jueves, 21 de enero de 2010

La LEYENDA de MADRE SARAH

Guión: Katsuhiro Otomo

Dibujo: Takumi Nagayasu

Editorial: Norma

Formato: 7 Libros Rústica. 224/342 Páginas

Precio: 12-15€

Calificación: 8.5/10

Recomicdado en su momento por activa y por pasiva por Fernan (ese dependiente y amigo de cierta tienda sevillana del que he hablado más de una vez por estas mismas líneas) tengo que confesar que, aunque en el momento de su primera edición Otomo era uno de esos autores nipones a los que le guardaba el más absoluto de los respetos, nunca llegó a tirarme lo suficiente un título cuyo séptimo y último volumen tardó muchísimo en aparecer para desesperación de los muchos lectores a los que sí había logrado convencer. Como no me gusta tropezar dos veces en la misma piedra (aunque más de una y dos veces lo haya hecho) estaba claro que esta segunda edición no la podía dejar pasar, máxime si tenemos en cuenta el innegable atractivo que suponía que las primeras páginas de cada volumen aparecieran a color, permitiendo apreciar en toda su grandeza el arte de Nagayasu. Pero no nos adelantemos.

Tras los muchos años que le llevó completar su magna obra (y espero que nadie tenga que preguntar cuál es) Katsuhiro Otomo había quedado exhausto. Y no era para menos, las más de dos mil páginas de que consta aquella habían supuesto muchos esfuerzos para el autor japonés, que no tardaba en anunciar que pasaría tiempo hasta que volviera a acercarse a la creación de una obra de forma completa. Desde entonces, y ya han pasado algunos añitos, a Otomo lo hemos podido encontrar volcado en su faceta de director de animación (y ahí está la visualmente fastuosa Steamboy para demostrarlo) y a los guiones de contados mangas, siendo entre estos La Leyenda de Madre Sarah su trabajo más reconocido. Y con razón.

La acción que Otomo nos narra en estos intensos siete volúmenes acaece en un futuro indefinido que guarda ciertas concomitancias con el de Akira en cuanto a su carácter post-apocalíptico. Ahora bien, si en aquella el mundo en el que se movían Tetsuo y Kaneda era uno súper-tecnificado, el de Madre Sarah es completamente diferente, asemejándose mucho más al universo de Mad Max que a otra cosa. Así, las aventuras de esta madre en busca de sus tres hijos perdidos, tienen como marco de fondo un planeta Tierra arrasado por el hombre, un perpetuo desierto en el que los pocos supervivientes están a merced de dos facciones militares, los ME (Mother Earth) un grupo que ecologista radical que se oponía a los planes gubernamentales de usar una bomba para variar el eje de rotación de la Tierra y así volverla a hacer habitable; y los E (Epoc) sus acérrimos enemigos y principales instigadores del citado plan. Ambas facciones gobiernan con guante de hierro lo que de habitable queda en el planeta, intentando controlar en la medida de lo posible a los grupos "anarquistas" que surgen aquí y allá.

Y en medio de todo ello, Sarah, una heroína que se mueve con comodidad entre los tópicos asociados a este tipo de personajes, llevando la justicia allá por donde aparece como si de un Richard Kimble femenino se tratara. De hecho, las similitudes con el protagonista de El Fugitivo (y aquí que cada uno elija al que quiera, ya sea David Janssen o Harrison Ford) no acaban ahí, ya que la estructura narrativa elegida por Otomo lleva a la protagonista a una ciudad diferente en cada nuevo volumen, sirviendo esto de excusa al autor para poner de relieve todas aquellas miserias humanas que le vienen a la cabeza, desde la ambición al belicismo, dibujando un panorama desolador en el que la esperanza y determinación de unos pocos resuena con tremenda potencia en las páginas del manga, teniendo mucho que decir al respecto, la titánica labor que Takumi Nagayasu realiza a los lápices.

