Guión: María ZaragozaDibujo: Didac Pla
Editorial: Parramón
Formato: Libro Rústica. 96 Páginas
Precio: 15€
Calificación: 8/10
"Era muy joven. Alguna vez te preguntarias si tenia dieciocho o menos. Te daba igual mientras pagase. Esa era la magia o la miseria de lo vuestro. Él pagaba por estar contigo. Luego se mataria. Te propusiste no tomarle mucho cariño"
Todos sabemos que hacer un buen regalo a un lector de cómic a veces cuesta, sobre todo para los que no son entendidos del tema y pueden acabar regalándote un Marvel Zombies: Civil War o tal vez acertar con un Marvel Masterworks: X-Men (Panini, ¡más clásicos porfa!). Hace unas semanas fue mi cumpleaños y como sabía que algo caería, el miedo me venia al pensar en lo que podía acabar formando parte de mi tebeoteca. Llegó el día esperado y al final puedo decir sin duda que este año el regalo ha sido acertado.
Cuna de Cuervos es una novela gráfica, adaptación del libro de la misma autora de título Realidades de humo, que narra la historia de un chaval, una prostituta con media cara quemada y los cinco días que el chaval puede pagar a la prostituta para que le haga compañía. Cuando esos cinco días acaben, él se suicidará. La novela comienza con un extracto de Don Quijote de la Mancha donde Cervantes explica como fue que el pobre hombre perdió la razón de tanto leer novelas de caballería. Se puede decir que esa expoliación también vale para los protagonistas de esta historia. Durante los cinco días que se pasan en la habitación del hotel matan el tiempo entre alcohol, sexo, droga y contar historias sobre su vida.
Se cuentan muchas historias, mezclando lo ficticio con lo real, cambiando detalles y personas. Ficción y realidad se mezclan y retuercen y al final uno acaba tan loco como aquél que iba liándose a palos con los molinos, sin saber ni siquiera si uno mismo es invención de una historia que alguien contó alguna vez.
Para narrar esta mezcla de realidades entre pasado, ficcion y la habitación, Maria Zaragoza se ayuda del dibujo de Didac Pla. Mas que viñetas de cómic parece que estamos viendo una galería de arte de cuadros, a veces estáticas y otras con mayor movimiento, pero siempre acorde con lo que necesita la escena y el momento, expresando con gran acierto lo que la autora quiere en cada situación. Una de las cosas que más me ha llamado la atención es cómo Didac dibuja a la protagonista, con su cuerpo delgado, su media cara muerta y su melena pelirroja, la cual parece no tener fin pues casi siempre acaba saliéndose de plano. Una larga melena que no para de peinar una y otra vez.
La historia de la pelirroja y del chico me ha conmovido. Por un lado te muestra lo duro que puede llegar a ser vivir en un pueblo pequeño donde todos se conocen, donde todos saben de tus errores y tus defectos, donde todos te juzgan, te señalan con el dedo y lanzan piedras sin piedad, y lo que puede acabar marcándote. Puede incluso convertir un corazón una cuna de cuervos. Por otro lado también resulta triste ver como un chico tan joven puede estar tan vacío por dentro que no tenga ninguna razón por la que vivir y sólo en la muerte ve una liberación, el fin del sufrimiento.
La verdad es que es una historia dura y bastante triste,y en ciertos momentos se puede ver que a pesar de todo siempre hay cabida para la esperanza, aunque sea la esperanza de un mundo mejor, imaginado por un loco caballero.
Todos sabemos que hacer un buen regalo a un lector de cómic a veces cuesta, sobre todo para los que no son entendidos del tema y pueden acabar regalándote un Marvel Zombies: Civil War o tal vez acertar con un Marvel Masterworks: X-Men (Panini, ¡más clásicos porfa!). Hace unas semanas fue mi cumpleaños y como sabía que algo caería, el miedo me venia al pensar en lo que podía acabar formando parte de mi tebeoteca. Llegó el día esperado y al final puedo decir sin duda que este año el regalo ha sido acertado.
Cuna de Cuervos es una novela gráfica, adaptación del libro de la misma autora de título Realidades de humo, que narra la historia de un chaval, una prostituta con media cara quemada y los cinco días que el chaval puede pagar a la prostituta para que le haga compañía. Cuando esos cinco días acaben, él se suicidará. La novela comienza con un extracto de Don Quijote de la Mancha donde Cervantes explica como fue que el pobre hombre perdió la razón de tanto leer novelas de caballería. Se puede decir que esa expoliación también vale para los protagonistas de esta historia. Durante los cinco días que se pasan en la habitación del hotel matan el tiempo entre alcohol, sexo, droga y contar historias sobre su vida.
Se cuentan muchas historias, mezclando lo ficticio con lo real, cambiando detalles y personas. Ficción y realidad se mezclan y retuercen y al final uno acaba tan loco como aquél que iba liándose a palos con los molinos, sin saber ni siquiera si uno mismo es invención de una historia que alguien contó alguna vez.
Para narrar esta mezcla de realidades entre pasado, ficcion y la habitación, Maria Zaragoza se ayuda del dibujo de Didac Pla. Mas que viñetas de cómic parece que estamos viendo una galería de arte de cuadros, a veces estáticas y otras con mayor movimiento, pero siempre acorde con lo que necesita la escena y el momento, expresando con gran acierto lo que la autora quiere en cada situación. Una de las cosas que más me ha llamado la atención es cómo Didac dibuja a la protagonista, con su cuerpo delgado, su media cara muerta y su melena pelirroja, la cual parece no tener fin pues casi siempre acaba saliéndose de plano. Una larga melena que no para de peinar una y otra vez.
La historia de la pelirroja y del chico me ha conmovido. Por un lado te muestra lo duro que puede llegar a ser vivir en un pueblo pequeño donde todos se conocen, donde todos saben de tus errores y tus defectos, donde todos te juzgan, te señalan con el dedo y lanzan piedras sin piedad, y lo que puede acabar marcándote. Puede incluso convertir un corazón una cuna de cuervos. Por otro lado también resulta triste ver como un chico tan joven puede estar tan vacío por dentro que no tenga ninguna razón por la que vivir y sólo en la muerte ve una liberación, el fin del sufrimiento.
La verdad es que es una historia dura y bastante triste,y en ciertos momentos se puede ver que a pesar de todo siempre hay cabida para la esperanza, aunque sea la esperanza de un mundo mejor, imaginado por un loco caballero.
Sebastián (2)