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martes, 10 de abril de 2012

LUCHA en DO MAYOR

Guión: Céka

Dibujo: Borris

Editorial: Planeta DeAgostini

Formato: Libro Cartoné. 104 Páginas

Precio: 14,95€

Calificación: 6/10

Con la pérdida de los derechos de DC (pérdida, cesión, torpe movimiento editorial...llaménlo como quiera) Planeta DeAgostini lleva unos meses desesperada por encontrar de nuevo la fórmula con la que impulsar las alicaidas ventas de sus cómics. Lamentablemente, la otrora gran editorial, no parece encontrar el fuego que la impulsara antaño, y desde Enero, sus boletines de novedades no han conseguido mucho más que seguir haciendo mella en su ya dañada reputación. Con un plan editorial que se mueve en mil direcciones pero no fija sus miras en ninguna en concreto, parecía que Planeta había abandonado la opción de seguir publicando BD, hasta que, sin saber cómo, anuncian esta Lucha en Do Mayor, un título al que seguirá, en el mes de Mayo, Le Grand Mort de Loisel. Con la esperanza puesta en que ambos supongan el reinicio de una línea que hasta ahora había dado bastantes alegrías al lector (¿alguien ha dicho el Spirou de Tomé y Janry?), toca analizar que da de sí esta historia protagonizada por animales parlantes.

De igual manera que ya hiciera Art Spiegelman con su magistral Maus, Céka y Borris plantean con Lucha en Do mayor un relato ambientado en la Segunda Guerra Mundial que, como ya he apuntado más arriba, viene protagonizado por animales antropomorfizados. Aunque podría parecer lo contrario, este hecho (y eso es algo que ya pudimos comprobar con la citada Maus), no sirve para reducir o suavizar la carga de crudeza de lo que se nos narra, haciéndola el correcto trabajo de Borris si cabe aún más evidente.

Con todo, y dada la menor extensión de la historia, la dureza del relato (que envuelve el hipotético estreno de la sinfonía Leningrado de Shostakovich en pleno asedio de la ciudad por parte de las tropas nazis) se ve suavizada en gran parte por el esperanzador mensaje del volumen, que habla, como ya se ha hecho incontables veces, de lo indomable del espíritu humano y de su capacidad para recuperarse ante la adversidad, sea esta lo insuperable que sea.

Sergio Benítez (I)

miércoles, 28 de julio de 2010

LAZOS de SANGRE

Guión: Yves H.

Dibujo: Hermann

Editorial: Planeta DeAgostini

Formato: Álbum Cartoné. 56 Páginas

Precio: 11.95€

Calificación: 8/10

Aunque es muy probable que a muchos de los que nos seguís día a día no os suene de nada por aquello de ser de "otra generación", seguro que a muchos de los de mi misma "quinta" el título El Corazón del Ángel os dice bastante. ¿Que por qué saco a colación la cinta de Parker con Rourke y De Niro?. Muy obvio. Porque toda la lectura de este Lazos de Sangre está impregnada de un ambiente similar al que se desarrollaba en dicha cinta. Para aquellos que no la hayan visto, El Corazón del Ángel sigue a Harry Angel (Mickey Rourke) un detective de tres al cuarto a quien su nuevo cliente, Louis Cyphre, le encarga encontrar a un hombre llamado Johnny Favourite, que lleva desaparecido algún tiempo. La búsqueda le llevará a los barrios más sórdidos de la Nueva Orleans, mezclándose en su camino el vudú, la magia negra y un final de esos que te deja totalmente boquiabierto.

Como decía, en Lazos de Sangre Yves H. (hijo de Hermann) desarrolla un guión que guarda no pocas concomitancias con la película de Alan Parker. Trasladando la acción de Nueva Orleans al Nueva York de los años cincuenta, el guionista concreta una trama en la que un joven detective de la policía se verá envuelto en una investigación sobre un misterioso y temido jefe del hampa en la que nada es lo que parece. Urdida con los mecanismos propios del género negro, la trama del cómic se desarrolla siempre en los ambientes más oscuros de la gran manzana, echando mano de ciertos elementos que, depende de como se interpreten, podrían pertenecer al género fantástico o tratarse sólo de figmentos de la imaginación del personaje. Esto último es especialmente visible en el final de la historia, cuando Yves H. deja la mayoría de los detalles que darían cierre al tebeo en manos del enfoque que le quiera dar el propio lector.

Sea como fuere, lo que no atiende en ningún momento a interpretaciones ni enfoques es lo magistral del arte de Hermann, un dibujante al que la palabra prodigioso se le queda corta. Con una carrera a sus espaldas que incluye títulos fundamentales del tebeo europeo como Jeremiah, Comanche o Las Torres de Bois-Maury, quizás sería exagerado afirmar que es en las páginas de Lazos de Sangre donde podemos encontrar el mejor trabajo del belga, pero tampoco estaríamos faltando mucho a la verdad ya que la calidad de aquello con lo que nuestros ojos pueden deleitarse es, a falta de términos más apropiados, brutal. Caracterizando a los personajes de forma magistral y capturando un ambiente que casi se puede mascar, con esa noche poblada de luces de neón y vapores de las alcantarillas que tan propias le son a la ciudad que nunca duerme, no hay en este volumen una sóla página ante la cual la mirada pueda pasar de forma casual sin sentir la extrema necesidad de pararse a admirar el detallismo y profundidad que el dibujante da a cada una de sus viñetas. En este sentido, la lectura de Lazos de Sangre recuerda bastante a otro de sus títulos más preciosistas, la excelente Wild Bill ha Muerto, pero donde en este todo era luz y color, aquí encontramos muchas tinieblas reproducidas con un verismo alucinante que consigue en muchos momentos salvar los escollos de un guión que, como apuntaba arriba, deja demasiado en manos de lector.

