martes, 30 de marzo de 2010

La ESCENA del CRIMEN

Guión: Ed Brubaker

Dibujo: Michael Lark

Editorial: Norma

Formato: 2 Libros Rústica. 48 Páginas c/u

Precio: 3.5€ c/u

Calificación: 8/10

A pesar de mi tendencia natural a acudir a fuentes pijamistas siempre que piso una tienda de comics (me atraerán los colorines, digo yo...), y a mi terror natural a todo lo europeista y el estilo “slice of life” de contar historias de muchos autores independientes americanos, debo reconocer mi debilidad por el sello Vertigo, donde he podido encontrar refugio tras la debacle pijamista de los útlimos años, provocada por una sobresaturación de Crisis, Noches Oscuras y Reinados todavía mas oscuros, y por la vuelta a los 90, donde sólo nos faltan las tintas holográficas para volver a un tiempo en que era necesario seguir simultáneamente 32 series para entender algo.


Este rollo que os acabo de endilgar viene al caso porque cada vez con mas frecuencia prefiero releer una determinada etapa o pequeño proyecto de autores ya consagrados, que intentar seguir al día de las novedades de las distintas editoriales americanas, y como ejemplo, tenemos a Ed Brubaker. El escritor americano, famoso en los últimos años por haberse cargado al Capitán América, y según parece, también por volverlo a traer de vuelta (¿véis lo que os decía?), es uno de mis guionistas preferidos, siempre que se ciña, como cierto mutante canadiense, a lo que mejor sabe hacer: escribir cine negro.


Y es que se nota a la legua cuando la serie que tiene entre manos es de encargo, o cuando se le da la suficiente libertad para hacer y deshacer a su antojo, o lo que es lo mismo, parece que el pijamismo le constriñe (esos trajes son ajustados) y se mueve mejor en ambientes pequeños. Así, y dado que sus recientes etapas en Daredevil o el Capitán América han sido ya comentadas por aquí, me centraré en su otra faceta de producción, donde obras como Sleeper o Criminal han supuesto el encuentro del gran público con la novela negra.


Pero vayamos entrando en materia, que se me acaba el espacio. La Escena del Crimen, publicada entre Mayo y Agosto de 1999 por el sello Vertigo, sigue la pista a Jack Herriman, detective privado que anda tras los pasos de su padre, un detective de policía asesinado, y del último caso que ha decidido aceptar, el de la desaparición de una chica, a la que relacionan con una secta, y a la que su hermana hace semanas que no ha vuelto a ver. Como es habitual en las obras de Brubaker, un encargo sencillo terminará complicándose, y nuestro protagonista se verá inmerso en una trama de traiciones que se inició hace veinte años.


La miniserie de cuatro números, que debía dar pie a una serie regular que nunca vió la luz, es una muestra más de la genialidad del guionista a la hora de describir personajes, situaciones y ambientes totalmente creibles, de hacernos partícipes de coartadas falsas, asesinatos y todos los detalles de ese particular submundo, y se agradece que su compañero de viaje sea Michael Lark, con quien ha repetido colaboracion en infinidad de proyectos hasta la fecha, y quien retrata fielmente esos ambientes enterrados en sombras, con personajes de turbulentos pasados y policías corruptos.


Jose (41)

lunes, 29 de marzo de 2010

ELEKTRA SAGA

Un conciso aviso para navegantes: debido a las vacaciones, esta Semana Santa no actualizaremos ni jueves ni viernes.

Que tengáis un buen descanso.

'Nuff Said!!




Guión: Frank Miller

Dibujo: Frank Miller

Editorial: Fórum

Formato: 4 Prestigios. 64 Páginas c/u

Calificación: 9/10

Hoy vamos a hacer un poquete de bricolaje. ¿Te parece bien?

Primero que nada ve a tus estanterías y localiza tus ejemplares de la mítica etapa en Daredevil de Frank Miller. Ahora haces un montoncito con todos aquellos en los que sale Elektra. ¿Ya? Pues éste es el momento de hacer de tripas corazón, agarrar unas tijeras y cortar todas aquellas páginas en las que sale ésta muchacha. Después te armas de cola blanca y un poco de paciencia y te montas un tomete con la historia de Elektra en orden cronológico a través de sus apariciones en la serie del cuernecitos.

¿Cómo? ¿Que no quieres destrozar tus adorados tebeos del abogado justiciero? Pues nada, siempre te queda la opción de intentar conseguir los cuatro tometes que publicó Forum allá por el año del peo y que un servidor de ustedes tiene en su casita, o incluso el TPB de Marvel del año 90 que todavía es encontrable en ciertos círculos de internet.

