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lunes, 18 de junio de 2012

Los IGNORANTES

Guión: Étienne Davodeau

Dibujo: Étienne Davodeau

Editorial: La Cúpula

Formato: Libro Cartoné. 280 Páginas

Precio: 27€

Calificación: 9/10


Sé que es un comienzo bastante trillado, pero no se me ocurre otro, así que, ahí va...

Me encontré por primera vez con la obra de Étienne Davodeau cuando La Cúpula editó, hace ahora un par de años, el primer volumen de Lulú, Mujer Desnuda. Como quiera que su reseña encontró lugar en las páginas del suplemento y no en estas líneas, he de admitir que, con el tiempo, lo que en su momento fue una lectura gratísima llena de encanto y candor, se ha ido convirtiendo en una de las favoritas de las numerosísimas que hice aquel 2010. Obviamente, aquellos dos volúmenes me terminaron sabiendo a poco, así que me lancé a la búsqueda de otras obras del autor francés que hubieran sido editadas en nuestro suelo, encontrándome por casualidad en una visita al Nostromo sevillano, los cuatro títulos que Ponent Mon había editado, saldados a menos de la mitad de su precio de portada. Como podréis imaginar, no me tembló el pulso al agarrarlos todos y hacer que formaran parte de mi tebeoteca. Su posterior lectura paulatina, refrendó la impresión que ya me había dejado Lulú, la de haber encontrado a un autor sencillo que busca, a través de historias afables y en apariencia simples, hacer llegar al lector las más diversas reflexiones acerca del mundo que nos rodea. Así era en Ha Muerto un Buen Hombre (quizás la mejor del cuarteto), Caída de Bici, La Mala Gente y El Testimonio.

No debería resultar extraño pues que, al anuncio de La Cúpula de estos Ignorantes, siguiera la expectación propia de quien quiere tener en sus manos la nueva obra de un autor que nunca defrauda. Lo que no me podía esperar, sinceramente, es lo que al final me he terminado encontrando.

Ya la premisa de partida del proyecto resulta tan original como atractiva a los ojos de cualquier lector de cómics (europeo a priori, aunque la universalidad del relato debería ser suficiente reclamo para atraer a todo tipo de aficionados): durante un período de tiempo de un año - aproximadamente- Davodeau seguirá y ayudará a Richard Leroy, un amigo viticultor, en la ardua tarea de preparar la cosecha del año. Al mismo tiempo, Leroy se someterá a un proceso de "educación" tebeística que incluirá, no sólo la lectura de títulos tan dispares como Watchmen, Maus, Diario Azul, Arrugas, En Busca de Peter Pan o El Fotógrafo, sino la visita a autores franceses, salones de cómic, la imprenta donde se dan los últimos retoques a la edición del primer volumen de Lulú o a la sede de Futurópolis, la editorial que publica los trabajos de Davodeau al otro lado de los Pirineos.

En este proceso de iniciación cruzado, el lector, a través de la exhaustiva labor documental del artista, puede asistir tanto a explicaciones científicas acerca de la elaboración del vino (algo que para alguien que no ama el zumo de la uva resulta todo un descubrimiento), como al encuentro de un neófito en el mundo de la viñeta con nombres como los de Marc Antoine Mathieu, el autor de Dios en Persona y la fantástica 3 Segundos, Jean Pierre Gibrat, que en los momentos que nos narra la historia está inmerso en Matteó, o Matthieu Lefevre, el dibujante de ese sublime título que es El Fotógrafo (por cierto, pequeño tirón de orejas a los traductores de este Ignorantes, ya que La Prórroga, la magistral obra de Gibrat, es renombrada aquí como El Plazo).

Lejos de chirriar, la excelente labor de Davodeau consigue que las articulaciones que van uniendo una y otra vertiente del relato funcionen a la perfección, conjugando una máquina perfectamente engrasada en la que se intuye la voluntad del autor de acercar ambos mundos para que sea el lector el que extraiga los inevitables paralelismos entre la paciente labor del viticultor y la del dibujante de cómics. Consecuencia directa de ese perfecto engranaje, es que la lectura de Los Ignorantes atrapa como pocas, y sus 280 páginas se pueden leer perfectamente de una sentada (de hecho, creo que hasta es recomendable hacerlo así) sin que el cansancio por lo que nos transmite el autor aparezca en ningún momento, algo a lo que ayuda enormemente la franqueza de su trazo (y de nuevo, su afán documentalista -atención al momento del apunte del Duchampiano pulverizador) y, sobre todo, la natural frescura con la que se estructura el relato y con la que Davodeau impregna toda la narración.

Sergio Benítez (XIV) 

viernes, 9 de julio de 2010

El DEMONIO ROJO. GANAS de FOLLAR

Guión: Mauro Entrialgo

Dibujo: Mauro Entrialgo

Editorial: La Cúpula

Formato: Libro Rústica. 140 Páginas

Precio: 12€

Calificación: 8/10

Según me decía alguien hace algún tiempo, se dice por ahí (no se puede ser menos preciso que un servidor) que los lectores de cómics de nuestro país se dividen en dos grupos: aquellos que compran El Jueves, y aquellos que no lo hacen. Exageración cachonda donde las haya y muy lógica si nos estamos refiriendo a la hilarante revista, a la hora de adherirse a uno de los dos, me tendría que inclinar por el segundo, ya que nunca me ha dado por seguir semanalmente la revista. Ahora bien, eso no significa que en mi tebeoteca no haya sitio para muchos de los personajes que en algún momento han pasado por las páginas del semanal, llaménse estos Makinavaja, Historias de la Puta Mili, Historias Fermosas, El Todopoderoso o, cómo no, Clara de Noche. Pero había uno al que hasta ahora no había prestado atención, este Demonio Rojo.

Y no lo había hecho por un motivo principal, y este no era otro que el total desconocimiento de su existencia hasta que no hace mucho (por noviembre del año pasado) La Cúpula lanzara un recopilatorio sobretitulado Siga Usted Todo Tieso, agrupando las últimas páginas a color de las aventuras sexuales de este ex-luchador de wrestling. La lectura de éste, y las muchísimas carcajadas que llegó a provocarme fueron razón suficiente como para querer tener algo más de Entrialgo y su personaje en mi colección. Y así es como llegó este Ganas de Follar, publicado en 2007 y que, en bitono (rojo y negro o turquesa y negro) recoge páginas que van desde la aparición del personaje en El Víbora allá por 1994 hasta principios de la década que ha tocado a su fin.

