Dibujo: Étienne Davodeau
Editorial: La Cúpula
Formato: Libro Cartoné. 280 Páginas
Precio: 27€
Calificación: 9/10
Sé que es un comienzo bastante trillado, pero no se me ocurre otro, así que, ahí va...
Guión: Céka
Guión: Posy Simmonds
Guión: Marjane Satrapi
Guión: Christophe Arleston
Guión: Bastien Vivès
Guión: Charles Berberian
Guión: Manel Fontdevila
Guión: Santiago Arcas

Lo mejor de descubrir un comic que te gusta es poder seguir investigando y probando en la obra anterior (y posterior) del autor. En otras palabras, es una suerte que la obra sobreviva al autor.
No hace mucho se recomicdaba por aquí la genial Tres Sombras de Cyril Pedrosa, tebeo y autor que encantó y fascinó al que aquí suscribe estas palabras.
Esta navidad, me encontré que Norma descatalogada Ring Circus, estando muy asequible económicamente, y en ese momento caí que ese Pedrosa era el de Tres Sombras por lo que me lleve los cuatro números a casa con una alegría en el cuerpo bastante considerable. Ring Circus es una serie que consta de cuatro números en los que al dibujo de Pedrosa se une el guión de David Chauvel, autor que conoceremos tiempo después en los guiones enciclopédicos de La Cosa Nostra.
La historia esta realmente conseguida, tiene un encanto que tanto Chauvel como por supuesto Pedrosa han logrado. Trata de una ciudad con trazas de ciudad de cuento o mejor dicho de novela decimonónica, donde dos jóvenes libertinos, manirrotos y juerguistas, agobiados de un tedio rutinario deciden engancharse a un circo ambulante sumido en problemas económicos que va recorriendo el país. En él, se interrelacionan con los personajes peculiares que pueblan este oficio tanto en el amor como en la lucha. Chauvel nos marca muy bien los diferentes personajes y las relaciones entre ellos, hace un trabajo de órdago, que en La Cosa Nostra se nos muestra demasiado aturullado, con demasiados personajes y situaciones. Aquí con un puñado de personajes, nos monta una road movie con un encanto y una magia especial. El único pero a su trabajo es en el ultimo número deja algún elemento de la trama sin explicación suficiente, sobre todo en lo referente a cierto personaje femenino que hace que cuando acabe el tebeo, ese triste y gran final se me quede nublado por esa falta de explicación, pero como ven es un motivo menor en una gran obra.
Pero, buscando un símil paradigmático, en el Barcelona hay grandes jugadores pero si les quitas a Messi, haces renquear al equipo pues en este tebeo Messi es Cyril Pedrosa. Imagínense Tres Sombras en color y más detallista y empezare a introduciros en el comic en cuestión. Este hombre es un portento y se le nota sobrado de talento. Como con su trazo, los colores y con dos Estaciones: Otoño e Invierno, juega y crea un sugerente y fascinante ambientación que es lo mejor de un comic que ya trae muchas y nuevas propuestas para hacerse con él.
Si lo ven, y encima de saldo, no les digo nada pero si no lo compran peor para vosotros, una oportunidad de disfrutar y enriquecerse perdida con la compañía de estos cuatro números y del genio Cyril Pedrosa en concreto.
Guión y Dibujo: James
Guión: Maurice TillieuxDesde siempre he sido cautivado por el magisterio y los dictados que Hergé y todos sus compañeros y continuadores han creado a lo largo de la historia dando lugar a una forma de entender el arte de la historieta y por ende de la vida. La línea clara francobelga es una de las cosas más grandes que ha pasado en este mundo, aunque en nuestra tierra sigue siendo bastante desconocida pese a que estos países los tenemos a tiro de piedra (ya sabéis amigos, que los gigantes USA y Japón ostentan unos tentáculos y un influjo de lo más poderoso). De entre todos esos popes, hay que mencionar al gran Hergé, Jacobs, Martin (recientemente fallecido), Goscinny, Franquin, Jijé, Greg, Tillieux y un largo etc.
Precisamente de este último, Maurice Tillieux se editaba hace poco y como Dios manda, un primer integral de su personaje Gil Pupila, del que ya publicó algo hace más de 30 años. El integral reune su primera etapa de 1956 a 1960, agrupando cuatro números. En ellos vemos a un joven licenciado en derecho, que investiga casos sospechosos, ayudado por otros dos personajes fundamentales, y aquí viene la primera novedad de su propuesta, ya que agrupa en una sola entidad la divina trinidad del thriller: el detective privado, el malhechor (arrepentido) y el inspector de policía. La diferencia con otros comics de aventuras de la época radica sobre todo en que Tillieux es creador de thrillers, digamos que Gil Pupila es genero negro, en comparación con Tintín o Spirou por poner dos magnos ejemplos.