Sergio Benítez (396)

viernes, 23 de julio de 2010

FAX from SARAJEVO

Guión: Joe Kubert

Dibujo: Joe Kubert

Editorial: Planeta DeAgostini

Formato: Álbum Rústica. 208 Páginas

Precio: 18€

Calificación: 10/10

Cuando un cómic te deja con lágrimas de emoción en los ojos. Cuando te llega al corazón de forma directa sin ningún tipo de cortapisas. Cuando provoca que te sientas orgulloso de formar parte de una raza (la humana) capaz de albergar dentro de sí una belleza sin límites. Cuando es capaz de hacerte pasar miedo (pero miedo real) atenazándote y haciéndote sufrir por el incierto destino de sus protagonistas...es que no cabe duda de que estás ante un cómic que nada tiene que ver con lo que sueles leer. Claro está que al frente del mismo tenemos un nombre que tiempo ha trascendio la mera garantía de calidad para convertirse en una figura fundamental dentro del noveno arte. Pero eso no quita para que, dentro de su vasta producción, plagada de títulos de esos que todos tenemos en la cabeza cuando pensamos en lo mejor que el cómic norteamericano ha dado, este Fax from Sarajevo sea una obra sobresaliente de Joe Kubert desde la primera a la última página.

Algunos (esos que siempre le andan buscando tres pies al gato) podrían pensar que, dadas las circunstancias bajo las que se ideó este volumen, Kubert lo tuvo muy fácil. ¿Que por qué podría alguien afirmar eso?. Muy sencillo. Porque Fax from Sarajevo es una historia real, vivida por gente real y muy cercana al artista norteamericano. Sus protagonistas son la familia Rustemagic, formada por Ervin, agente de Kubert y figura fundamental en el negocio de los cómics en nuestro continente, Edina, su esposa, y Edvin y Madja, sus dos hijos pequeños. Sobre ellos se abatirá sin descanso la Guerra de Bosnia, esa que estallara a principios de los noventa y por la que Milosevic fue acusado de crímenes contra la humanidad por la sistemática limpieza étnica que llevo a cabo contra los serbios durante los casi tres años en los que se prolongó el conflicto. 100.000 personas perdieron la vida (una cifra que en estos días en los que escribo ya ha alcanzado el terremoto de Haiti) y se calcula que casi dos millones de habitantes tuvieron que desplazarse de su país por culpa de ese infierno llamado Guerra.

Y en medio de todo ello, del caos, los bombardeos y los tiroteos, estava Ervin Rustemagic, un hombre con una determinación de acero que perdió toda su vida en pocos días (resulta acongojante el momento en el que descubre que sus oficinas, con una inmensa cantidad de páginas originales entre las que se encontraba una del Príncipe Valiente dedicada por Hal Foster, han sido completamente destruidas) pero que, aún así, supo mantener a salvo a su familia contra todo pronóstico. Durante dieciocho meses, y a traves de los innumerables faxes que envió a todo aquél que podía ayudarle (de ahí el título), Ervin narró con detalle todo aquello que le iba sucediendo, poniendo en jaque a amistades suyas tan célebres dentro de la cultura europea como Herrmann o el mismísimo Hugo Pratt. En ese tiempo, Ervin hizo todo lo que estuvo en su mano para poder escapar de una muerte que se abatía sin piedad sobre sus conciudadanos, que morían por decenas delante de sus ojos por mor de los disparos inmisericordes de unos tiradores a los que les ofrecían dinero por cada muerto (y más aún si estos eran niños).

Sin suavizar la tragedia, pero centrando su atención de forma casi exclusiva en lo que la familia Rustemagic tuvo que pasar, Kubert traza una historia que se debería convertir en lectura fundamental para cualquier amante del noveno arte: al fijar sus esfuerzos en trasladarnos la odisea de sus amigos, el artista (o más bien cabría decir el artistazo) despersonaliza tanto a las víctimas como a los verdugos, un recurso que, en contra de lo que pueda parecer, aumenta de forma exponencial la tragedia que se vivió en la que fue "la Joya del Este". Sarajevo fué arrasada casi por completo y con ella las vidas e ilusiones de muchos de sus habitantes, algo que queda magníficamente expuesto en la narración de un Kubert que, aquí más que nunca, demuestra por qué es un maestro de maestros. Su narrativa, tan clara y espectacular como se podría esperar, se pone aquí al servicio de una historia en la que no hay héroes de antaño armados con una maza de madera, o pilotos míticos de la Segunda Guerra Mundial, sino gente normal como todos los que ahora mismo os encontráis delante de la pantalla, provocando esto que, obviamente, la ordalía de la familia Rustemagic nos llegue con mucha más fuerza de lo normal.

De su soberbio dibujo, el fantástico y adecuado color que Kubert aplica y como la lectura se pasa en un suspiro no os voy a hablar. En su lugar os propongo que la próxima vez que vayáis a vuestra tienda habitual, os olvidéis de mutantes, vengadores, supermanes u hombres murciélagos. Dejéis de lado cualquier compra que tuvieráis prevista de material europeo y vayáis lanzados a la adquisición de un volumen que engalanará vuestras estanterías. Y si no lo tuvieran en ese momento, no lo dudéis, dejadlo encargado y pagado, así evitaréis gastaros en otro título los míseros 18€ que cuesta esta magistral obra.

Sergio Benítez (393)

martes, 20 de julio de 2010

EL MISTERIO RELIGIOSO

Guión: Grant Morrison

Dibujo: Jon J Muth

Editorial: Zinco/Planeta

Formato: 72/144 Páginas

Precio: 950 ptas/13,95€

Calificación: 6/10


Dios ha muerto. O por lo menos el actor que hacía de Dios en la obra de teatro de un pequeño pueblo llamado Townely. Este es el punto de partida de la obra de Grant Morrison, la aparición del detective Frank Carpenter y su investigación, nos servirá a los lectores para pasar lista y conocer de primera mano a los sospechosos del crimen y los entresijos del pueblo.


Acompañando al detective, la aparición de una periodista del pequeño periódico local precipitará los acontecimientos, hacia un final tan inesperado como surrealista. Visto en conjunto, la novela gráfica peca de dispersarse en su argumento, donde el personaje principal, el detective Carpenter, va de un lado a otro, interroga sospechosos mientras tiene extrañas visiones (quizás premonitorias), o visita un prostíbulo que parece salido de Twin Peaks sin ningún motivo en particular, mas allá de definir innecesariamente la enfermiza personalidad del alcalde del pueblo.