Sería inadecuado y poco respetuoso para con el trabajo del dibujante afirmar que Nagayasu es un clon de Otomo. Sí, es innegable que la influencia del maestro nipón sobre su forma de narrar es fuerte, pero eso no quita para poder apreciar en toda su magnitud el inmenso y magnífico trabajo que realiza el artista. Dejándose la piel en cada página y cada viñeta, Nagayasu toma como base el soberbio trazo del que siempre ha hecho gala Otomo y lo moldea a su antojo conforme va adquiriendo soltura y tablas: son impresionantes sus diseños de maquinaria, la asombrosa forma que tiene de variar su storytelling para adaptarlo, ya a una conversación entre algunos de los personajes, ya a las alucinantes secuencias de acción que pueblan el relato y, sobre todo, la tremenda y concisa labor de caracterización que hace de todos y cada uno de los personajes, impidiendo así que el amplio reparto de "actores" quede diluido como suele suceder en el manga en términos generales.

Todas estas virtudes, junto a algunas más que me dejo de forma consciente en el tintero para que seáis vosotros los que las desveléis con vuestra lectura, confIrman, fuera de toda duda, uno de los mejores mangas que he tenido la oportunidad de leerme a lo largo de todos estos años de coleccionismo. Y os puedo asegurar que no han sido pocos...

Sergio Benítez (350)

9 comentarios:

Jose dijo...

No sé, no sé, jefe...

Yo hace poco que me terminado esa magna obra de la que hablas, y tenía ganas de seguir con algo del autor, pero lo poco que leí en su día me dejó indiferente, y encima son tropecientas páginas...

Lo mejor será probar cosas nuevas de manga. Tipo monster o Pluto, que me han flipado ambas. Alguna sugerencia, Sebastian?

Un abrazo

sebelo2 dijo...

Pues haces mal Jose, Madre Sarah es brutal y si Akira te ha gustado, este, que tiene mucha menos parafernalia pseudo-científica, no te digo que lo vaya a hacer más (más que nada porque Akira es una obra maestra)pero si que te encantaría.
Eso sí, es una pequeña pasta y el desembolso del tirón es un suicidio, pero poquito a poco....
Saludetes,
Sergio

Toni dijo...

A mi akira fue otro zambombazo maestro que me dejo encandilado y en estado de schock un tiempo y cuando me entere de la existencia de esta madre sarah más apocaliptico aún que la primera, no lo dude ni un segundo, aunque Otomo no fuera el dibujante. Y no me ha defraudado para nada. Y mira que no me la lei del tirón, que es como tiene que ser.
Saludos.

sebelo2 dijo...

Eso, eso, Jose, hazte caso de Toni que tiene toda la razón :P
Saludetes,
Sergio

JA dijo...

A mi también me ha gustado mucho. Me cuesta compararla con Akira porque para mi no hay nada como Akira. Sin embargo, esta epopeya tiene muchos puntos fuertes que ya habeis mencionado. También me gustaria resaltar sobre su guión los distintosmensajes que invitan a la reflexión.

Shin dijo...

Jose, si te gustan los thrillers hazte con Death Note o Liar Game.

Buenos mangas de autor, casi cualquiera de Taniguchi. Un zoo en invierno es excepcional.

Jose dijo...

Gracias Shin por la recomendación. De Death Note vi la srie, así que el manga caerá tarde o temprano, pero lo de Liar Game me gusta bastante la premisa, y son solo 3 tomos...

Ya te cuento. Un saludo,

Shin dijo...

Liar Game está abierta en Japón, son más tomos (llevará 6 o 7 allí) pero no tiene pinta de que se vaya a alargar mucho.

Otra recomendación es Ikigami, otro thriller de historias independientes con un único nexo en común: el personaje repartidor de ikigamis (cuando leas la sinopsis me entenderás).

Lograi el Luciérnago dijo...

Pues acabo de terminar de leerme Madre Sarah... Y sí, me parece una obra bastante inferior a Akira... Pero es que cualquier cosa, por magistral que sea, seguramente sea bastante inferior a Akira :P
Con estos siete tomos he disfrutado mucho. También he sufrido lo mío con Sarah, y con los sinsentidos llevados a cabo por E y ME. Lo pasé mal cuando, por ejemplo SPOILER los nativos de la Tierra queman los cadáveres que caen de la estación, cuando en su interior están germinando patatas, o cuando atacan a la estación con misiles, así, porque sí... FIN DEL SPOILER

Ahora tengo más ganas que nunca de releerme Akira...