¿Y qué podemos encontrar en este estupendo volumen?. Pues, al margen de muchas risas, muchas carcajadas (y esos dolores intensos de cabeza que provoca el no poder parar de reir) El Demonio Rojo es un perfecto manual tanto de los muchos arquetipos que rodean a ambos sexos cuando se trata del fornicio, como de verdades como puños relacionadas con el folleteo y todos sus derivados. Sin pelos en la lengua ni un atisbo de nada que se parezca a un tapujo, Entrialgo habla al lector como sólo lo haría ese amigacho que te conoce desde hace años o la pareja que te lleva soportando desde hace algunos más. Esa cercanía provoca una empatía inmediata con todos y cada uno de los personajes que pueblan el particular universo del Demonio, llámese Rafa, el protagonista (cuya única ocupación es follar, y con cuántas más mujeres distintas, mejor), o Higueras, Jorge o Átomo, algunos de sus más que lamentables amigos.

Pero lo mejor de El Demonio Rojo no es conseguir que nos riamos con una facilidad pasmosa. No. Lo mejor es que en su reducido reparto Entrialgo condense con maestría a casi todo lo que cada uno de los sexos puede reservar con respecto a sus apetitos y formas de relacionarse. Es por ello que no debería extrañarnos vernos reflejados en alguno de los personajes o alguna de las muchas anécdotas que estos cuentan. Y es que, a fin de cuentas, este Demonio Rojo es real como la vida misma.

Sergio Benítez (386)

viernes, 18 de junio de 2010

OTHER LIVES

Guión: Peter Bagge

Dibujo: Peter Bagge


Editorial: La Cupula

Formato: Cartoné 136 Páginas B/W

Precio: 18 €

Calificación: 8.5 / 10

Cuando Peter Bagge decidió dar carpetazo a Odio muchos quedamos huérfanos de nuestra dosis de nostalgia noventera. Todo ese rollo grunge made in Seattle, New Jersey, pesimismo existencial y humor negro y acido a partes iguales funcionaba de maravilla en la serie publicada aquí en España por La Cúpula.


¿Se acabó lo que se daba? Habría que darle un voto de confianza al amigo Bagge. Porque él lo vale. ¿Y como respondió? Pueeeeeees. Con Yeah!, con Sudando Tinta, con Hulk, con Spiderman, y Apocalipsis Friki. Hombre, para el fan ortodoxo del estilo Bagge esto era un poco raro. La gente se encontraba perdida. Su dios del cómic alternativo publicando tebeos de La Masa y del Hombre Araña. Por favor.


Pero que nadie se alarme. El toque del de Nueva York siempre está presente. Pero claro, la sombra de Buddy es alargada amigo y tras algunos intentos fallidos que no contaron con el apoyo del público ahora parece haber encontrado el buen camino.


Su nuevo trabajo es una novela gráfica para Vertigo titulada Other Lives. El tema principal de la obra se podría resumir en la siguiente pregunta: ¿Quiénes sómos? Una cuestión que ya tocaría en Odio y que ahora retoma para hacer de él el motor de esta historia.


Mucho se ha escrito sobre la personalidad de los seres humanos. Nos comportamos de manera distinta dependiendo del entorno en el que nos encontremos: trabajo, amigos, vida en pareja o incluso vida en internet-on line. De esto y de mucho más trata Other Lives.


Para ir poniéndose en situación: Vladimir Rostov, periodista de investigación, Ivy Chin, novia de Vladimir, Javier Ortiz, obsesionado con las teorías conspiratorias y Woodrow Wooley, separado y jugador de poker via internet. ¿Y ahora qué? Junten a estos personajes, crucen sus vidas y añadan secretos, inseguridades, infidelidades virtuales, humor bastante irreverente y el mencionado toque Bagge.


El amigo Peter lo ha vuelto a hacer. Esta novela gráfica te atrapa y no puedes soltarla hasta que no la termines. Hasta que no sepas el destino que sufrirá cada uno de los personajes, que al fin y al cabo es lo más importante en la historia.


Y sí, puede que no nos olvidemos de los Bradleys tan fácilmente pero si lo que nos depara el futuro de este autor es tan bueno como esta Other Lives podemos respirar tranquilos y esperar con ansias su próxima obra. Como curiosidad señalar que aunque Other Lives apareció en el sello Vertigo en Estados Unidos será La Cupula y no Planeta la que acabe publicándola en España. A mi que me registren.


Mario (2ª Época#22)

lunes, 8 de marzo de 2010

ARQUETIPO

Guión: Ralf König

Dibujo: Ralf König

Editorial: La Cúpula

Formato: Libro Cartoné. 148 Páginas

Precio: 20€

Calificación: 8/10

Después de muchos años sin leer nada de Ralf Konig, e impulsado por la recomicdación realizada de Prototipo por el apañero Sergio (¿no la leíste? pues está aquí mismo), me decidí el otro día a adquirir las dos primeras partes de lo que el autor ha dicho que será una trilogía bíblica. Y si Sergio ha recomicdado ya el primero, será cuestión de hacer el segundo.

Si en el primer tomo Dios jugueteaba con Adán mientras Luci(fer) participaba en el juego. Aquí el papel de Luci es totalmente anecdótico, por lo que la historia se centra más en la relación de Dios con el hombre. Pero no un hombre cualquiera, se trata del mismísimo Noé. Sip, aquel tipo que se montó un barquichuelo y lo cargó con dos animalillos de cada especie para que sobreviviesen al Diluvio Universal. Pensad cuantas especies hay y flipad con el tamaño que debió de tener el barquichuelo, seguro que el Titanic era una cáscara de nuez a su lado...

Bueno, pues la cuestión es que König no se ciñe a la historia bíblica. En el prólogo sí que nos plantea a Noé tal y como lo conocemos, pero él mismo se encarga de decirnos que en la historia que vamos a leer no tenemos a ése Noé, sino a otro confeccionado por su imaginación. Y éste Noé no es tan bueno, puro y casto como el de la versión del Antiguo Testamento, es más bien orgulloso, prepotente, hipócrita, putero y demás lindezas por el estilo. De hecho, si el tomo anterior se me antojaba bastante filosófico y no excesivamente dado al chiste, éste lo considero más bien una lección de humildad de Dios a su creación y me parece bastante más plagado de humorismo que el anterior. En grandes rasgos, claro...