En los dos primeros Libélula se Evade y Arte y Popaina (el propio Tilleux se adelanto a la censura y se inventó este vocablo derivado de la perniciosa droga) asistimos a la presentación rápida de los personajes y una puesta en acción algo brusca para ponernos detrás de unos traficantes de cocaína que están inundando Francia de tal sustancia. El tercero, El Paso del Ahogado es sin duda el mejor del integral y es una gozada leerlo, tratando sobre un anticuario, la herencia que deja y unos personajes turbios rondando alrededor de ella. La lectura acaba con Los Barcos del Crepúsculo, sobre la fuga de un delicuente y su venganza sobre el abogado que mal lo defendió.
En todos ellos vemos a un Tillieux fuertemente influenciado por Franquin, con los personajes caricaturescos, según explica él, por imposición del editor Charles Dupuis cegado totalmente por el genio del creador de Spirou, que por entonces acosaba insistentemente a sus dibujantes a que se inspiraran en él. Aunque Tillieux no fuera un dibujante virtuoso compensó sus carencias mediante una técnica del montaje digna de Hergé y por un sentido de la composición tomado del cine. Trascendió el género del thriller insuflándolo de buenas dosis de humor encontrando ese difícil equilibrio entre lo ridículo y la acción. Ahí tenemos los constantes juegos de palabra de Libélula y lo calamitoso que hace el personaje del inspector de policía Corrusco. Otro hallazgo en Tillieux es que se presenta como un dialoguista puro, por más secundario que pueda parecer un personaje tiene su propia voz y su fraseología.
Cuando acabas de leerlo, te das cuenta del buen rato de entrenimiento que has pasado y, a mi por lo menos, me afloró un sensación nada justa con el tebeo de compararlo con Franquin y su Spirou, que todo sea dicho, junto con Tintín y Astérix forma el triunvirato de oro de la historieta francobelga, pero Tillieux, por todo lo que he comentado supo darle su toque y su impronta personal convirtiéndolo en otra de las referencias del comic europeo.
Toni (24)
Guión: M. Mousse adaptando a Mary Shelley
Guión: BarankoAl igual que el mismísimo Depredador, salí esta navidad de cacería por tiendas de cómic antiguo y descatalogado y unas de las cosas que me lleve fueron estos tres álbumes europeos editados en 2005 y 2006 por Norma. El precio, a toda vista tentador, era de 9 euretes por los tres. Siendo además unos tebeos a los que les eche en su día el ojo, sin decidirme a comprarlos (bendito el instinto del cazador de comics); todo esto hizo que me los echara a la saca y este mochuelo que os escribe se fuera tan contento a su olivo con esta ganga debajo del ala (entre otras cosas). Al par de meses acometí su lectura.
Del ucraniano Igor Baranko, autor de la saga La Danza del Tiempo editada hoy en día también por Norma, El Emperador Océano se compone de tres títulos: La Horda, La Tumba y Reencarnación. La historia trata de un antiguo escritor de ciencia ficción que se convierte en el dictador de todas las Rusias y cegado por la avaricia y la sed de inmortalidad invoca el espíritu de Genghis Khan y su horda de oro para arrasar con el mundo occidental pero el y su policía secreta empezaran a tener problemas de diversa índole. Hasta aquí el argumento me recordaba a La Emperatriz Roja de Dufaux y Adamov, ese viaje alucinante por una Rusia hipotética, tecnológica y a la vez medieval. Pero la saga de Dufaux está a años luz de esta de Baranko. Y me explico: Baranko introduce en la trama con pasmosa facilidad pero difícil resultado y grandioso sin entido a monjes budistas, demonios del averno, soldados chechenos que vuelan y no mueren, agentes de la KGB sin cabeza, hordas de mongoles descerebrados, gitanas hechiceras, clones de Abraham Lincon, Isaac Newton, Lenin, mutantes de Chernobyl, incestos entre deidades y algún que otro elemento demencial.
Da la sensación que este hombre quedó para comerse un acido y fumarse toda la marihuana del mundo con Jodorowsky, pero llegó a tal cita borracho perdío de vokda y aterido y no pudo tomar las lecciones surrealistas y psicotrópicas del chileno loco porque el resultado es delirantemente malo.
Del dibujo hay que hacer mención aparte, pues es un dibujo excesivamente grande, sobre todo en las figuras humana, feista, a ratos grotesco, a ratos sucio, con una paleta de colores tirando a oscuro, pero que tiene algo que le hace ser peculiar y llamativo. Y más para este tipo de historias. Eso fue otra de las cosas que me llamo en su día, pero claro con esta historia tan demencial y pésima todo se va al traste.