Personalmente, y tras haber leído bastantes obras de Grant Morrison, da la sensación de que este trabajo intentaba asemejarse al estilo de otros compañeros del sello Vertigo, como Neil Gaiman, que sí que saben dotar a sus personajes de la profundidad que necesitan. En este caso, sólo tenemos clara la necesidad de la periodista de salir del pueblo y trabajar en la gran ciudad (más que nada, porque lo oímos de su boca en dos ocasiones), pero el resto de personajes no siguen un rumbo fijo, y aparecen y desaparecen de forma constante.


Sin embargo, algunos destellos de genialidad se dejan entrever en este peculiar relato, como la conversación mantenida con el Reverendo Tilley, quien ha dejado de creer en Dios tras perder a su mujer a causa del cáncer pero sigue dando ánimos a sus feligreses, y nos deja esta frase digna de enmarcar: “Somos animales estúpidos y asustados que rogamos a un cielo vacío, y si puedo calmar el miedo de mis semejantes mintiéndoles sobre el cielo, lo haré”. Brutal.


Publicada por vez primera en 1994, El Misterio religioso supuso la consagración de Jon J Muth, que obtendría al año siguiente el premio Eisner al Mejor ilustrador de Cómics. Y la verdad es que cada página de la novela gráfica merece tal honor. Como sucediera con Dave Mckean en Arkham Asylum, es bastante complicado imaginar la obra y la sensación final que deja al lector, sobre todo en el tercio final, si cualquier otro dibujante se hubiera hecho cargo. Realista, con un prodigioso dominio de la luz y el color, consigue que nos olvidemos de las pequeñas carencias narrativas de un primerizo Morrison para dotar de un mayor empuje y efectividad al conjunto.


Jose (57)

PD: A puntito ha estado de colgarse la etiqueta de ReCOMICdaciones de Antesdeayer, pero al haber sido reeditada por Planeta os ponemos los datos de las dos ediciones, la comentada por Jose y la recientemente aparecida.

miércoles, 14 de julio de 2010

SARVAN



Guión: Antonio Segura

Dibujo: Jordi Bernet

Editorial: Planeta DeAgostini

Formato: Álbum Rústica. 136 Paginas

Calificación: 9/10

A estas altura tiene que haberos quedado claro que, poco a poco, y sin ninguna prisa, me he propuesto recomicdar la obra completa de ciertos artistas españoles de esos a los que todo el mundo coincide en llamar GRANDES. Carlos Giménez, Fernando Fernández, José Ortiz, Miguelanxo Prado, Víctor de la Fuente, Luis García, Antonio Hernández Palacios y Jordi Bernet. Esos son los autores a los que he ido (y sigo) completando con no pocos esfuerzos (hay títulos de algunos de ellos que o son inencontrables o están a precios prohibitivos) para mi bolsillo. Y aunque a veces tales esfuerzos se vean poco compensados por el resultado de la lectura, otras como este Sarvan, cubren de forma holgada todo dinero que se haya invertido en su búsqueda.

Con sólo leer los nombres que están implicados en él, uno ya puede hacerse una idea de que no está ante un tebeo cualquiera: Antonio Segura (uno de los mejores guionistas que tuvo el noveno arte en nuestro país durante los ochenta) y Jordi Bernet, del que poco o nada habría que decir a estas alturas que no se haya dicho ya por activa y por pasiva. La combinación del talento de ambos ya nos había dejado por aquí esa magnífica obra llamada Kraken, título puntal (¿acaso hay alguno que no lo sea?) dentro de la tebeografía de Bernet que, contra todo pronóstico, se ve superado por este Sarvan, un tebeo sobresaliente se mire por dónde se mire.

Aparecido en las páginas de CIMOC, y con dos volúmenes de Norma recopilando en blanco y negro y color las aventuras de esta despampanante fémina, sería Planeta la que, muchos años después (tantos como los doce que transcurrieron entre 1986 y 1998) y ante la complicada perspectiva de poder hacerse con el primero de los tomos editados por Norma, terminaría por agrupar por completo y, de nuevo en b/n, las historias que Segura y Bernet habían creado tiempo atrás.

En Sarvan, el tándem de autores construye un mundo fantástico cuya ambientación queda definida a medio camino entre el universo post-apocalíptico que el guionista ya había explorado a conciencia en Hombre y otro, completamente opuesto a él, que se situaría en la línea de fantasía heróica definida por el Conan de Howard. A tan explosiva combinación habrá que sumarle deidades en conflicto, referencias religiosas nada veladas (ese final) y visitas de razas extraterrestres. Tal mezcolanza de referencias y géneros habría devenido en un batiburrillo inconexo con cualquier otro escritor, pero Segura sabe darle un hálito de coherencia a un conjunto que, si en la superficie podría no pasar de ser un tebeo más de escapismo, en el fondo guarda ciertas reflexiones que van asentándose con calma conforme avanza la lectura. Arropada por un erotismo nada soterrado (algo propio de la época que provoca que a la protagonista se le vea la delantera a la mínima de cambio, y aparezcan objetos fálicos cada vez que nos descuidemos), Sarvan es una lectura vivaraz que derrocha imaginación por los cuatro costados, inventándose Segura todo un microuniverso al que, lamentablemente, nunca ha vuelto a viajar.

Y dando respuesta pertinente a todo ello está el gran Bernet. Que el dibujante catalán es capaz de cuajar unas mozas de infarto es algo que nadie pone en duda y su diseño de Sarvan no hace más que ponerlo de relieve. Pero, como también ha demostrado hasta la saciedad, sus capacidades como artista gráfico no se limitan a esculpir beldades femeninas sino que su asombroso talento queda plasmado también en esos imposibles adonis masculinos y, en términos generales, en cada página del volumen, mediante una imaginación que en ningún momento le va a la zaga a la del guionista. De factura impecable, asombroso control de los claroscuros y una narrativa alucinante, cualidades todas que ya hemos desgranado aquí una y otra vez, el trabajo de Bernet en Sarvan es, en definitiva, otra pieza más en el enorme y fabuloso puzzle que componen todas y cada una de las obras del genial autor español.

