Guión: J.M. StraczynskiDibujo: Gary Frank
Editorial: Norma
Formato: Libro Cartoné. 304 Páginas
Precio: 25€
Calificación: O.M
La primera vez que escuché hablar del guionista de nombre impronunciable, J. Michael Straczynski, fue cuando, siguiendo a mi siempre admirado Gary Frank, y su espectacular sentido del dibujo, decidí hacerme con la serie en español, recién finalizada y en grapa, en una de esas compras a ciegas que tanto nos gusta hacer de vez en cuando.
Hasta entonces, lo único que había leído del autor era Rising Stars, pero su irregular ritmo de publicación y baile de dibujantes, me hizo olvidarme de la serie hasta mucho tiempo después (pero esa es una historia que dejaré para otra recomicdación). El caso es que comencé a leer con cierto recelo, pero disfrutando con cada viñeta y dejándome sumergir por ese tono de novela de cine negro que desprendían las primeras páginas, y de la mano del teniente Grey, y de esos textos de apoyo que hacían las veces de “voz en off”, conocer a Laurel, a ese lugar que existe entre dos sitios, y todo lo que nos cuenta esta serie de docenúmeros que todo amante de los comics debería tener en sus estanterías.
El resultado, como podéis suponer, me dejó fascinado, y no tuve más remedio que leer la obra de un tirón, incapaz de frenar las ganas de coger la siguiente grapa cada vez que terminaba la anterior. Ni que decir tiene que poco tiempo después me hice con la edición en tomo, y desde hace muy poco, y aprovechando la edición en tapa dura que la editorial Norma sacó hace poco, la compro para regalar cada vez que tengo ocasión.
¿Qué de qué trata Midnight Nation? Pues de todo, supongo, de la vida y la muerte, del amor, del sufrimiento, del destino, de lo bueno y lo malo, de los sacrificios que hacemos, de la supervivencia, de la lealtad, de todo un poco. Pero bueno, sin ponernos trascendentales, la serie cuenta el viaje que el detective Grey debe emprender cuando, tras ser atacado por unos extraños seres, descubre que tiene menos de un año para recuperar su alma si no quiere terminar convertido en aquello que mas teme. Durante el viaje, estará acompañado de Laurel, una joven “desposeída” que tiene experiencia en este tipo de viajes, y que guiará a nuestro protagonista en este nuevo universo donde terminan las personas y las cosas que son olvidadas.
Como no podía ser menos, tratándose de una historia acerca del “viaje del héroe”, cada capítulo supondrá una oportunidad de conocer más a fondo quién era Grey antes de iniciar el trayecto, y en quién se irá convirtiendo ante nuestros ojos. El guionista aprovecha la ocasión para alternar este fascinante road-trip con los flashbacks que nos muestran cómo los personajes han llegado a ser olvidados por el mundo, e incluso alguna referencia al mito de la caverna de Platón, hasta llegar a un climax muy bien planificado, y un epílogo que conmoverá a cualquiera con sangre en las venas.
Del apartado gráfico poco menos que alabanzas puedo hacer de la labor de Gary Frank: su minuciosidad y capacidad de detalle son asombrosas, en cada pelo de la cabeza, en cada expresión del rostro de los personajes, en los fondos, los escenarios, etc. en lo que para mi supone el mejor trabajo de toda su carrera.
Por todo lo anterior, y porque cada relectura que hago de la obra me hace considerarla una historia más y más redonda, os animo a leerla y pararos a contemplar y disfrutar cada detalle, cada curva del camino, y cada pequeña historia que el guionista ha incluido dentro de una historia, llena de grandes y pequeñas cosas al mismo tiempo, como la vida misma.
Jose (35)