En cuanto al grafismo, quien haya leído alguna vez a König ya sabe qué se va a encontrar. Como tonterida anecdótica podría comentarios que al leer el tomo me acordé del apañero Jose y su devoción por John Byrne. ¿Por qué? Pues porque el tomo está plagado de primeros o medios planos de los personajes, sin fondo alguno dibujado. ¿Suena ésto de algo al autor canadiense? Nooo, ¡que va!

Quizá como mención especial, me gustaría resaltar la maravillosa edición de La Cúpula, con sus tapas duras y papel de gran gramaje. Aunque también he de reconocer que al traductor en los pasajes con rima en más de una ocasión me han dado ganas de estrangularlo... pero es un mal menor.

Nacho (41)

jueves, 3 de diciembre de 2009

BARDÍN el SUPERREALISTA

Guión: Max

Dibujo: Max

Editorial: La Cúpula

Formato: Libro Cartoné. 88 Páginas

Precio: 18€

Calificación: 8/10

En ocasiones (que gracias a Dios son las menos) por muy inspirador y ocurrente que sea el tebeo del que toca hablar, como es el caso de este Bardín, servidor se queda bloqueado durante días sin saber como arrancar la recomicdación: aunque suele ser suficiente el dar con una frase para que las ideas se agolpen a la hora de escribir, no siempre suele darse la suerte, y uno deja pasar las horas muertas delante de la pantalla en blanco intentando dar con la idea feliz. Porque, veamos, podría empezar citando a Chris Ware como influencia fundamental de Max a la hora de concretar las varias historias cortas que se recogen en este volumen editado por La Cúpula. Pero eso ya se ha hecho. O podría empezar diciendo que nunca me he fiado de los Premios del Salón e históricamente jamás me había aproximado a alguno de ellos. Pero esto ya lo hice en la recomicdación de S de Gipi. Total, que ando algo perdido pero no quiero dejar pasar más tiempo (ya han transcurrido más de diez días desde que finalicé la lectura) para hablar de una obra que, ante todo, se puede calificar con un mayúsculo DIFERENTE.

Si bien es obvio que por lo menos en el trazo y en la fisionomía de su personaje principal Max se aproxima a la obra del autor de Acme Novelty Library, no lo es menos que el surrealismo (o superrealismo al que hace referencia el título) del que hace gala el autor español tiene cierto tono castizo que lo hace diferenciarse bastante de áquel que luce Ware, aprovechando para ello la excusa argumental de basarse en el particular universo que Buñuel y Dalí conjuraran el siglo pasado. Este apoyo permite al autor crear un imaginario propio muy cercano a los postulados de ambos genios tanto en lo visual (da la impresión de que en cualquier momento nos vamos a encontrar en una viñeta con los relojes de La Persistencia de la Memoria) como en lo que las historias nos van contando, sin duda alguna punto fuerte de Bardín. Y si en todos los relatos incluidos en el volumen el surrealismo/superrealismo es muy palpable, en tres en particular se eleva al grado de brillantez.

Dos de ellas tienen en común ser la manifestación aviñetada de ciertas disquisiciones religioso-filósifico-sociales de Max, arremetiendo el autor contra los fanatismos y las enseñanzas dogmáticas de la religión en unas fabulaciones que de tan reales como son, asustan: caracterizando al Todopoderoso con la forma de un ratón bastante conocido, el español pone en tela de juicio toda la mercadería que se ha montado a lo largo de los siglos (que esto ya viene de antiguo) alrededor de los dioses en general, descalificando a la practica totalidad de la raza humana por no poder en duda constante aquello que se nos plantea desde "arriba". Aglutinando casi todas la visiones religiosas que a uno se le ocurran, pasadas por un irreverente tamiz, Max no deja títere con cabeza a través de las argumentaciones con las que Bardín rebate (o cree rebatir) los envites del polimórfico Dios en una historia genial de principio a fin.

La tercera en discordia es aquella que cierra el volumen y que plasma en imágenes el superego del protagonista a través de la visualización onírica de un paseo del mismo por lo más profundo de su psique. Lúcido y elocuente, Max vuelve a dar aquí ciertas lecciones a esas "mentes preclaras" que (muchas veces auspiciadas por los fanatismos extremos) creen que la violencia y la ira son la rápida solución a muchos de los problemas de la humanidad, cuando en realidad (y de tan obvio que es resulta evidente porque los humanos nos olvidamos una y otra vez) aquella pasa por todo lo contrario: el entedimiento, el razonamiento y, por supuesto, el diálogo. SIEMPRE el diálogo.

Sergio Benítez (326)

jueves, 5 de noviembre de 2009

GÉNESIS

Guión: Robert Crumb adaptando La Biblia

Dibujo: Robert Crumb

Editorial: La Cúpula

Formato: Libro Cartoné. 220 Páginas

Precio: 29.90€

Calificación: 9/10

Que el libro más vendido de la historia (y no lo digo yo, es un comentario que siempre se escucha cuando se habla de La Biblia) sea adaptado al noveno arte no debería ser motivo de extrañeza. Muchos han sido y muchos serán los intentos del catolicismo de atrapar a nuevos fieles, aunque para ello haya que usar un instrumento del "maligno" como son los tebeos (recordemos que según el Dr. Wertham eran el origen de todos los males de la juventud y que el sr.Molina Foix los ponía a la altura de los libros de preescolar). Y ahí tenemos para demostrarlo a gente como Víctor de la Fuente, Serpieri o Jesús Blasco poniendo su talento para diversas adaptaciones de material bíblico que se llevaron a cabo en nuestro país a principios de los ochenta.