La verdad es que a éstas alturas contar la historia de Elektra, de la muerte de su padre, su intento fallido de entrar en La Casta, la oportunidad que le brinda Stick, su posterior expulsión de allí y entrada en La Mano, el reencuentro con Murdock, su muerte a manos de Bullseye y supuesta posterior resurrección por parte de Piedra con la purificación de su alma, creo que es algo que no hace falta hacer porque es un personaje de sobra conocido por todos.

Lo de supuesta resurrección lo digo porque yo soy de los que piensan que aquí terminaba la historia de Elektra. El epílogo en el que se le ve escalando la montaña y lográndolo siempre lo he considerado más una metáfora sobre la purificación de su alma para descansar en paz que como una demostración de que continuase viva. La muchacha que lleva años paseándose por el Universo Marvel y fue sustituida por Veranke no tengo ni idea de quién es, pero ésa no es mi Elektra.

Calificar a nivel de ¿guión? ésta obra no es fácil. Más que nada porque el guión no existe, es un copiapega de muchas grapas de Daredevil, incluso se notan ciertos saltos de continuidad y falta de información en parte de la historia al no estar el resto de las historias que se han recortado. En cuanto al dibujo ya sabéis lo que hay: el Miller ochentero.

Pues eso, que al margen de una rara curiosidad destinada a completistas, poco más se puede decir de ésta saga de Elektra. Entonces ¿por qué le doy un 9? Pues porque se trata del Daredevil de Miller. No le puedo dar el 10 que se merece por la masacre y destrucción realizada en las grapas para montar éste collage, pero el 9 no se lo quita nadie.

Nacho (44)

viernes, 26 de marzo de 2010

ZORA y los HIBERNAUTAS

Guión: Fernando Fernández

Dibujo: Fernando Fernández

Editorial: Glénat

Formato: Álbum Cartoné. 102 Páginas

Precio: 25€

Calificación: 8.5/10

A estas alturas, después de lo que ya hemos hablado de él por activa y por pasiva, decir que Fernando Fernández es un genio del noveno arte es una obviedad como la copa de un pino. Lo que no resulta tan obvio quizás es matizar tal afirmación y, como ya hicierámos en la última recomicdación del artista que publicamos por estos lares, acotarla a lo que a dibujo y narrativa gráfica se refiere ya que, en cuanto a guión, los trabajos del autor en solitario nunca llegaron a estar a la altura de lo que visualmente era capaz de ofrecer. Y si bien en Cuba y en las historias sueltas que recogía el volumen de Cuando el Cómic es Arte esto era más que patente, aquí en Zora, la fuerte diferencia que en los anteriores se palpaba queda algo diluida gracias a un guión que se antoja más trabajado.

No es que la historia de Zora y los Hibernautas sea un dechado de originalidad, ya que la lectura va dejando un constante regusto familiar mediante el que resulta un proceso bastante sencillo anticiparse a alguno de los momentos clave en el desarrollo de la acción. Ahora bien, para crédito de Fernández, estos momentos son los menos y la inmersión en el relato de una fémina imposible miembro de una sociedad matriarcal que encuentra a un grupo de hombres hibernados desatando así una guerra civil en su entorno resulta, en la mayor parte de su desarrollo, tan apasionante como anárquica, echando mano el artista de cualquier herramienta argumental que le sirva para seguir avanzando en el relato. Así, no resulta extraño que en un tebeo que bebe de tan diversas fuentes como es este, nos encontremos con que el autor español mezcle ciencia-ficción a lo space opera (y aquí Alex Raymond y su Flash Gordon tendrían mucho que decir) hasta mundos post-apocalípticos que parecen sacados ya de aquél futuro distópico que pintaba La Fuga de Logan, ya del que dibujaba H.G.Wells en su Máquina del Tiempo con esos Morlocks que esclavizaban y mataban a los Eloi.

Pero Fernández no se conforma con dejarse "inspirar" por tan honrosas influencias, sino que va más allá e introduce, muy a la manera en la que se hacía a finales de los setenta (principios de los ochenta) en la ciencia-ficción, claves filosóficas, metafísicas, existencialistas e incluso algo lisérgicas (ese recuerdo del viaje al interior de un ser supremo tiene mucho de alucinógeno), encarnadas todas ellas en la figura de los protagonistas principales, Zora y Amon, prestando el autor gran atención a aquella que da título al tebeo, una mujer cuya determinación y voluntad son el motor que mueve toda la acción. Es para ella para quien Fernández reserva lo mejor que su mitad escritora puede dar de sí, aunque en este punto habría que achacarle que, frente a la profundidad que desarrolla en ciertos aspectos del guión, la relación que se establece entre los protagonistas sea en cierto sentido bastante pueril, algo que, no obstante, se podría justificar desde cierto punto de vista si así se quisiera.