Sergio Benítez (388)

lunes, 12 de julio de 2010

HOTEL HARBOUR VIEW



Guión: Natsuo Sekigawa


Dibujo: Jiro Taniguchi


Editorial: Planeta DeAgostini


Formato: Álbum Rústica. 96 Páginas

Calificación: 6.5/10


Editado cuando el manga comenzaba a echar raíces en nuestro país, esto es, poco después de que el fenómeno Dragon Ball entrará con fuerza en esta piel de toro, recuerdo perfectamente tanto el haber tenido en las manos este Hotel Harbour View como haberlo vuelto a depositar en las raquíticas estanterías metálicas de la papelería que había cerca de casa de mis padres debido a que su precio (1.250 de las añoradas pesetas) era escándaloso para mis modestas posibilidades. Muy lejos quedaban aún los tiempos en que mi bolsillo me permitiría llevarme a casa todo aquel material que quisiera (¡benditos años de universidad!) y más lejos aún áquel en el que descubriría a uno de los dos autores que firmaban el volumen de marras, el gran Jiro (aquí Jiroh) Taniguchi.

Pero que nadie se lleve a engaño. El Taniguchi que aquí podemos disfrutar no es el de sus trabajos posteriores, esos que, con títulos como El Almanaque de Mi Padre o Barrio Lejano, han encandilado a todos los amantes sin excepción del noveno arte. Para empezar, el artista nipón no se encarga de los guiones, por lo que ya podéis ir olvidándoos de relatos de corte intimista y miradas nostálgicas al pasado, ya que la historia imaginada por Sekigawa se estructura en tres episodios en los que varios personajes cruzaran sus destinos de manera trágica, con asesinatos, venganzas y vidas que son llevadas al límite, en un manga que entronca en el más puro comic-noir.

Y no sólo ahí se aparta este trabajo de lo que hemos podido verle después al japonés, sino que en lo que respecta al dibujo todavía se sitúa lejos de la evolución que su trazo sufriría una vez comenzó a ocuparse de sus obras al completo. Ahora bien, para los que estamos acostumbrados a verle en su vertiente más calmada, este Hotel Harbour View es todo un descubrimiento: de narrativa vibrante y perfectamente ajustada al calculado tempo que va marcándole el guión, el trazo de Taniguchi deja aquí ver detalles que ya olían a grandeza. Muchos son los recursos (algunos tremendamente usuales en el manga de acción) que pueden observarse en las páginas de este manga, pero uno sobresale de entre todos ellos, las cinco páginas en las que el genial artista ralentiza la acción para detallar como una bala llega a su objetivo: lo que en un cómic de la Marvel actual sería criticado (y con razón) por su descompresión narrativa, aquí funciona a las mil maravillas como si de un filme de John Woo se tratara. Así que, sí, no será el Taniguchi que todos conocemos (y adoramos), pero sigue siendo un Taniguchi digno de leer y ser estudiado.

Sergio Benítez (388)

lunes, 5 de julio de 2010

BATMAN: CACOFONÍA

Guión: Kevin Smith

Dibujo: Walter Flanagan

Editorial: Planeta DeAgostini

Formato: Libro Cartoné. 128 Páginas

Precio: 14.95€

Calificación: 6/10

La verdad es que el motivo de mi relectura de este Batman: Cacofonía no es otro que la publicación de la nueva serie limitada del equipo creativo de ésta, Kevin Smith y Walter Flannagan, dos autores que parecen pasárselo muy bien juntos aunque, a decir verdad, sólo consigan transmitir ese entusiasmo a los lectores. La historia personal de Kevin Smith, como ya sabéis, es una de esas que todo fan querría protagonizar. Ávido lector de cómics comenzó a realizar películas de bajo presupuesto, de ahí pasó a películas de medio presupuesto, a escribir Daredevil, una serie propia basada en sus personajes de Clerks y Green Arrow… Antes de dirigir películas estúpidas protagonizadas por Bennifer o dejar inconclusa una serie limitada de ¡tres números! protagonizada por Bullseye.

Pero bueno, los lectores de cómics todo lo perdonan y aquí vuelve con una historia de Batman para lucimiento del Joker o su propia creación, ese asesino que utiliza las onomatopeyas como única forma de comunicación. Presentado en su etapa en Green Arrow, Smith utiliza aquí a Onomatopeya como detonante en una guerra de bandas entre un Joker, muy enfadado sobre la manera en la que su legado ha sido explotado, y Maxie Zeus, un villano de segunda fila convertido para la ocasión en traficante de una droga de diseño que asola las calles de Gotham basada en la fórmula mortal del gas Joker. El escritor realiza un buen trabajo, estableciendo las personalidades de los personajes que aparecen la serie. Mr. Zsasz y Zeus tienen sus quince minutos de fama, Onomatopeya roba cada escena que protagoniza y el Joker es, en manos de Smith, un perfecto payaso psicópata, cambiando de las bromas inocentes al asesinato sádico en lo que tardas en pasar de una página a otra. Quizás sea Batman, como viene siendo práctica cada vez más habitual, el personaje más plano e insípido de la serie, presente en muchas ocasiones porque el cómic lleva su nombre en la portada. Como nota negativa, decir que, a veces, parece como si el guionista no se diera cuenta de que sus textos de apoyo son extremadamente extensos o que sus personajes no necesitan soltar referencias culturales cada tres palabras.

Walter Flannagan hace un trabajo correcto aunque algo simple, lo que te hace preguntarte que habría hecho un autor más experimentado con los guiones de Smith. Mención aparte merecen las portadas obra de Adam Kubert o Bill Sienkiewicz, una verdadera delicia para el lector.

Bueno, pues hasta aquí Batman: Cacofonía. Una lectura bastante entretenida para pasar un buen rato este verano. En breve os hablaré de Batman: The Widening Gyre, que es para lo que realmente había venido.