Que el libro más vendido de la historia, sea adaptado al noveno arte por Robert Crumb es, como poco, harina de otro costal. El padre del Underground norteamericano (ese movimiento que alteró por completo los estándares de la sociedad yanqui allá por finales de los sesenta) ha sido uno de los autores independientes más alabados dentro de este mundillo gracias a obras tan irreverentes como Fritz el Gato o Las Enseñanzas de Mr. Natural. Es por esto, y no por otro motivo que, cuando supe que Mr. Crumb estaba enfrascado en una traslación a las viñetas del Génesis bíblico no pude más que soltar un sonoro ¿CÓMO?. Ya me imaginaba a todas las profesiones religiosas norteamericanas rasgándose las vestiduras e intentando poco menos que quemar todas las copias del cómic una vez este se editara en Estados Unidos. Podía ver a los típicos capitostes religiosos arremetiendo contra la blasfemia que suponía mostrar desnudos (porque estaba claro que los iba a haber, y en cantidad) acompañando al texto base de la vida de millones de fieles a lo largo y ancho de este mundo. Y muchas más cosas podría haberme imaginado y la verdad final hubiera seguido inmutable: que nada más editarse, la novela gráfica se ha encaramado directamente al primer puesto de la lista de cómics del New York Times y que, al menos hasta donde yo sé, ningún clérigo/cura/sacerdote/obispo (ya se hacen una idea) se ha rasgado la sotana preso de una indignación incontenible.

¿El motivo?. Uno extremadamente simple: Crumb adapta de forma FIEL y PRECISA el Génesis bíblico, no aportando ningún tipo de interpretación personal al mismo, tratando (y consiguiendo) ser lo más neutro posible. El resultado son doscientas veinte páginas de puro talento visual y narrativo. Un talento que ha le ha costado al autor americano cuatro años de su vida pero que, visto el resultado, vale la pena desde la primera a la última viñeta, tanto en lo que a la complicada labor de traslación del texto original se refiere como, sobre todo, a lo que atañe a la vertiente visual.

Condensando nombres, lugares, edades y todo dato que se deriva de la ardua lectura que siempre supone La Biblia (un libro al que, seamos sinceros ahora que no nos escucha nadie, hay que echarle reaños a la hora de leerlo) lo que Crumb termina ofreciéndonos con Génesis es, fuera de toda duda, la mejor aproximación al texto religioso que jamás se haya hecho nunca en este mundillo. Y lo es primero porque en ese intento de desnudar la adaptación de toda afección personal, el autor consigue poner de relieve todas las incongruencias que en nombre de la religión y con La Biblia como base se han cometido a lo largo de la historia: los que nunca se hayan acercado al libro sagrado o lo hicieran en el colegio (como el que esto suscribe) y no estén familiarizados con él, hallarán aquí muchos motivos para rechazar una religión que suele hacer alarde de estar basada en un libro escrito por la mano de un Dios magnánimo, benevolente y que siempre responde a la plegarias de sus fieles, para encontrarse a en realidad a un personaje vengativo, caprichoso, soberbio y déspota al que religiones como el Judaismo profesan devoción.

Al margen de este, quizás el mejor y más inconsciente hallazago por parte de Crumb, Génesis supone la constatación de la entidad de la libre interpretación a la que La Biblia ha sido sometida a lo largo de los siglos, sorprendiendo (y cómo) las prácticas cuasi-incestuosas de muchos de sus protagonistas y los comportamientos moralmente dudosos que los protegidos divinos ostentaban casi siempre. La obra del artista norteamericano se aleja así de raíz de las azucaradas versiones que el catecismo suele ofrecer, algo a lo que el dibujo apoya de una forma asombrosa. El alucinante grafismo de Crumb deja al lector sin aliento a cada tornar de página, con cada nueva viñeta, cada nuevo personaje, cada paisaje. Contemplar la minuciosa tarea que lleva a cabo el dibujante es uno de esos procesos que ralentizan sin remedio la lectura, pero la verdad es que dada la calidad de un trazo con cualidad inexcusable de grabado, este problema poco importa. Sin necesidad de recurrir a grandes aspavientos, con una franqueza tremenda (los desnudos abundan, como debería ser), en riguroso blanco y negro, y con una compulsión por el detalle que se transforma en un trazo profuso que llena cada viñeta hasta el último rincón sin provocar en ningún momento una sensación de horror vacui, sería muy fácil afirmar, aunando en una conclusión lo que aquí hemos arrojado acerca de ella, que Génesis es la Obra Maestra de Robert Crumb pero, ¡diantres, es que lo es!.

Sergio Benítez (308)

jueves, 8 de octubre de 2009

SKIM

Guión: Mariko Tamaki

Dibujo: Jillian Tamaki

Editorial: La Cúpula

Formato: Libro Cartoné. 148 Páginas

Precio: 18€

Calificación: 5.5/10

Ser profesor durante los doce últimos años me ha dado la oportunidad de ver como, poco a poco, los intereses de la juventud han ido cada vez alejándose más de aquellos de mi generación. Tratar de entenderlos para no quedarse desfasados y conseguir conectar con ellos para que el mensaje les siga llegando con la misma fuerza (ya sea este el contenido de las clases como ciertos valores que no deberían perderse) resulta cada vez más complicado. Cierto es que algunas constantes como el pensar veinte de las veinticuatro horas del día en sexo permanecen (hay que cosas que no cambiarán nunca, afortunadamente), pero conectar con personas que no leen nada de nada (y cuando lo hacen es un hito), no se interesan por el mundo que les rodea más allá de los amigos con los que hablan por el messenger o con los que se cogen la curda de turno los fines de semana, y a los que sólo les motivan temas de muy poco calado para su futuro (incluso para el más inmediato) se antoja como un deporte de riesgo más que como una profesión. Y a ese respecto, a internarse en la mente de una joven, es a lo que se arriesgan Mariko y Jillian Tamaki con Skim, tratando de plasmar en las páginas de esta novela gráfica las inquietudes de una adolescente cualquiera.

Para ello echan mano de una chica de origen oriental que vive en Canadá, lugar de residencia de la guionista y de nacimiento de la dibujante, y cuyo entorno es el propicio para entrar de lleno en el universo de una adolescente: rechazada por las chicas más cool de su instituto, y con sólo una amiga con la que mantiene constantes tiras y aflojas, Kimberly no encuentra su sitio ni en su lugar de estudio, ni en su casa ni en el mundo en el que le ha tocado vivir. Para acrecentar sus "problemas" (que siempre parecen descomunales cuando uno es joven) un compañero del instituto se ha suicididado, aparentemente por ser gay y no poder aceptarlo, provocando una ola de pánico entre los profesores del centro que en seguida pones manos a la obra para evitar que nadie más caiga en las redes de la Parca. En el interin, Kimberly, cuya voz es puesta en texto por la guionista a través de su diario, libro en el que la protagonista vierte toda su personalidad (intereses en brujería incluidos), amaga un primer despertar sexual que sirve a las creadoras del cómic para suscitar cierto interés en el lector.