De todas formas, querer entrar en cierto tipo de disquisiciones es buscarle tres pies al gato cuando lo que queda muy claro al finalizar la lectura es que la historia de Zora y los Hibernautas sirve a la perfección a lo que resulta más apasionante de aquella, el maravilloso disfrute que se deriva de la contemplación de todas y cada una de las páginas que componen el volumen. Y aquí no hay paliativos posibles que criticarles a un dibujante que echa el resto en cada plancha, componiendo a su antojo con una narrativa que huye del encierro de la viñeta para construir un nuevo tipo de lenguaje en el que cada página puede verse como un todo o como las partes en las que se divide. Partiendo de la partícula más pequeña de significado de la estructura narrativa, Fernández es capaz de montar un macro-universo lleno de matices en el que segundas y terceras lecturas irán desvelando nuevos detalles que enriquecen sobremanera lo que el lenguaje escrito no es capaz de alcanzar. Experimentando con todas aquellas técnicas que tiene a su alcance, de Zora no se puede decir que el ojo se acostumbre y amodorre, ya que cada nuevo tornar de hoja supone un reto para un lector que no sale de su asombro: tratando la concepción global de todo lo que aparece en el cómic como si de un biólogo se tratara, el prisma orgánico (y en este sentido el diseño de las naves es fascinante) que utiliza el artista echa mano desde el lápiz directo en blanco y negro al óleo, pasando por lápiz a color, acuarela o tinta en un fascinante y soberbio recital capaz de dejar extasiado hasta al más pintado.

Decía al principio que hay ciertas afirmaciones que resultan muy obvias. Pero si son de la magistral magnitud que Fernández era capaz de desarrollar antes de retirarse al mundo de la pintura, ¿a alguien le importa?.

Sergio Benítez (365)

jueves, 25 de marzo de 2010

X-MEN: GÉNESIS MORTAL

Guión: Ed Brubaker

Dibujo: Trevor Hairsine

Editorial: Panini

Formato: 6 Comic-book. 24/36 Páginas

Precio: 2.50€ c/u

Calificación: 5.5/10

Si algo han demostrado los últimos años de comics sobre los mutantes de Marvel es que siempre se les puede joder un poco más. Cuando empezaban a tener un presente prospero para la raza homo superior BUM! Llegó la diezma.

Pero al parecer para Brubaker fue poco así que probablemente pensó qué podría hacer para hundir un poco más en la miseria a los X-men. Fácil, destruir a la figura patriarcal de todos los mutantes.

Génesis Mortal es una miniserie en la cual nos demuestra (como yo ya sabia) que nuestro querido profesor Charles ha sido y es un manipulador egocéntrico a la altura de Erik Magnus (nuestro querido Magneto). Pero al menos este no lo niega.

La miniserie nos cuenta en seis partes un gran y oscuro secreto, algo que ocurrió hace mucho tiempo, cuando la primera generación de X-men casi forma parte del almuerzo de una isla mutante. Además de este descubrimiento tan chungo, la miniserie nos responde a la incógnita sobre la situación de Charles después de Dinastía de M, ya que no se le ha visto el pelo desde entonces. También conoceremos a un nuevo/viejo mutante cuya importancia ha ido en aumento durante la última época, aunque para la mayoría es solo un tipo odioso al que todo el mundo odia (a lo Sentry/Vigía).

Con tanto misterio y eso podría parecer que la miniserie es genial y la verdad es que no tanto como debería. Lo primero es que le sobran por lo menos dos números, lo segundo es que el final es abierto a más no poder, con cartelito de “Continua en Patrulla X (Uncanny X-men)” y lo tercero es que el dibujante muy bueno no es. Los hay peores, por supuesto pero Trevor Hairsine tiene unos cuantos defectos, como el de dejar desnudos a ciertos personajes (¡!) para que el colorista les pinte el uniforme (¿¡?!) algo que queda bastante cutre.

Lenta, dibujo regulero, retrocontinuidad… parece que no tengo nada bonito que decir de esta miniserie, pero no es cierto del todo. La historia, a pesar de sobrarle perfectamente dos cómics, se complementa al final con relatos cortos sobre unos mutantes cuya existencia desconocíamos dándole más consistencia a la trama. Otro punto positivo es que por fin le dan a Scott Summers (Cíclope) el empujón definitivo para dejar de estar a la sombra de el profesor, aunque en mi opinión hace siglos que no lo estaba.

