Un día antes de que termine el mes abandonamos las muchas recomicdaciones que este junio han visto la luz acerca de las novedades del Salón, y volvemos pues a tirar de cosillas más antiguas y, por supuesto, de lo que poco (eufemismo) que nos vayamos comprando cada treinta días. Antes de pasar a la que devuelve el blog a su normal discurrir, tenemos que apuntaros dos breves comentarios. El primero es que queda una GRAN recomicdación del Salón por publicar, pero es competencia de Mario y este mes ha andado algo liadillo (aunque promete que no tardará en leerla y escribirla). El segundo es que, aunque suponemos que muchos de vosotros ya se habrán dado cuenta, el blog ha pasado a una cadencia de actualización de dos veces al día desde la adición de nuestros tres nuevos colaboradores. Así las cosas, las horas de publicación de las recomicdaciones serán las habituales, diez de la mañana y cuatro de la tarde y, si no hay cambios, las mañanas serán de un servidor y las tardes, por este orden, de Nacho, Jose, Toni y Mario, supliendo la ausencia de alguno de ellos el abajo firmante y dejando los viernes por la tarde para descanso del personal. Esperamos que disfrutéis del cambio.
Nuff Said!!
Nuff Said!!
Guión: Tony Sandoval Dibujo: Tony Sandoval
Editorial: La Cúpula
Formato: Libro Rústica. 116 Páginas
Precio: 17.5€
Calificación: 6.5/10
Sinceridad ante todo.
De los muchos ratos que he pasado, paso (y sin duda pasaré) delante del ordenador escribiendo, no sólo las recomicdaciones, sino las críticas, artículos y páginas de televisión del periódico y de Cine & Bso, un alto porcentaje de las mismas no presentan ningún problema. Vamos, que teniendo claro las dos primeras frases, casi que se escriben solas. En contraposición, un pequeño grupo de críticas de cine (de esas que ni fu ni fa) y alguna que otra recomicdación que responde a esa misma categoría se resisten una y otra vez a dejarse analizar. Como ya he dicho esto responde normalmente a que ni es una obra notable (o sobresaliente) ni tampoco tan mala como para ponerla a parir, sino que se queda en medio, en esa tierra de nadie que, cuando te preguntan "¿qué tal ha estado la película/el cómic?", sólo te sale responder "psche".
Afianzada en este amplio margen encontramos a Nocturno, un cómic que intenta por todos los medios ser original, consiguiéndolo sólo a ratos y dejando una sensación extraña, como de haber leído algo que uno no tendría claro en qué ámbito clasificar. Así, la segunda obra publicada en nuestro país del mexicano Tony Sandoval después de El Cadáver y el Sofá (que curiosamente no me llamó la atención en su momento como si lo ha hecho esta) se mueve entre muy diversos géneros, sin entrar de lleno en ninguno de ellos. Slice of life, terror, fantástico, romance y hasta un punto de superhéroes vigilantes podremos encontrar en el desarrollo de una historia que tampoco resulta fácil de resumir. A ver, por una parte tenemos a Seck, un niño sombrío que habla con su padre muerto años atrás y que un buen día, haciendo caso a los consejos de su progenitor, se va de casa de su tío para volver con un amigo con el que tenía una banda de rock duro (sic). Allí conocerá a Karen, una periodista que sueña con gigantescos monstruos marinos y de la que se enamorará. Y también están los violentos componentes de una banda que compite en fama con aquella formada por Seck y sus amigos. Como podéis comprobar, máxime si le echáis un ojo al volumen, Nocturno es un cómic que de tan ecléctico, queda deslavazado en exceso, no quedando muy claras cuáles son las intenciones del autor para con su producto (¿mero entretenimiento o lectura con vocación reflexiva?).