El problema es que, hasta que llega dicho momento, y quizás en un vano intento de capturar lo errático del devenir de su "actriz" principal, Mariko Tamaki va de aquí para allá sin rumbo fijo, haciendo de la lectura un arduo ejercicio al que es difícil cogerle el pulso. Una lástima, sobre todo si se considera la originalidad gráfica de la que hace gala la dibujante, dando el do de pecho a la hora de configurar un producto visualmente atractivo y novedoso (principal motivo por el que este tomo cayó en mis manos) que no teme experimentar con una miriada de composiciones cambiando incluso sutilmente de estilo en alguna que otra ocasión. Su dibujo, de trazo muy suelto y espigado en la concreción de la figura humana, aporta un aire de frescura juvenil a la lectura que el guión trata pero falla en conseguir, sobre todo conforma se acerca al final, variando el tono meláncolico y de fatalidad del volumen hacia un forzado happy ending que esa página final, tan innecesaria como incomprensible, termina de rematar.

Sergio Benítez (286)

miércoles, 9 de septiembre de 2009

MEMORIAS vol.1

Guión: Katsuhiro Otomo

Dibujo: Katsuhiro Otomo


Editorial: La Cúpula

Formato: Libro Rústica. 130 Páginas

Precio: 7.95€

Calificación: 7/10

Repartir culpas es una herramienta muy socorrida cuando uno quiere justificar alguna compra. Frases como "Es que fulanito me dijo que me lo tenía que comprar" o "Menganito me lo recomendó enfervorecidamente y no tuve más remedio" son un recurso a veces útil - otras muchas no - para que tu señora esposa no te mande a hacer gárgaras cuando apareces con una nueva compra por casa (y donde pone compra pongan película, cd o, por supuesto, cómic). El caso es que recuerdo estar dando una vuelta hace unos añicos por el centro de Sevilla un viernes por la tarde y, después de tratar infructuosamente de comprarme algún cómic terminé dando la típica ronda de desidia por El Corte Inglés y repasando las interminables estanterías de dvd's fui a dar con Memories, la película de animación compuesta de varios cortos y producida por Otomo que tantas veces me había recomendado mi buen amigo David Doncel. Como quiera que algo de dinero "había" que gastar esos quince o dieciocho euros que costaba el dvd de marras no parecían una opción muy descabellada - siempre a los ojos de mi mujer, claro está - y antes de que me pudiera dar cuenta, estaba en casa visionando tan ecléctico experimento animado.

No sería hasta cierto tiempo después cuando descubriría que algunas de las historias del filme tenían su contrapartida aviñetada (sobre todo la fascinante Memorias) y aún más hasta que lograra hacerme con el primero de los dos tomos bajo los que el dibujante nipón recopilaba una serie de historias de longitud variable en las que plasmaba ideas que no daban para la longitud de un Akira. A la espera de poder hacerme con un segundo volumen bastante escurridizo, decidí que no iba a seguir esperando para dar buena cuenta de las ciento treinta páginas que conforman este particular rosario en el que el autor japonés nos ofrece de todo un poco: desde ciencia-ficción seria y reflexiva, hasta terror, pasando por humor en clave futurista o todo un ejemplo de surrealismo en clave cómica.

En el apartado gráfico poco hay que añadir a lo que comentarámos en Pesadillas. Maestro consumado en la narrativa, a la línea clara y precisa de Otomo, que caracteriza a la perfección a sus personajes - algo constatable si uno se asoma a las muchas páginas de Akira - tanto le da dibujar una estación espacial en forma de rosa, como inventar razas intergalácticas basadas en los alimentos propios de la cocina nipona. Precisamente es en esa Crónica del Planeta Pulpo donde quizás el dibujante sorprenda más a los lectores, reinventándose en un estilo muy cercano al Dr. Slump de Toriyama para narrar la absurda e hilarante historias de los calamares y pulpos enfrentados por un planeta rico en diversos alimentos.

Lejos del caos que suele caracterizar a muchos de sus compatriotas a la hora de abordar la narración de un relato cualquiera, el arte secuencial de Otomo, tan accesible como puedan serlo el de Taniguchi, Tezuka, el autor de Dragonball o Urasawa, queda expuesto en el mosaico que es Memorias de manera genial para quien quiera acercarse a conocer al autor sin necesidad de acometer la titánica tarea de leerse los seis volúmenes de Akira. Tanto es así que las historias incluidas en el presente volumen sirven como perfecta introducción a los gustos de un autor que siente pasión por la ciencia-ficción pero que es igualmente capaz de provocar la risa, por más que el humor japonés nos sea tan ajeno en muchas ocasiones. Dándole una oportunidad, podremos descubrir a un autor que, aún con sus pequeñas idiosincrasias, no puede ocultar una fuerte vocación universal habiendo siempre pretendido romper los ceñidos cánones de una cultura tan opaca en muchos aspectos como es la japonesa, convirtiéndose en el proceso, y no sin cierta ironía, en uno de sus mejores exponentes...al menos en lo que se refiere al manga, claro está.

Sergio Benítez (260)

miércoles, 2 de septiembre de 2009

PROTOTIPO

Guión: Ralf König

Dibujo: Ralf König

Editorial: La Cúpula

Formato: Libro Cartoné. 116 Páginas

Precio: 18€

Calificación: 8.5/10

Se suele decir que el hombre es el único animal capaz de tropezar dos veces con la misma piedra. Pero una cosa es hacerlo accidentalmente y otra muy distinta es is buscando a la desesperada un pedrusco contra el que darte una buena castaña. A todas luces eso es lo que yo iba haciendo hace unos días cuando, haciendo caso omiso al Pepito Grillo que me decía que no invirtiera ni un euro en la compra de un cómic de König, no dudé ni un sólo segundo en traerme a casa este Prototipo. Los motivos para tal decisión caben encontrarlos en la curiosidad que me provocaba el pensar que habría hecho un autor tan irreverente como el alemán, revisionando el Génesis bíblico. Aquellos que me conocen bien saben que no suelo comulgar en exceso (y estoy siendo benévolo) con las estrictos preceptos de la religión católica, así que tener la oportunidad de asomarme a una visión en clave de humor del orígen del hombre según la Biblia era algo que no podía resistir.