Javier (5)

viernes, 2 de julio de 2010

TROLLS de TROY vol.2

Guión: Christophe Arleston

Dibujo: Jean-Louis Mourier

Editorial: Planeta DeAgostini

Formato: Álbum Cartoné. 200 Páginas

Precio: 19.95€

Calificación: 8/10

Cuando ya se ha cumplido más de un año desde que el primer volumen de Trolls de Troy fuera recomicdado en este espacio de la red, nos disponemos ahora a comentar, aunque no de forma tan extensa como entonces, el segundo tomo de una serie que, ante todo, sabe mantener la frescura y el humor de sus cuatro primeros álbumes. Ello no hace sino demostrar que cuando un equipo creativo funciona como un reloj, sabiendo que resortes tocar para provocar la carcajada en el lector, a éste no le queda más remedio que sentarse y disfrutar como un enano de las barbaridades y desmembramientos varios que se nos muestran en estas divertidísimas doscientas páginas.

Aunque sea de soslayo, recordemos que Trolls de Troy se sitúa en el mismo mundo que la genial Lanfeust de Troy (que Devir editó aquí en ocho volúmenes), doscientos años antes de que los acontecimientos de ésta tengan lugar, y que sus protagonistas son un poblado de peludos y malolientes seres a los que les vuelve locos la carne humana y que tienen especial cuidado en que las moscas que les revolotean continuamente no sufran daño alguno. De todos ellos, Arleston se centra en una familia bastante peculiar, ya que uno de sus miembros es una humana con poderes mágicos que fue adoptada siendo muy niña.

Como ya hiciera en los cuatro álbumes que se recogían en el primer tomo editado por Planeta, el escritor narra aquí una saga completa que, aunque se disfruta muchísimo más si se ha leído la primera entrega, es completamente inteligible por alguien que se introduzca por primera vez en el hilarante universo creado por el guionista francés. A grandes rasgos, en este segundo arco argumental, veremos como Waha, la joven adoptada por la tribu, sigue intentando desarrollar sus poderes mientras Profy, su enamorado, intenta construir una casa en la que ambos puedan vivir en un futuro. Al mismo tiempo, asistiremos a los fastos tanto por la primera mosca de uno de los hijos de Tetram (el cabeza de familia) como por su próxima paternidad, desarrollándose todo ello en medio de los encontronazos de nuestros particulares héroes con varios humanos que no quieren sino aprovecharse de ellos de una manera u otra.

Tanto Arleston como Mourier continúan demostrando una imaginación desbordante, haciendo gala el primero de un humor atemporal que no desdeña en introducir pequeños guiños a situaciones actuales (ese último número con el grupo de trolls directamente inspirado en los Rolling Stones y los títulos traducidos de canciones de Los Beatles es hilarante) y el segundo de una capacidad portentosa para seguir imaginando más y más criaturas que quedan perfectamente definidas y adaptadas al universo al que pertenecen, el de una de las mejores y más frescas fantasías que nos han llegado desde el otro lado de los Pirineos.

Sergio Benítez (382)

DAREDEVIL: ECO

Guión: David Mack

Dibujo: Joe Quesada, David Mack


Editorial: Planeta (nºs 9-15 y 56), Panini (nºs 57-60)


Formato: grapa 24 paginas


Precio: 1,35-1,70 €


Calificación: 6,5/10 y 10/10


A lo largo de todo el tiempo que llevo leyendo comics Marvel he podido comprobar que una de sus grandes cualidades de este universo comiquero es la gran cantidad de personajes secundarios (o terciarios) que han pasado por todas las series, sobretodo por aquellas series centradas en un único personaje. Como por ejemplo Spiderman. Quien haya seguido alguna temporada del personaje sabrá que por un lado u otro (por su parte heroica o por su lado humano) siempre se rodea de secundarios de lujo. En ocasiones creados para la ocasión y en otras ocasiones actuando al lado de héroes más reconocidos (como Los 4 Fantásticos).


Otro personaje con grandes secundarios es Daredevil. Bullseye, Elektra, Kingpin, Ben Urich son grandes ejemplos de ello. Si habría que destacar algo de los secundarios del cuernecitos es la cantidad de novias que ha tenido (habiendo acabado la mayoría bastante mal). En particular hay una en la que me gustaría centrarme hoy. Una mujer que co-protagonizo la primera historia de DD después de la muerte de Karen. Su nombre es Maya Lopez aunque la mayoría la conoce como Eco.


Su paso por la serie del cuernecitos transcurrió en dos historias (algo alejadas en el tiempo), la primera la co-protagonizó además de con Matt Murdock con Kingpin. Dibujada por Quesada y guionizada por David Mack es probablemente el mejor trabajo que he visto de este primero. Su composición de viñeta, su forma de narrar el pasado (y con él los demonios interiores), la infancia de estos tres personajes. Una infancia que empujaría a cada uno al camino que ha elegido, a su destino. Un diablo guardián, una narradora de historias y un mafioso.


A esta historia se la ha achacado el hecho de parecerse a la que Miller escribió con Elektra de por medio. No he leído esa historia (blasfemia de mi) pero lo que si sé es que Maya no es Elektra y que la situación no es la misma. Si hay algo que sí se le puede achacar a la historia es su larga duración, siete cómics, sobre todo cuando en mitad de la saga te cuelan una historia guionizada por Quesada y dibujada por Rob Haynes que poco tiene que ver con la trama principal aparte de suceder paralelamente a ella.


La segunda historia de Eco se hizo de rogar y no llego hasta el número 56 de Forum y último publicado por Planeta (algo que hizo que me costara más encontrar ese dichoso número).


En esta ocasión el protagonismo cae totalmente en Maya y su busqueda de perdón y redención por la forma en la que acabo su relación con Matt/Daredevil. Con David Mack como artista completo nos encontramos con una historia en 5 partes que puedo decir sin dudar es puro arte. Hay quien podría decir que lo que Mack hizo en esta historia no es comic al prescindir casi totalmente de las viñetas tal y como las conocemos. Prácticamente nos regala una exposición de cuadros por los que pasan Kingpin, Daredevil, Caballo loco (padre de Maya), Lobezno (como invitado especial) y la propia Maya.


No es la historia de una superheroina o de la exnovia de un superheroe. Es la historia de una mujer muy especial intentando reencontrarse a sí misma, contada de una forma especial, con poesía ilustrada diría yo (suena cursi pero no tengo palabras para describirlo de otra forma).


Esta es la historia de Eco. Es la historia de Maya Lopez, una mujer con una minusvalía que la convirtió en una gran artista, en una gran mujer, que como su propio nombre en código dice, por donde ella pasa siempre deja su recuerdo, como un eco.