Recomendada fundamentalmente a los completistas o a los que quieren conocer con más detalle el origen de Vulcano. ¿Qué quién es Vulcano? Bueno, ya te he dado una excusa para leerla.

Sebastián (21)

miércoles, 24 de marzo de 2010

El EMPERADOR OCÉANO

Guión: Baranko

Dibujo: Baranko

Editorial: Norma

Formato: 3 Álbumes Cartoné. 48 Páginas c/u

Precio: 9€ por los tres

Calificación: 3/10

Al igual que el mismísimo Depredador, salí esta navidad de cacería por tiendas de cómic antiguo y descatalogado y unas de las cosas que me lleve fueron estos tres álbumes europeos editados en 2005 y 2006 por Norma. El precio, a toda vista tentador, era de 9 euretes por los tres. Siendo además unos tebeos a los que les eche en su día el ojo, sin decidirme a comprarlos (bendito el instinto del cazador de comics); todo esto hizo que me los echara a la saca y este mochuelo que os escribe se fuera tan contento a su olivo con esta ganga debajo del ala (entre otras cosas). Al par de meses acometí su lectura.


Del ucraniano Igor Baranko, autor de la saga La Danza del Tiempo editada hoy en día también por Norma, El Emperador Océano se compone de tres títulos: La Horda, La Tumba y Reencarnación. La historia trata de un antiguo escritor de ciencia ficción que se convierte en el dictador de todas las Rusias y cegado por la avaricia y la sed de inmortalidad invoca el espíritu de Genghis Khan y su horda de oro para arrasar con el mundo occidental pero el y su policía secreta empezaran a tener problemas de diversa índole. Hasta aquí el argumento me recordaba a La Emperatriz Roja de Dufaux y Adamov, ese viaje alucinante por una Rusia hipotética, tecnológica y a la vez medieval. Pero la saga de Dufaux está a años luz de esta de Baranko. Y me explico: Baranko introduce en la trama con pasmosa facilidad pero difícil resultado y grandioso sin entido a monjes budistas, demonios del averno, soldados chechenos que vuelan y no mueren, agentes de la KGB sin cabeza, hordas de mongoles descerebrados, gitanas hechiceras, clones de Abraham Lincon, Isaac Newton, Lenin, mutantes de Chernobyl, incestos entre deidades y algún que otro elemento demencial.


Da la sensación que este hombre quedó para comerse un acido y fumarse toda la marihuana del mundo con Jodorowsky, pero llegó a tal cita borracho perdío de vokda y aterido y no pudo tomar las lecciones surrealistas y psicotrópicas del chileno loco porque el resultado es delirantemente malo.


Del dibujo hay que hacer mención aparte, pues es un dibujo excesivamente grande, sobre todo en las figuras humana, feista, a ratos grotesco, a ratos sucio, con una paleta de colores tirando a oscuro, pero que tiene algo que le hace ser peculiar y llamativo. Y más para este tipo de historias. Eso fue otra de las cosas que me llamo en su día, pero claro con esta historia tan demencial y pésima todo se va al traste.


Después de conocer estos comics, me costara leer algo de este autor al que Norma, extrañamente, ya le ha editado dos sagas que yo sepa. Y resumiendo, nueve euretes que aunque no supongan un gran desembolso si que hay mil maneras de aprovecharlos mejor: por ejemplo, unas cervezitas con los amigos.


Toni (23)

martes, 23 de marzo de 2010

LEGENDS

Guión: John Ostrander & Len Wein

Dibujo: John Byrne

Editorial: DC

Formato: TPB. 140 Páginas

Precio: $9.95

Calificación: 8/10

Como en toda buena recomicdación que se precie, al menos, en las que escribe un servidor, echemos mano una vez mas de la nostalgia, esa peligrosa arma que nos obliga a comprar la edición definitiva de la serie completa de McGyver en DVD y las ediciones en tapa dura de Ultimate Heidi.


¿Estáis todos listos? Allá por 1986, cuando los colores de los comics se añadían con puntitos, y Ediciones Zinco publicaba en España los títulos de DC, nos llegaba una de aquellas series “de compra obligada” para cualquiera que se hubiese enganchado ya al tema tebeil (sí, en 1986 ya compraba cómics, con lo que deducimos que soy muy mayor y también muy freaky). El caso es que la publicidad de la serie prometía contar con casi todos los superhéroe de la casa (Batman, Superman, Wonder Woman o Flash aparecían en la portada), y lo que era todavía mejor, ¡¡¡¡aparecían todos a la vez!!!!