Hora y media de lectura después puedo confirmar dos cosas: que me equivoqué de cabo a rabo con la negativa apreciación para con el trabajo del alemán que se desprendía de mi recomidación de Konrad y Paul y que Prototipo es uno de los cómics más frescos que me he podido leer en los últimos tiempos. Antes de continuar, hay que apuntar que aquellas personas religiosamente sensibles y aficionadas a los tebeos no deberían tener ningún reparo a la hora de acercarse al nuevo trabajo de König. Aunque hay algún momento subidillo de tono (nada molesto, todo hay que decirlo), el acercamiento del autor al Génesis se hace desde una reflexiva postura de respeto, no buscando el teutón en ningún momento polemizar con el mensaje que se desprende de la lectura hacia posturas mucho más conservadoras que la suya.

¿Y que se puede encontrar el que se acerque a Prototipo?. Pues ante todo un análisis muy crítico, no ya del texto bíblico, sino del ser humano y la particular relación que desde el alba de los tiempos este viene manteniendo con el Todopoderoso. Con sólo tres personajes en un noventa por ciento del cómic, König plantea una constante reflexión desde postulados muy escepticos hacia el origen de la vida, la existencia del hombre y las dudas que esta plantea, la relación de los seres humanos con su entorno, nuestra percepción de lo que es real o no, llegando incluso a aplicar disquisiciones filósoficas bastante conocidas como el Mito de la Carverna de Platón (genial toda la secuencia que se ocupa del mismo) a un discurso, el de Adán, que comienza siendo muy sencillo en contraposición al de la Serpiente y Dios para complejizarse sobremanera desde el momento en el que el padre de la humanidad muerde la manzana del árbol prohibido. A partir de ahí, König arremete con más fuerza si cabe contra las evidentes flaquezas de la fe ciega y el extremismo religioso, llegando en un momento a afirmar, por boca de Adán, que el ateismo resulta una forma de religión mucho más lógica que cualquier otra.

Tan potente mensaje no queda diluido, más bien al contrario, por la sibilina carga humorística que destilan la gran mayoría de las páginas, encontrando Prototipo sus mayores virtudes, no ya en el trazo de König - que no varía ni un ápice con respecto a lo que se le puede ver en cualquiera de sus otros trabajos - sino en las conversaciones a dos bandas que se mantienen, por una parte entre la Serpiente y Dios, y por la otra entre la primera y Adán. Particularmente grandiosa resulta aquella en la que el Creador, alarmado por la creciente falta de fe de Adán tras haber mordido la manzana, consulta con la serpiente cuáles pueden ser las opciones para recuperar a su creación: el miedo que trasciende de la "voz" divina (que es como se representa a la deidad) sólo es superado por su egolatría y soberbia, recurriendo a los trucos más sucios para conseguir su objetivo en un reflejo demasiado fiel de la realidad eclesiástica como para ser ignorado.

En definitiva, Prototipo es una lectura enormemente aconsejable tanto para los que tienen muy claro que la religión no es lo suyo y necesitan ver reflejados en otros sus modos de pensamiento, como para los que consideran que la palabra de la Iglesia y su Santo Padre son ni más ni menos que un eco directo de lo que Dios dictamina. En ambos casos, dejarse seducir por el tebeo de König es toda una experiencia incapaz de dejar indiferente. Habrá quien lo tilde de extremadamente irreverente, pero dicho epíteto no es ni de lejos suficiente para que muchas de las reflexiones que el alemán arroja en las páginas del volumen (y a este respecto eso de que Dios está más hecho a imagen y semejanza nuestra que nosotros a la suya resulta una conclusión brillante) sean dignas de necesitar una seria introspección por parte de cada lector.

Sergio Benítez (254)

lunes, 17 de agosto de 2009

El HIJO del OGRO

Guión: Grégory Mardon

Dibujo: Grégory Mardon


Editorial: La Cúpula


Formato: Libro Cartoné. 76 Páginas


Precio: 15€


Calificación: 8/10


Como quiera que el parón en la excelente edición de Manuel Caldas de Principe Valiente nos ha dejado momentáneamente huérfanos de nuestra (necesaria) ración de aventuras medievales, el anuncio por parte de La Cúpula de este volumen situado temporalmente en el medievo y el saber que su autor era el mismo que el de Incógnito y Olas en el Alma eran motivos mas que suficientes para querer hacerme con él.

Como si Hal Foster se hubiera tragado a Lang, Murnau, Munch y todo expresionista de pro que a uno se le ocurra, Mardon construye con El Hijo del Ogro una historia atípica con un potente estilo visual y con un inequívoco sabor a los olores de tierra, paja, cobertizo y sangre que siempre se asocian a la Edad Media. Atípica porque como personaje principal el francés elige a un chaval cuya atracción hacia la muerte es el principal motor sobre el que se mueve toda la acción en una época en la que la fascinación por los verdugos y el acudir a las ejecuciones públcias era una de las principales diversiones de cualquier villa que se preciase. Todas las leyendas asociadas a tan funestos personajes acerca de su supuesta virilidad y lo mucho que atraían a las mujeres son asumidas por Mardon de forma sutil en el comienzo de la narración, resultando especialmente brillantes las páginas en las que aparece por primera vez la figura del dispensador de justicia, enmudecidas como si del eco de los habitantes de la villa se tratara al contemplar al imponente y encapuchado personaje.

Ya desde un primer momento se observa como el autor juega con tres elementos que se irán repitiendo a lo largo de la narración: los silencios, tan abundantes en el tebeo como los diálogos, esa citada atracción hacia la muerte siempre tan ligada a los siglos de la oscuridad y una elipsis argumental que, de forma más que consciente, es la que utiliza el autor para manejar los hilos del destino de un personaje trágico, cuya existencia se muestra incompleta ya en las primeras viñetas. Es el vacío dejado por la figura paternal (cuya identidad es muy evidente) el que impulsará al personaje a convertirse primero en un sanguinario guerrero, después en un marido y padre ejemplar, pero al mismo tiempo lo mantendrá siempre persiguiendo en vano completar una ausencia que nunca puede llegar a llenarse.

