lunes, 11 de mayo de 2009

The DEATH of CAPTAIN AMERICA HC vols. 1 al 3

Guión: Ed Brubaker

Dibujo: Steve Epting & VVAA


Editorial: Marvel


Formato: Premiere HC. 144/160

Páginas
Precio: $19.99 c/u

Calificación: 8/10


Mucho se ha hablado desde hace tres años de la drástica decisión de Brubaker de "matar" al personaje más emblemático de Marvel junto a Spider-man, el Capitán América. Un giro inesperado que quitaba del medio al principal motor del bando rebelde durante la Civil War y que dejaba un hueco en el universo Marvel que obligatoriamente necesitaba ser llenado....pero no nos adelantemos y miremos más atrás, concretamente al momento en el que uno de los únicos guionistas que vale la pena de La Casa de las Ideas en estos momentos tomaba las riendas de una colección que hasta entonces nunca había gozado de tan buena salud.

Y es que Brubaker coge al Capi con unas ganas tremendas de darle al personaje la fuerza y garra que ningún antecesor suyo (quizás algunos momentos de los números de Steranko, Stern/Byrne o Reiber/Cassaday) supo darle. Para ello, y aunque a priori pareció una idea descabellada, Brubaker se propuso volver del revés el mundo de Steve Rogers y que mejor para hacerlo que una resurrección de las antológicas. Porque traer de vuelta a Bucky Barnes no puede ser calificado de otra manera, ¿no creen?. Siendo Brubaker un guionista hábil en extremo y sabedor de que tal acontecimiento le sería acreedor de no pocas críticas por parte de los aficionados más conservadores (sí, hasta en este mundillo los hay), el escritor se toma las cosas con calma y reintroduce a uno de los puntales de la mitología del personaje de una forma que a la postre resulta tan lógica como asombrosa: el momento en el que ambos intentan detener el misil disparado desde la guarida del Barón Zemo, y que supondría la desaparición del Capi hasta su recuperación décadas después, es el elegido por Brubaker para dar nacimiento al Winter Soldier. Bucky es recogido por los rusos y sometido a un duro proceso de lavado de cerebro que lo transforma en una máquina de matar sin sentimientos.

Tras su reencuentro con Steve, uno de los mejores números de la serie, Bucky queda momentáneamente al margen para dar paso al acontecimiento con el que abríamos esta recomicdación, la muerte del Capitán América.Y ahí es precisamente donde se abre el primer tomo de esta larga saga que queda recogida en los tres tomos que aquí comentamos. Lo primero que llama la atención es la separación consciente que hace Brubaker de adherirse a los constreñidos esquemas de arcos argumentales de seis números que tanto se llevan en la actualidad comiquera para hacer accesible las series a los potenciales nuevos lectores. Los dieciocho números que abarca The Death of Captain America son indivisibles en arcos menores, y ese detalle es algo digno de alabanza.

Obviamente no me voy a detener en todos y cada uno de los muchos acontecimientos que se van dando la mano de forma continua en las más de cuatrocientas páginas que abarca la lectura, y tan sólo quiero dejar constancia de que, a pesar del uso (que no abuso) en muchos momentos de la narración descomprimida, un mal endémico en el pijamismo actual, Brubaker consigue atrapar con una trama compleja, en la que se van desvelando los diversos resortes que van haciendo avanzar la acción conforme esta los necesita y no antes, no permitiendo el guionista que el ritmo de lo que quiere contar se atribule en ningún momento.

Junto con el efectivo trabajo que viene haciendo Epting desde el principio de la serie (no tan bueno cuando lo entinta Jackson Guice, todo hay que decirlo), esta nueva encarnación del Capi es todo lo que la serie debería haber sido: dinámica, vibrante, y con un hilo conductor que implica, cómo no, al Cráneo Rojo, en la mejor trama que se haya escrito sobre la némesis de Rogers. Ahora que parece que Brubaker ha decidido bajarse los pantalones y traer de nuevo al Capitán América de siempre - al menos eso es lo que apunta la última rumorología y esa misteriosa portada que ha salido en el Previews de este mes - cabe preguntarse si la genial maniobra de su asesinato, que ya ha superado los cuarenta números, no ha sido otro espejismo para vender más cómics (esto es indudable) y al final todo volverá por su cauce usual pues ya se sabe que en el Universo Marvel nada permanece muerto durante mucho tiempo...y sino que se lo digan a la Tía May.

Sergio Benítez (159)

6 comentarios:

Nacho dijo...

Un punto culminante la muerte del Capi. Y de ahí en adelante una bajada en picado en mi interés sobre la serie, una descompresión guionística más pronunciada que en los números anteriores y un aparcamiento de su lectura hasta que acumule una buena cantidad de episodios para ver si me aburría por lentitud o por descenso de calidad.

A ver si me pongo un día de éstos y confirmo si es una cosa o la otra...

Saludos!

Nacho dijo...

Ah, y ya he hablado (aunque reconozco que poco) de El Octavo día por el blog. ¿Todavía no te lo has comprado? Pues si no es así ya tardas...

Saludos!

sebelo2 dijo...

Yo la descompresión la noto, pero no me chilla tanto como en otros tebeos pijameros. Y lo del Octavo Día está ya apuntado para su compra. Lo mismo cae este viernes.
Saludetes Nacho,
Sergio

PAblo dijo...

Es cierto que tras la muerte del CA se nota un pequeño bajón (llamemosle descompresión) pero creo que se debe a que Brubaker está haciendo un punto de inflexión para ir preparando tranquilamente el regreso de Steve Rogers.

A pesar de ello, para mí es el mejor cómic de superhéroes que se está publicando en estos momentos en grapa.

Ya veremos...

Impacientes Saludos.

sebelo2 dijo...

Ya te digo Pablo, este y Daredevil son los únicos que sigo a rajatabla.
Y ahora, con la marcha de Brubaker de la serie del cuernecitos, sólo me quedaré con el Capi. Impaciente estoy por saber que se inventa el Bru para traer de vuelta a Rogers.
Saludetes
Sergio

Victor dijo...

A mí también me parece que es una de las mejores grapas de la actualidad, y lo sigo con bastante interés, pero tampoco puedo prescindir de Thor por ahora. Creo que tanto el dibujo como la trama actual nos dará buenos momentos. Salu2