Sebastián (34)

martes, 15 de junio de 2010

CRISIS FINAL: LA LEGION DE 3 MUNDOS

Guión:Geoff Johns

Dibujo: George Perez

Editorial: Planeta DeAgostini

Formato: Tomo Cartoné 176 páginas

Precio: 15,95€

Calificación: 7/10


De entre todas las series regulares, maxiseries, miniseries, especiales y tie-ins que un evento de estas características suele generar, hay que ser my cauto a la hora de elegir lo que te llevas a casa y lo que no, o las consecuencias pueden ser catastróficas. Yo mismo aprendí la lección con las Crisis infinitas cuando, sin posibilidad de ojear antes lo que pedía via Previews, terminó de “lecturas de esas imprescindibles para comprender la saga” hasta las mismas narices, dándome cuenta que las editoriales siguen aprovechando estos eventos para sacar mucha basura a los quioscos.

Por eso, me limité a pedirme mensualmente la serie madre, aquella de la que ya os hablo Mario por aquí, y con el que comparto la sensación de que a Morrison le vendieron “mercancía adulterada” cuando escribía esto. Y así, con la tranquilidad que da el “ojeo” previo en la tienda, fui descartando otras compras, de esas imprescindibles, como Trinity, superman en 3D y otras maravillas (piqué con cuenta arás, pero esa esora historia). Sin embargo, se me quedó la espinita de esta Legión, escrita por mi reverenciado Johns, y con dibujos de George “a ver cuantos personajes me caben en esta viñeta” Pérez.


De esta forma, me llevé a casa la edición española y debo decir que el resultado ha sido bastante bueno. La premisa: Superboy prime se escapa por enésima vez (y las que le quedan) y termina en el siglo XXXI, donde recluta a los enemigos de la Legión de Superhéroes de esa era para acabar de una vez por todas con la fuente inspiración que supone Superman. Este a su vez, unirá a tres de las encarnaciones de la Legión que da titulo a la historia para enfrentarse a Prime, y ya la tenemos liada.


Del guión, poco puedo decir de Johns, quien se ha convertido en la rata de biblioteca del Universo DC al que le preguntas cualquier dato de la continuidad y te o dice hasta sin consultarlo. Lo que pasa aquí es que los conocimientos que utiliza resultan abrumadores. Cada una de las páginas presenta datos como para llenar dos o tres sagas y el efecto final se desluce un poco, porque es imposible que te deje con la boca abierta si al final de un número mata a un legionario que salió por ultima vez en el numero de mayo del 82 de la serie original, y que apenas sabes quien es.


Aún así, los finales están muy logrados, la historia a pesar del lastre de la continuidad es sencilla y directa, y sólo quitaría las páginas finales, donde nos cuenta el destino de Superboy, y que sinceramente parecen más una broma que ora cosa.


Del apartado grafico, un George Pérez en plena forma, que le da a Johns lo que necesita (¡mente limpia!), es decir, que en cada viñeta aparezcan simultáneamente las versiones de tres épocas distintas de legionarios, cada una con su traje original, faltaría más, y una media de 40 personajes por página. Definitivamente, una compra obligada para fans del Universo DC, del buen hacer de George Pérez o de un buen cómic de aventuras.


Jose (52)

lunes, 17 de mayo de 2010

SUPERIORIBUS



Guión: Jan

Dibujo: Jan

Editorial: Planeta DeAgostini

Formato: 48 Páginas

Calificación: 9/10


Corría el año catapunchimpún, y yo leía regularmente las series de mutantes escritas por Claremont. Y resulta que al final de una de aquéllas grapas de Forum aparece una historetita corta, de una sola página de duración, protagonizada por un tipo nuevo e ilustrada y guionizada con el característico estilo de Jan en maravillosos tonos grises y sin necesidad alguna de color. Era Superioribus.

Superioribus fue un personaje creado por Jan a petición de Antonio Martín. Se fue publicando en La Patrulla-X y Los Nuevos Vengadores semirregularmente durante los años 1988/89, aunque Planeta tuvo a bien publicar un tomete recopilatorio en el 99. La verdad es que desconozco las posibilidades que hay de encontrarlo hoy en día, pero merece la pena.

¿Y qué nos encontramos en las páginas de Superioribus? Pues Jan en estado puro. Cualquier conocedor del estilo de éste autor va a reconocerlo desde la primera página. Tenemos el clásico sentido del humor que solía desarrollar en SuperLopez trasladado al Universo Marvel. Y digo solía porque todos sabemos que en los últimos tiempos SuperLópez ya no es lo que era. Pero estamos hablando de finales de los ochenta, y Jan en aquélla época era bastante diferente del actual.

Superioribus fue un pequeño sueño frustrado de muchos de los lectores de Jan tras haber leído el par de tomos de El Supergrupo (no os perdáis la genial ReCOMICdación que hizo Jose aquí mismo), ya que por fín podríamos ver al autor manejando a Thor, Iron Man, el Capi América, etc. en lugar de los descarados homenajes que había realizado en aquel par de historias. Pero por desgracia hay que reconocer que la integración de Superioribus al Universo Marvel es bastante tangencial y que la aparición de los personajes de La Casa de las Ideas en la gran mayoría de sus páginas no es más que anecdótica. De hecho en casi todas ellas se podría sustituir por cualquier héroe/villano genérico.

Aún así no crean los lectores pijamistas que no merece la pena. Todo lo contrario. Superioribus es el héroe pijamista superpoderoso y descerebrado elevado a la enésima potencia y pasado por el peculiar filtro del autor. Una pequeña gran joya que merece la pena leer. Tanto si eres pijamista como si no. Si lo eres, por la tontuna de ver personajes conocidos en sus historias. Si no lo eres, porque no te hace falta ni importa que conozcas a ésos personajes, Jan se encarga con un bocadillo de diálogo (o menos aún) de aclararte la posible gracia oculta que te podrías perder. Y con ésta frase ya queda bastante clara la genialidad del autor..

¿Cómo le llaman los pijamistas a éstas cosas...? ¡Ah, sí! Un must have de ésos...