A través de un dibujo de fuertes contrastes, magníficos claroscuros y acabado en unas adecuadas tonalidades grises, Mardon va construyendo una sólida tragedia que encuentra en sus últimas páginas una conclusión tan lógica como perfecta, en la que todo lo que ha ido discurriendo engrana sin chirriar de un modo muy similar a como lo hacía el final de esa obra maestra de la literatura que es El Perfume de Patrick Süskind. Lo demoledor del mismo no impide ver la ironía existente en la liberación del ser a través del paso de una vida a otra con la que juega el francés, siendo la constante presencia de la parca a través de las páginas del tebeo un fiel reflejo de nuestras frágiles y cortas existencias.

Sergio Benítez (239)

lunes, 13 de julio de 2009

GON

Guión: Tanaka

Dibujo: Tanaka

Editorial: La Cúpula

Formato: Libros Rústica. 60-180 Páginas

Precio: 5.1-6.6€

Calificación: 8/10

Vamos a ver. Hemos hablado de un comic infantil, otro de humor, uno de erotismo y finalmente de pijamismo. ¿Qué me queda? ¿El manga? ¿Yo hablando de manga? Pero si siempre he renegado de ellos... Bueno, pero igual se puede hacer trampa ¿o no?

Comencemos utilizando la máquina del tiempo del Dr. Muerte para viajar unos dieciséis años en el pasado. Estamos ahora en el año 1993 y aquel tipo de allí tan guapo, atractivo, sensual y demás, que está en el Salón de Barcelona soy yo mismo hace algo más de tres lustros. ¿Cómo he podido estropearme tanto?

Bueno, a lo que vamos, en aquel año el Saló de Barna estaba ubicado todavía en el Mercado del Borne. El manga no era ni remotamente el fenómeno que es en la actualidad. Se traficaban con fotocopias de Dragon Ball, se publicaba Akira y poco más. Las editoriales aún no explotaban el mercado japonés. Y paseando con mi hermano por aquellos lares descubrimos en el stand de La Cúpula un cómic japonés titulado Gon, cuyo protagonista era un pequeño dinosaurio cabezón que al parecer tenía una fuerza tremenda y una mala leche considerable.

Sus aventuras eran mudas, es decir que no había ni diálogos, ni textos de apoyo, ni nada por el estilo. Bueno, hay algo que supongo que serán onomatopeyas, pero como están en japonés, pues ni idea de lo que pone. Las historias eran breves y autoconclusivas, carentes de continuidad y caracterizadas por un sentido del humor un poquito cafre. Tras estar un ratito hojeando el tomo nos dimos cuenta de que había un tipo con los ojos rasgados haciendo garabatos. Como tampoco era muy caro, y una firma es una firma, sin pensarlo mucho más agarré por banda el tomito y me puse a la cola.

Los dependientes del stand te daban un papelito para que pusieras tu nombre, se lo pasaban a Tanaka y éste te dibujaba un dinosaurio y copiaba lo que le habías escrito en la hoja. Inevitable era la broma entre mi hermano y yo de que podríamos haberle puesto una palabra malsonante en lugar de mi nombre, pero seguro que los de La Cúpula lo habrían evitado. En su día me hizo gracia ver que el japo se había colado al firmarme el tomo en la última hoja. Hoy en día, esto ya lo veo totalmente lógico. Como anécdota final, comentaros que en ése mismo Saló me compré un peluche de Gon, que todavía conservo con cariño y del que nunca jamás en mi vida he vuelto a ver alguno similar ni en salones ni librerías.

Ahora comencemos a avanzar poco a poco en nuestra máquina del tiempo. Según pasan los años La Cúpula continua publicando las aventuras del pequeño dinosaurio con mala leche hasta un total de ocho volúmenes y algún que otro cuadernillo en grapa que se daba de regalo en determinados números de El Víbora (creo recordar), que un servidor va acumulando religiosamente según van apareciendo.

En cuanto a las historias en sí mismas, comienzan con un Gon cabronazo y canalla como él solo, pero van endulzándose poco a poco según avanzan los tomos y el protagonista termina siendo una especie de defensor de los desvalidos, con su peculiar y bestiajo estilo de hacer las cosas, por supuesto.

Todos y cada uno de los protagonistas de las historias son animales. Pero no animales antropomórficos de ésos con los ojos grandes y enormes como cabría de esperar en un manga. Son animales muy realistas y cualquiera de las viñetas de cualquier aventura, si obviamos el tema de que sale un dinosaurio, podrían ilustrar perfectamente un libro de escuela de ciencias naturales. Tanaka se muestra como un maestro en el retrato del mundo animal (y vegetal), e incluso nos incluye en cada historia una ilustración de cada animal que aparece en la misma con su nombre científico al pie como si de un cuaderno de un dibujante naturista a la caza de imágenes de animales se tratase.

Bueno, regresemos ya de nuestro viaje a través del tiempo. Espero que ninguno de nuestros pasajeros sufra jet-lag. Y ya emplazados en la actualidad, os invito a todos y cada uno de vosotros a intentar encontrar alguno de los tomos de Gon, cosa que creo que es aún posible. La lectura no os va a resultar agradable, más que nada porque no hay nada que leer, sólo mirar dibujines (sip, la calidad del chiste demuestra que he vuelto a dejar de tomar la medicación) pero, ¡qué dibujines!.

Saludos!

Nacho (5)

martes, 30 de junio de 2009

NOCTURNO. EL que CAMINA con los MUERTOS

Un día antes de que termine el mes abandonamos las muchas recomicdaciones que este junio han visto la luz acerca de las novedades del Salón, y volvemos pues a tirar de cosillas más antiguas y, por supuesto, de lo que poco (eufemismo) que nos vayamos comprando cada treinta días. Antes de pasar a la que devuelve el blog a su normal discurrir, tenemos que apuntaros dos breves comentarios. El primero es que queda una GRAN recomicdación del Salón por publicar, pero es competencia de Mario y este mes ha andado algo liadillo (aunque promete que no tardará en leerla y escribirla). El segundo es que, aunque suponemos que muchos de vosotros ya se habrán dado cuenta, el blog ha pasado a una cadencia de actualización de dos veces al día desde la adición de nuestros tres nuevos colaboradores. Así las cosas, las horas de publicación de las recomicdaciones serán las habituales, diez de la mañana y cuatro de la tarde y, si no hay cambios, las mañanas serán de un servidor y las tardes, por este orden, de Nacho, Jose, Toni y Mario, supliendo la ausencia de alguno de ellos el abajo firmante y dejando los viernes por la tarde para descanso del personal. Esperamos que disfrutéis del cambio.

