas

Precio: 9.50€

Calificación: 6/10

Sacar adelante un blog (o para el caso cualquier espacio, virtual o no, en el que haya que reseñar cine, música o lectura) no es una tarea fácil. Por más que escribir sea un proceso natural para el que esto firma, siempre hay momentos en los que uno no sabe como arrancar un comentario. Muchas veces se puede salir del paso contando alguna historieta personal que toque de forma tangencial al tebeo en cuestión. En otras ocasiones se puede tirar de reflexiones más o menos profundas derivadas de lo que la lectura haya dado de sí. Y en otras basta con entrar a matar desde la primera línea. Pero, ¿qué pasa cuando no puedes echar mano de ninguno de estos socorridos recursos?. ¿Qué pasa cuando el tebeo que te dispones a comentar ha llegado a ti casi por arte de magia?...

Si me preguntaran porqué compré El Parque de la Luna tendría que contestar algo tan vago como "por que llamó mi atención". Aunque quede lejos de ser un motivo tan válido como "me encanta el dibujante y tengo toda su obra" o, "sigo al guionista desde siempre" o, "me lo recomicdó mi amigo X", muchas veces que un tebeo llame tu atención por algún motivo es causa más que suficiente para realizar la inversión de su compra.

En el caso de El Parque de la Luna lo que sirvió como razón para incorporarlo a mi colección fue ese tono sombrío y lúgubre que reinaba en todas las páginas dibujadas con presteza por Navia. Aunque a simple vista se adivinaban ciertas carencias en cuanto a dominio de la fisonomía, la posterior lectura desvelaba una correcta composición de las viñetas y una lograda atmósfera con un claro sabor a cine clásico de terror.

El guión, escrito por el italiano afincado en España Carlo Frabetti, confirma esa impresión, usando el escritor como referencia más clara la mítica Parada de los Monstruos de Tod Browning (aunque también pueda adivinarse cierto guiño a El Carnaval de las Tinieblas de Bradbury). El problema es que más allá de dichas referencias hay muy poco a lo que asirse en un tebeo de desarrollo atropellado y en el que la exposición visual de los acontecimientos prima sobre los diálogos. La rapidez con la que se consume la lectura (para la que no se necesitan más de diez minutos) termina por añadirse como factor en contra a un producto de calidad media cuyo interés reside, sobre todo, en saber si con este libro SM piensa inaugurar una presencia constante en el cada vez más poblado reino de los sellos que editan tebeos en nuestro país. Si es así, bienvenida sea.

Sergio Benítez (34)

miércoles, 8 de octubre de 2008

AGENTES de ATLAS

Guión: Jeff Parker

Dibujo: Leonard Kirk

Editorial: Panini

Formato: 100% Marvel. 168 Páginas

Precio: 13€

Calificación: 6.5/10

Recuento de lecturas pendientes.

Total de tomos por leer: 80

Total de tomos anteriores que son de series regulares de Marvel o DC: 18

Porcentaje de dichos tomos sobre el total: 22.5%

Si algo denotan las cifras anteriores es una cosa: CANSANCIO. Tras tantos años leyendo y coleccionando cómics, el género de superhéroes ha comenzado a hastiarme. Series que no terminan; que divagan sobre los mismos temas una y otra vez; personajes que no evolucionan y que cuando supuestamente lo hacen es para quedarse como estaban; interminables sagas que no llevan a nada; obligatorios crossovers o macroeventos anuales que se anuncian como cambios radicales en los universos de Marvel o DC para luego demostrar que son los mismos que llevan vendiéndonos desde hace años con diferente envoltorio...y así podría seguir durante mucho, mucho tiempo.

Esta postura frente a unas fórmulas que por desgaste han dejado de funcionar me ha llevado, obviamente, a buscar de forma frenética nuevas colecciones que renueven mi interés en los productos de los dos mastodontes americanos. En DC han sido propuestas de Vértigo como Fábulas, Y: el Último Hombre (al que en breve dedicaremos un extenso especial), 100 Balas o nuevas visiones de los personajes más relevantes de la compañía como el All Star Superman o el Green Lantern de Geoff Johns. En lo tocante a Marvel, la respuesta a mi búsqueda ha venido de la mano del Daredevil de Bendis/Brubaker, el Capitán América de este último, Runaways, Criminal (otra vez de Brubaker) o el Ultimate Spider-man de Bendis.

Fuera de esas colecciones regulares, el oteo de proyectos especiales de corta duración es un proceso al que mes a mes someto al Previews. De este seguimiento, y centrándonos en Marvel, han ido saliendo cosillas en los últimos tiempos como Fantastic Four: The End, las dos miniseries de Ghost Rider de Ennis y Crain, el genial Nextwave de Ellis e Immonen o el Logan de Vaughan y Risso pero, curiosamente, no este Agentes de Atlas que, no se muy bien cómo, se me pasó por alto.

Recomendado por algunos de los blogs que tenéis a vuestra derecha, Agentes de Atlas tenía todas las papeletas para gustarme: serie autoconclusiva (más o menos) con personajes que tocan de soslayo el núcleo del Universo Marvel, un dibujo eficaz y, según se decía, sentido del humor fresco y entretenimiento a raudales. Como los trece euros que costaba tampoco iban a sacarme de pobre, intercalé su compra y posterior lectura entre esa ingente cantidad de tebeos a los que ya empiezan a pesar la etiqueta de pendientes.

Agentes de Atlas coge a varios personajes históricos de cuando de la Casa de las Ideas no existía ni la intención. Extraídos de la editorial que precedió a Marvel, el variopinto grupo de personajes (que no voy a describir aquí, para eso está el tomo), la divertida sinergia que Parker crea entre ellos y sus constantes enfrentamientos a una secreta organización son los motores principales de una historia bien contada pero que no puede evitar un inequívoco regusto añejo. No hay nada novedoso en esta historia, nada que no haya sido contado con anterioridad en alguno de los muchos rincones impresos del universo de los cómics, pero ello no es impedimento para que podamos agradecer desde aquí la ágil y entretenida lectura que Parker y Kirk, que toma el pulso a la narración desde la primera página, pergeñan en una serie cuya mayor virtud es precisamente su tono de intrascendencia.

Sergio Benítez (33)