Nacho (51)

miércoles, 7 de abril de 2010

GIL PUPILA vol.1

Guión: Maurice Tillieux

Dibujo: Maurice Tillieux

Editorial: Planeta DeAgostini

Formato: Álbum Cartoné. 240 Páginas

Precio: 23€

Calificación: 7.5/10

Desde siempre he sido cautivado por el magisterio y los dictados que Hergé y todos sus compañeros y continuadores han creado a lo largo de la historia dando lugar a una forma de entender el arte de la historieta y por ende de la vida. La línea clara francobelga es una de las cosas más grandes que ha pasado en este mundo, aunque en nuestra tierra sigue siendo bastante desconocida pese a que estos países los tenemos a tiro de piedra (ya sabéis amigos, que los gigantes USA y Japón ostentan unos tentáculos y un influjo de lo más poderoso). De entre todos esos popes, hay que mencionar al gran Hergé, Jacobs, Martin (recientemente fallecido), Goscinny, Franquin, Jijé, Greg, Tillieux y un largo etc.


Precisamente de este último, Maurice Tillieux se editaba hace poco y como Dios manda, un primer integral de su personaje Gil Pupila, del que ya publicó algo hace más de 30 años. El integral reune su primera etapa de 1956 a 1960, agrupando cuatro números. En ellos vemos a un joven licenciado en derecho, que investiga casos sospechosos, ayudado por otros dos personajes fundamentales, y aquí viene la primera novedad de su propuesta, ya que agrupa en una sola entidad la divina trinidad del thriller: el detective privado, el malhechor (arrepentido) y el inspector de policía. La diferencia con otros comics de aventuras de la época radica sobre todo en que Tillieux es creador de thrillers, digamos que Gil Pupila es genero negro, en comparación con Tintín o Spirou por poner dos magnos ejemplos.


En los dos primeros Libélula se Evade y Arte y Popaina (el propio Tilleux se adelanto a la censura y se inventó este vocablo derivado de la perniciosa droga) asistimos a la presentación rápida de los personajes y una puesta en acción algo brusca para ponernos detrás de unos traficantes de cocaína que están inundando Francia de tal sustancia. El tercero, El Paso del Ahogado es sin duda el mejor del integral y es una gozada leerlo, tratando sobre un anticuario, la herencia que deja y unos personajes turbios rondando alrededor de ella. La lectura acaba con Los Barcos del Crepúsculo, sobre la fuga de un delicuente y su venganza sobre el abogado que mal lo defendió.


En todos ellos vemos a un Tillieux fuertemente influenciado por Franquin, con los personajes caricaturescos, según explica él, por imposición del editor Charles Dupuis cegado totalmente por el genio del creador de Spirou, que por entonces acosaba insistentemente a sus dibujantes a que se inspiraran en él. Aunque Tillieux no fuera un dibujante virtuoso compensó sus carencias mediante una técnica del montaje digna de Hergé y por un sentido de la composición tomado del cine. Trascendió el género del thriller insuflándolo de buenas dosis de humor encontrando ese difícil equilibrio entre lo ridículo y la acción. Ahí tenemos los constantes juegos de palabra de Libélula y lo calamitoso que hace el personaje del inspector de policía Corrusco. Otro hallazgo en Tillieux es que se presenta como un dialoguista puro, por más secundario que pueda parecer un personaje tiene su propia voz y su fraseología.


Cuando acabas de leerlo, te das cuenta del buen rato de entrenimiento que has pasado y, a mi por lo menos, me afloró un sensación nada justa con el tebeo de compararlo con Franquin y su Spirou, que todo sea dicho, junto con Tintín y Astérix forma el triunvirato de oro de la historieta francobelga, pero Tillieux, por todo lo que he comentado supo darle su toque y su impronta personal convirtiéndolo en otra de las referencias del comic europeo.


Toni (24)

lunes, 15 de marzo de 2010

SPACE USAGI

Guión: Stan Sakai

Dibujo: Stan Sakai

Editorial: Planeta DeAgostini

Formato: Libro Rústica. 296 Páginas

Precio: 15.95€

Calificación: 9.5/10

No sé si la distinguida audiencia recordará que hace casi seis meses os hablé de la serie de samurais protagonizada por un elenco de animaletes antropomórficos realizada por Stan Sakai. ¿No? Pues a darle a éste enlace para hacer memoria.

¿Ya?

Vale, pues continuemos. Al amigo Sakai se le pasó por la cabeza avanzar en el tiempo y montarse unas cuantas series limitadas protagonizadas por un descendiente de Usagi Yojimbo, con su mismo nombre y aspecto físico (que se note que son parientes) dentro de unos cuantos bastantes añetes en el futuro. En ellas éste descendiente hace frente a una gran traición dentro de su clan, teniendo que proteger al heredero del mismo para hacer frente a la tiranía Vamos, la historia que nos han contado cienes de miles de veces. Pero muy bien y amenamente contada, eso sí.

Una vez más tenemos en la obra de Sakai varios niveles de lectura. Además de la típica aventura y acción de por sí, tenemos las costumbres y tradiciones japonesas feudales. Además de que el honor, la rectitud, la amistad, y la honradez y bondad del personaje principal por encima de todo. Vamos, que es igual pero distinto que la serie madre.

Y si tenemos en cuenta que mucha gente considera Star Wars basada en el Japón feudal (comparando a jedis con samuráis, al Emperador con el Shogun, y demás...) pues inevitable es que durante la lectura del tomo nuestra mente evoque en más de una ocasión a la citada saga cinematográfica, aunque quizá más por deseo nuestro que por parecido en sí.

Lo que está claro es que no importa que la época en la que se desarrollen las aventuras del conejo samurai. Usagi es Usagi y se mantiene fiel a su espíritu. Y si ése espíritu te gusta, como es mi caso, éste tomo lo tienes que tener en casita en el estante junto a tooooodos los demás tomos de la serie. Y, por supuesto, la nota es la misma que le pusimos al resto de volúmenes del personaje.

Saludos!