Las primeras páginas, dibujadas por Sandoval en tonos grises para remarcar aún más lo mísero de la vida de Seck junto a su tío y hermano, inciden de pleno en el carácter fantástico (entretenimiento) del relato, ya que éste se introduce como el cuento que una especie de ninfa del bosque cuenta a un errante enmascarado. A partir del momento en el que el protagonista comienza su viaje, Sandoval vira hacia el color y es entonces cuando el discurrir de la historia se vuelve más errático. En lo que al aspecto visual se refiere desde este punto, el autor diferencia dos tipos de gamas cromáticas, una más acuarelada que la otra, que imprimen una fuerte personalidad al devenir de la acción, mucho más de la que el guión es capaz de transmitir al lector. El trazo del artista, caricaturesco pero de gran vigor visual, también se amolda a los diferentes estadíos de la narración siendo, a la postre, lo que mejor funciona de un tebeo que discurre con excesiva rapidez y cuyo final, aunque coherente con el resto de la historia, se antoja algo abrupto.
De los muchos ratos que he pasado, paso (y sin duda pasaré) delante del ordenador escribiendo, no sólo las recomicdaciones, sino las críticas, artículos y páginas de televisión del periódico y de Cine & Bso, un alto porcentaje de las mismas no presentan ningún problema. Vamos, que teniendo claro las dos primeras frases, casi que se escriben solas. En contraposición, un pequeño grupo de críticas de cine (de esas que ni fu ni fa) y alguna que otra recomicdación que responde a esa misma categoría se resisten una y otra vez a dejarse analizar. Como ya he dicho esto responde normalmente a que ni es una obra notable (o sobresaliente) ni tampoco tan mala como para ponerla a parir, sino que se queda en medio, en esa tierra de nadie que, cuando te preguntan "¿qué tal ha estado la película/el cómic?", sólo te sale responder "psche".
Afianzada en este amplio margen encontramos a Nocturno, un cómic que intenta por todos los medios ser original, consiguiéndolo sólo a ratos y dejando una sensación extraña, como de haber leído algo que uno no tendría claro en qué ámbito clasificar. Así, la segunda obra publicada en nuestro país del mexicano Tony Sandoval después de El Cadáver y el Sofá (que curiosamente no me llamó la atención en su momento como si lo ha hecho esta) se mueve entre muy diversos géneros, sin entrar de lleno en ninguno de ellos. Slice of life, terror, fantástico, romance y hasta un punto de superhéroes vigilantes podremos encontrar en el desarrollo de una historia que tampoco resulta fácil de resumir. A ver, por una parte tenemos a Seck, un niño sombrío que habla con su padre muerto años atrás y que un buen día, haciendo caso a los consejos de su progenitor, se va de casa de su tío para volver con un amigo con el que tenía una banda de rock duro (sic). Allí conocerá a Karen, una periodista que sueña con gigantescos monstruos marinos y de la que se enamorará. Y también están los violentos componentes de una banda que compite en fama con aquella formada por Seck y sus amigos. Como podéis comprobar, máxime si le echáis un ojo al volumen, Nocturno es un cómic que de tan ecléctico, queda deslavazado en exceso, no quedando muy claras cuáles son las intenciones del autor para con su producto (¿mero entretenimiento o lectura con vocación reflexiva?).
Las primeras páginas, dibujadas por Sandoval en tonos grises para remarcar aún más lo mísero de la vida de Seck junto a su tío y hermano, inciden de pleno en el carácter fantástico (entretenimiento) del relato, ya que éste se introduce como el cuento que una especie de ninfa del bosque cuenta a un errante enmascarado. A partir del momento en el que el protagonista comienza su viaje, Sandoval vira hacia el color y es entonces cuando el discurrir de la historia se vuelve más errático. En lo que al aspecto visual se refiere desde este punto, el autor diferencia dos tipos de gamas cromáticas, una más acuarelada que la otra, que imprimen una fuerte personalidad al devenir de la acción, mucho más de la que el guión es capaz de transmitir al lector. El trazo del artista, caricaturesco pero de gran vigor visual, también se amolda a los diferentes estadíos de la narración siendo, a la postre, lo que mejor funciona de un tebeo que discurre con excesiva rapidez y cuyo final, aunque coherente con el resto de la historia, se antoja algo abrupto.
Sergio Benítez (198)