Nuff Said!!

Guión: Tony Sandoval

Dibujo: Tony Sandoval


Editorial: La Cúpula

Formato: Libro Rústica. 116 Páginas


Precio: 17.5€


Calificación: 6.5/10


Sinceridad ante todo.

De los muchos ratos que he pasado, paso (y sin duda pasaré) delante del ordenador escribiendo, no sólo las recomicdaciones, sino las críticas, artículos y páginas de televisión del periódico y de Cine & Bso, un alto porcentaje de las mismas no presentan ningún problema. Vamos, que teniendo claro las dos primeras frases, casi que se escriben solas. En contraposición, un pequeño grupo de críticas de cine (de esas que ni fu ni fa) y alguna que otra recomicdación que responde a esa misma categoría se resisten una y otra vez a dejarse analizar. Como ya he dicho esto responde normalmente a que ni es una obra notable (o sobresaliente) ni tampoco tan mala como para ponerla a parir, sino que se queda en medio, en esa tierra de nadie que, cuando te preguntan "¿qué tal ha estado la película/el cómic?", sólo te sale responder "psche".

Afianzada en este amplio margen encontramos a Nocturno, un cómic que intenta por todos los medios ser original, consiguiéndolo sólo a ratos y dejando una sensación extraña, como de haber leído algo que uno no tendría claro en qué ámbito clasificar. Así, la segunda obra publicada en nuestro país del mexicano Tony Sandoval después de El Cadáver y el Sofá (que curiosamente no me llamó la atención en su momento como si lo ha hecho esta) se mueve entre muy diversos géneros, sin entrar de lleno en ninguno de ellos. Slice of life, terror, fantástico, romance y hasta un punto de superhéroes vigilantes podremos encontrar en el desarrollo de una historia que tampoco resulta fácil de resumir. A ver, por una parte tenemos a Seck, un niño sombrío que habla con su padre muerto años atrás y que un buen día, haciendo caso a los consejos de su progenitor, se va de casa de su tío para volver con un amigo con el que tenía una banda de rock duro (sic). Allí conocerá a Karen, una periodista que sueña con gigantescos monstruos marinos y de la que se enamorará. Y también están los violentos componentes de una banda que compite en fama con aquella formada por Seck y sus amigos. Como podéis comprobar, máxime si le echáis un ojo al volumen, Nocturno es un cómic que de tan ecléctico, queda deslavazado en exceso, no quedando muy claras cuáles son las intenciones del autor para con su producto (¿mero entretenimiento o lectura con vocación reflexiva?).

Las primeras páginas, dibujadas por Sandoval en tonos grises para remarcar aún más lo mísero de la vida de Seck junto a su tío y hermano, inciden de pleno en el carácter fantástico (entretenimiento) del relato, ya que éste se introduce como el cuento que una especie de ninfa del bosque cuenta a un errante enmascarado. A partir del momento en el que el protagonista comienza su viaje, Sandoval vira hacia el color y es entonces cuando el discurrir de la historia se vuelve más errático. En lo que al aspecto visual se refiere desde este punto, el autor diferencia dos tipos de gamas cromáticas, una más acuarelada que la otra, que imprimen una fuerte personalidad al devenir de la acción, mucho más de la que el guión es capaz de transmitir al lector. El trazo del artista, caricaturesco pero de gran vigor visual, también se amolda a los diferentes estadíos de la narración siendo, a la postre, lo que mejor funciona de un tebeo que discurre con excesiva rapidez y cuyo final, aunque coherente con el resto de la historia, se antoja algo abrupto.

Sergio Benítez (198)

viernes, 3 de octubre de 2008

PASO al NOROESTE

Guión y Dibujo: Scott Chantler

Editorial: La Cúpula

Formato: Rústica. 274 Páginas

Precio: 18€


Calificación: 7.5/10

¿Un cómic escrito y dibujado por un canadiense que se basa en hechos históricos de la época colonial de aquel país?. ¡Qué diablos, me lo llevo!. Eso más o menos fue lo que pasó por mi cabeza cuando vi el volumen de Paso al Noroeste en mi tienda habitual de cómics. Esperaba al menos que esta compra a ciegas me permitiera pasar un rato entretenido y poco más. El resultado superó con creces tan exiguas expectativas.

El desconocido Scott Chantler, que guioniza por primera vez en este tebeo, cumple de forma soberbia en su doble labor, sin que en ambas se produzcan estridencias de ningún tipo ni la historia se resienta en el ajustado ritmo de su avance. Partiendo de situaciones históricas reales, Chantler imagina un guión en el que personajes ficticios se acoplan con fina precisión a los requerimientos de lo que entenderíamos por estándares de habitantes del siglo XVIII.

De esta forma, la lectura de Paso al Noroeste no dista mucho de lo que James Fenimore Cooper (autor de El Último Mohicano) podría haber llegado a ofrecernos si hubiera sido él el encargado de la escritura del guión. Si algo prueba esto es que, aún neófito en estas lides, Chantler se muestra como un avezado guionista conocedor de todas las herramientas necesarias para que la narración de los acontecimientos fluya sin problemas, saltándose las reglas básicas (como bien explica en las geniales notas que se incluyen al final del volumen) cuando así lo cree necesario.


Con un dibujo que, en sus propias palabras, es "sencillo y de animación", Chantler, que al igual que con el guión usa los recursos de la narración visual con maestría, se ha convertido con tan sólo doscientas y pico de páginas en uno de esos autores a los que habrá que seguirles la pista de cerca. Teniendo en cuenta que futuros proyectos pasan por más entregas de historias ambientadas en el mundo de Paso al Noroeste, así como una novela gráfica de carácter bélico situada en la Segunda Guerra Mundial (mi período favorito de la historia) y otra orientada a un público infantil llamada Three Thieves, dicho seguimiento seguro que será francamente entretenido.

Sergio Benítez (29)