Nacho (42)

lunes, 1 de marzo de 2010

DREADSTAR

Guión: Jim Starlin

Dibujo: Jim Starlin

Editorial: Planeta DeAgostini

Formato: Libro Cartoné. 384 Páginas

Precio: 30€

Calificación: 8.5/10

Con la publicacion de Planeta de un tomete recopilando la primera saga de ésta serie intergalactica, voy a aprovechar la coyuntura para hablarles un poquete de ella. Corría el año 86 en nuestros lares, cuando un servidor de ustedes comenzó a adquirir la serie de Jim Starlin denominada Dreadstar, que publicaba Forum dentro de la línea Epic. Buenas cosas se publicaron en ésa línea: Alien Legion, Bozz Chronicles... o ésta que siempre ha sido una pequeña debilidad para quien les escribe. Yo soy bastante cienciaficcionero en mis lecturas, y ésta serie me venía como anillo al dedo. Naves espaciales, razas extraterrestres, un gran imperio malvado (aunque más bien es una Iglesia de la Instrumentalidad) con su grupito de rebeldes a juego...

El señor Starlin creó unos añetes antes una novela gráfica llamada Odisea de la Metamorfosis, que es dónde plantó la semillita de toda la serie. Pero Planeta no la va a publicar ahora, así que la dejamos de lado. Luego sacó otra novela gráfica llamada The Prize, que también es anterior a la serie y que fue reeditada por Epic en forma de Annual de la serie (incluso Forum llegó a publicarla). Pero Planeta no la va a publicar ahora, así que la dejamos de lado. Después sacó una tercera novela gráfica que se llamaba como la serie: Dreadstar. Por supuesto, ésta también va antes de la serie. Pero Planeta no la va a publicar ahora, así que la dejamos de lado.

Entonces... ¿qué va a sacar Planeta? Pues llega a cubrir las doce primeras grapas publicadas por Epic en su día y reeditadas por Dynamite hace cinco añetes. En ellas se comenta algo sobre las novelas gráficas anteriores, pero no es imprescindible su lectura para la comprensión de la serie (aunque la enriquecen bastante). Y tenemos un buen puñado de aventuras que merecen la pena. En especial la penúltima grapa del tomo.

De unos años a ésta parte, en el terreno pijamista, se han alabado los números que el guionista Geoff Johns suele dedicar a los villanos. Ya sea en Flash o en Green Lantern, que nos cuente la vida de Black Hand o del Capitán Frío, normalmente cuando éste guionista relata inicios, motivaciones y demás de los contrincantes del héroe de turno ésos ejemplares suelen estar mejor valorados que el resto de episodios. Pero ésto de dedicar un número al malo maloso dejando a un ladico al héroe de rigor, cual guarnición que no te gusta que dejas en el borde del plato, no es algo novedoso. Se hace desde hace muchos años. Bueno, pues resulta que en el decimoprimer número de Dreadstar el elenco bienhechor protagonista brillaba por su ausencia. En su lugar el ejemplar estaba dedicado al villano de la serie: el Alto Señor Papal.

Y es que en ese número (el 11, por si alguien no se ha enterado) se nos narra su vida. Desde que sus padres, de diferentes razas intergalácticas, se conocen hasta su ascensión a lo más alto de la Iglesia de la Instrumentalidad. Starlin no se molesta en darle un nombre, no le hace falta. Y es curioso, porque durante toda la serie siempre es mencionado por su cargo y en ningún momento se le llama de otra forma. Por eso al contar el origen con él de narrador se omite la necesidad de autodenominarse por su nombre de pila.

La historia es la típica del pobrecito mestizo abusado y tratado a palos por todos y perjudicado por la vida. Hasta que llega el momento en que obtiene una forma de poder que le permite estar por encima de los que se portaban mal con él, y lo utiliza para vengarse. Y no se venga de nadie en particular, sino de la vida en sí. Tenemos el claro ejemplo de maltratado que se convierte en maltratador. Si nadie tuvo escrúpulos con él ¿por qué debería tenerlos él con los demás? Pues lo dicho, que aquí tienen una buena historia de motivaciones malignas, ascensión al poder y malos malosos en general.

Siguiendo con la serie en general, Starlin permaneció en ella hasta el número treinta y uno como artista completo. Después delegó el dibujo y terminó delegando incluso los guiones (a un tal Peter David ¿les suena de algo el nombre?). Pero en mi humilde opinión debería haber cerrado en aquel número treinta y uno, pues se utilizó el típico truco de dar un salto en el tiempo en la serie (de dos años, para ser concreto) y cambió bastante de rumbo argumentalmente. Aún así duraría hasta el sesenta y cuatro y contaría después con una serie limitada de otros seis. Y es que el baile de editoriales es algo que acompaña bastante a ésta serie. Comenzó en Epic y pasó a First a partir del número veintisiete, y la última serie limitada de publicó en Bravura. Incluso en sus posteriores reediciones en tomo ha pasado por SLG o Dynamite, por citar un par. Pero eso ya es otra historia...

Del apartado gráfico poco hay que reseñar, pues supongo que dada la enoooooorme trayectoria del señor Starlin casi todo el mundo habrá visto algún dibujín suyo en alguna ocasión. Y como evolucionar no es que haya evolucionado gráficamente en absoluto, pues es fácil hacerse a la idea.

Y como comentaba al principio, si les gusta la ciencia ficción en general y los comics en particular, pueden aprovechar que los señores de Planeta acaban de publicar un bonito tochete con la primera saga y no dejar de echarle un vistazo a la serie... aunque creo que igual tengo malas noticias. ¿Que cuáles son? Pues que como la edición de Planeta parte de la de Dynamite, y ésta editorial lleva cinco años sin sacar ni una sóla página más de las que va a incluir Planeta en éste tomo no se sabe muy bien que va a pasar de aquí en adelante.Y como podéis imaginar todo son conjeturas, pero hay dos posiciones bastantes claras: que si Planeta se montará sus propios tomos (incluso los más malosos hacen referencia a sus escaneados), o si por el contrario ésto va a ser lo único que vamos a ver de la serie.

De todas formas, dado el material que contiene, el punto de corte, el formato y el precio de la edición, yo creo que merece la pena. Aunque sea sólo para pasar un buen rato. Al fin y al cabo ¿los comics no están para eso?.

Saludos!

Nacho (40)