Esto era algo nunca visto, ya que hasta entonces, cada superhéroe salía en su serie, y Dios en la de todos, y sólo de vez en cuando, se visitaban unos a otros. Las reuniones tipo Crisis no eran frecuentes, y la distancia entre Metropolis y Gotham, grandísima. La presencia del todopoderoso John Byrne era también un valor seguro (aunque el guión fuese en este caso de John Ostrander). Y lo que era mas raro todavía, nos aseguraban que el asunto sólo ocuparía seis números, y que la serie Legends dejaría de aparecer cuando terminase la historia. El concepto serie limitada tardaría en ser utilizado con normalidad por los aficionados.


¿La Historia?, Sencilla pero efectiva, gracias. Y es que mientras que otros autores como Frank Miller o Alan Moore empezarían en esas fechas a contar sus historias definitivas de superhéroes torturados, visiones oscuras y destinos fatales, la visión de Ostrander y Byrne era mucho mas amable, pero no por ello menos interesante.


En el luminoso Universo DC de entonces, Darkseid trama un plan para desacreditar a los héroes y destruirlos de una vez por todas (añadir aquí el típico trueno y una risa maléfica de fondo) utilizando a Gordon Godfrey, quien logrará poner a los ciudadanos en contra de los superhéroes mediante sus polémicas apariciones televisivas. Para terminar con estos ataques verbales y físicos, los héroes deberán demostrar que siguen siendo las Leyendas a las que hace referencia el título.


Durante los seis meses en que se publicó la serie, veintidós de los títulos mensuales de la editorial contaban historias referentes a la miniserie, lo que hoy se ha popularizado hasta la saciedad con el nombre de crossover o tie-in, pero en aquellos tiempos, donde las editoriales pensaban más en el lector de comics que en los dólares, la historia podía seguirse perfectamente sin necesidad de comprar el resto de títulos.


Además, la miniserie servía de excusa para presentar cuatro nuevas series, Shazam, El Escuadrón Suicida, Flash y La Nueva Liga de la Justicia, justo donde Legends terminaba, dando por ejemplo, nueva alineación a la JLA, o teniendo en cuenta las repercusiones para Billy Batson de los acontecido en la serie.


¿El resultado final después de tantas expectativas? Merecía la pena. La historia estaba bien estructurada, y cada número nos contaba poco a poco lo que pasaba a cada héroe, saltando de una página a otra de Batman a Green Lantern, de Shazam a Blue Beetle. Al dibujo estaba un Byrne en plena forma, entintado por Karl Kesel, preciso, meticuloso y espectacular, con un uso de las splash pages muy acertado, y algunas páginas para el recuerdo, como la de los ciudadanos quemando muñecos vestidos como los superhéroes, la paliza que una turba enfervorecida le da al pobre Robin, o la forma en que el Doctor Fate iba congregando a los héroes uno por uno, para enfentarse a Godfrey, y finalmente y por extensión, a Darkseid.


Y es que, a diferencia del Ultimate Heidi, podemos hacer caso a la nostalgia en este caso, y llevarnos Legends a casa sin pensarlo dos veces.


Jose (40)

lunes, 22 de marzo de 2010

BONE: PHONEY CONTRAATACA

Guión: Jeff Smith

Dibujo: Jeff Smith

Editorial: Astiberri

Formato: Libro Cartoné. 496 Páginas

Precio: 45€

Calificación: 9/10

En el segundo megatocho que saca Astberri, Phoney Contraataca, nos encontramos con la segunda trilogía de la serie, El Matadragones, RockJaw Señor de la Frontera Oriental y La Cueva del Anciano. Pero el título elegido para el volumen no está desacertado en absoluto, pues básicamente se trata de Phoney Bone enredando la vida de sus primos a más no poder, al pretender hacer creer a todo el mundo que es un matadragones para que lo conviertan en jefe, mientras que Thorn y la Abuela Ben se encuentran con Kingdok. El malvado Señor de las Langostas comienza a mover ficha. Por otro lado Smiley y Fone Bone pretenden llevar al pequeño bebe mostrorrata cerca de los suyos y se encuentran con... ¡¡Un momento!! Que os destripo todo el tomo.

El problemón de ser el del medio (disculpad la brevedad de la recomicdación) es que no tengo que deciros nada sobre la serie, pues la presentación ya la hizo Jose en la primera trilogía, y tampoco puedo valorarla en conjunto porque falta la tercera... Así que ¿qué hago?. Pues recomendar (de la forma más efuisva posible) la lectura de toda la obra completa a aquellos que no lo hayan hecho aún y citaros en éste mismo sitio dentro de un tiempecillo para leer la recomicdacion del apasionante final.

Saludos!

Nacho (43)