Después de conocer estos comics, me costara leer algo de este autor al que Norma, extrañamente, ya le ha editado dos sagas que yo sepa. Y resumiendo, nueve euretes que aunque no supongan un gran desembolso si que hay mil maneras de aprovecharlos mejor: por ejemplo, unas cervezitas con los amigos.
Toni (23)
Guión: C.Gaultier adaptando a Defoe
Guión: Jean David MorvanUno de los mayores éxitos en nuestro país vecino es Estela (conocida allí como Sillage) una saga de ciencia ficción, heredera de la mejor Valerian, es decir de aquellas que mezclan armoniosamente la ciencia ficción con las aventuras, el entretenimiento y todo con un trasfondo que le hace a uno, aparte de pasárselo pipa, reflexionar, y que sobrevuela la obra para erigirse en algo mas que un comic de mero entretenimiento. Por ahora llevamos once números, autoconclusivos y que todos juntos van formando un fascinante puzzle.
Parte la saga, de un argumento de por sí ya seductor, a saber: Estela es un convoy de miles de naves y de razas totalmente estructurado y jerarquizado que va surcando las galaxias en busca de planetas, riquezas y aventuras. Los planetas que van descubriendo, después de calibrar si son colonizables y explotables o intocables por su fragilidad, van dejando en ellos los teleportales, para que Estela siga su viaje y pueda volver a ese planeta cuando así lo deseen. En el curso de su viaje, Estela topa con un planeta selvático y virgen, donde se ven los restos de un naufragio estelar y un solo superviviente de una raza totalmente desconocida para Estela, y las cientos de seres que habitan en ella. Dicha superviviente es Navis, la atractiva y vital humana, que habita en ese planeta, salvada y educada por un robot de la nave humana accidentada en ese planeta. Las autoridades de Estela no salen de su asombro al descubrimiento de ese nuevo especimen, pues entre las razas conocidas hasta ahora (que son miles), todas ellas se pueden leer la mente, y a esta raza humana recién descubierta no se le puede escrutar la mente, lo que le hace ser la mas poderosa en el caso de encontrar más de esa especie.
Y en este apasionante laboratorio de operaciones, Morvan y Buchet nos diseccionan muchos de las flaquezas y debilidades del ser humano y del ser alielígena. Desde la opresión de los poderosos, el suicidio, la soledad, el desengaño amoroso, la rebeldía, la incertidumbre del mañana, y así muchas más situaciones en las que nuestra protagonista, leal agente de Estela anida la esperanza de encontrar algún humano, acompañado de su fiel robot y el emancipado ser producto del laboratorio Bobo.
Puedo decir que las historias son vibrantes, los comic suelen ser autoconclusivos, esto hace que la tensión y la intriga se resuelvan perfectamente y no te deje a medias, en espera de otro número. La descripción de los mundos y las razas son fascinantes, En esta saga salen más razas alielígenas que en Valerian incluso, lo que demuestra la imaginación bulliciosa y desbordante de los autores. Morvan hace aquí su mejor trabajo sin duda alguna. Desde que quedó subyugado de joven por Valerian, dijo que debía hacer una historia de ciencia ficción de ese estilo y Estela es su mejor apuesta. Sus guiones son claros pese a la cantidad de elementos que salen que podrían hacer la historia confusa en manos de otro guionista, sus tramas atrapan, sus mundos, sus naves y sus razas apasionan en un cómic que desprende dignidad e integridad como los principios que mantiene nuestra querida protagonista.
Del dibujo de Buchet, ilustrador y realizador de story boards para anuncios, podemos hablar maravillas: detallista y minucioso, vivaz, con una predisposición nata para la narración de acción, se ayuda de las viñetas para ello, encontrándolas de todos los tamaños y formas, picados, contrapicados con una cierta influencia del manga en las escenas de acción que las hace trepidantes. El coloreado por ordenador preciosista de mil colores y texturas le viene como anillo al dedo a estas historias futuristas y a la vez muy humanas.
Decir que esta saga ha conocida tal éxito en Francia, que ha dado lugar a su versión juvenil, que se llama Navis (dibujada por el español Munuera) y trata de la infancia de la protagonista en ese planeta en el que tuvo lugar el aterrizaje forzoso de los suyos. Y por último, decir a los amantes de la ciencia ficción, que no se la pueden perder y aunque lleve ya once números, el hecho que sean autoconclusivos hace que se pueda seguir sin prisas ni agobios y eso en el actual mundo del cómic es una rareza.
Toni (22)
Guión: Ralf König