viernes, 5 de febrero de 2010

TARZÁN. Las VIEJAS GLORIAS de los MARES



Guión: José Ortiz

Dibujo: José Ortiz

Editorial: Hitpress

Formato: Álbum Rústica. 48 Páginas

Calificación: 5.5/10

Si en la última ocasión que hablamos de José Ortiz, nos deshacíamos en elogios para con su magistral arte delante del tablero de dibujo, tanto de forma aislada como en comparación con el olvidable guión del que la obra en cuestión (aquellos Relatos del Nuevo Mundo) hacia gala; hoy nos situamos en el opuesto del espectro con un álbum de Tarzán que el español publicaba en 1979, año en el que también veía la luz otro título relacionado con el mítico personaje de Edgar Rice Burroughs, la serie El Nuevo Tarzán: veinte grapas editadas por Toutain y Hitpress en las que el dibujante compartía labor con otros compañeros, aunque la misma fuera anunciada como "el Tarzán de Ortiz".

Sea como fuere, tanto la cabecera en grapa, como los dos ábumes que vieron la luz bajo la extinta Hitpress (una editorial asociada a Toutain bajo la que se publicaron títulos como Dani Futuro) suponen, en líneas generales, un trabajo menor del artista español, ya sea en lo que se refiere a los guiones, sea en lo que atañe al dibujo. Centrándonos en lo que este álbum da de sí, lo cierto es que la historia se antoja más una anécdota mal estirada que algo que se trabajara medio a conciencia: Tarzán se va de la cabaña a no sé que ciudad y cuando vuelve, dos páginas después, descubre que Jane ha sido raptada por unos piratas. En la persecución, y para alargar algo la trama, se enfrenta con una boa y un triceratops (sic) para después averiguar que los piratas vienen de un lago mágico en el que habiitan los fallecidos en batallas navales de todas las épocas. Se enfrenta a los "malos"; rescata a Jane; y en un final más abrupto que el de Historias del Kronen, se acaba la historia con muy poco tino.

En lo que a la labor a los lápices, parece que sea este un trabajo de encargo de los meramente alimenticios, ya que sorprende lo pobre del normalmente profuso trazo del dibujante: dejando de un lado que Ortiz sea un narrador nato y que con dos líneas sea capaz de definir aquello que se le antoje, hay en este Tarzán (y en el de las grapas) una gran dejadez a la hora de acabar la página, quedando las expresiones de los personajes muy desdibujadas para lo que el artista nos tiene acostumbrados en otros de sus trabajos
(de los que, descuidad, ya hablaremos por aquí) y no trabajando los fondos más allá de cuatro líneas mal repartidas para crear una montaña o una palmera. Como podréis imaginar, el resultado de tal "desgana" es un cómic al uso, sin mucho en dónde agarrarse y que tan pronto se lee como, desafortunadamente, se olvida.

Sergio Benítez (357)

jueves, 4 de febrero de 2010

CICATRICES

Guión: Pablo G. Cuadrado

Dibujo: Daniel M. Vega

Editorial: Soloaquelque

Formato: Libro Rústica. 54 Páginas

Precio: 10€

Calificación: 7.5/10


“Hay cicatrices grandes y pequeñas. Cicatrices feas y cicatrices interesantes. Cicatrices que nos gusta enseñar y cicatrices que nos avergüenzan. Pero de todas ellas, las que siguen doliendo aunque la herida esté cerrada, son las cicatrices que sólo nosotros podemos ver.”

Así podría resumirse de lo que trata esta obra, pero entonces sería una reseña bastante cutre y corta y seguro que al jefe no le gustaría y además esta obra se merece más.

Con un dibujo simplista, en blanco y negro y con sólo tres protagonistas, el autor consigue lo que se propone (o al menos conmigo lo ha conseguido) que es hacerte recordar esas cicatrices que tanto duelen, ya sea por una u otra razón, aunque casi siempre suele tratarse del amor. Un amor fallido, un amor que no pudo ser, un amor monolateral, un amor a dos bandas… son muchas las historias que se pueden y se han contado sobre el desamor.

Lo que más me ha gustado de este cómic es su realismo. Sí, vale, su dibujo es bastante simple, pero Daniel consigue con poco muchas cosas. A base de silencios, miradas y caricias consigue que nos metamos dentro de los tres protagonistas que conforman este triángulo amoroso. Un triángulo amoroso donde sabes que estés en el lado que estés acabaras sufriendo. Digo que la trama es realista por que no se muestran a personajes extravagantes ni situaciones extremas y melodramáticas a lo Anatomia de Grey, sino que toda la trama transcurre con tremenda naturalidad, siendo los sentimientos los que guían a los protagonistas y les llevarán a acabar como acaban.

Si hay algo que se le podría achacar al comic sería su corta duración, aunque eso es debido fundamentalmente a los silencios que invaden la obra y, como en la vida misma, cuando hay esos silencios con la persona que más amas te preguntas “¿En que estará pensando?”. Uno puede leer esta historia y aunque no haya pasado por algo así acordarse de aquel amor fallido que tanto dolió, que tantos litros de alcohol te hizo beber y tantas lágrimas (ya sean por dentro o por fuera) te hicieron derramar (vale, ahora soy yo el que se pone melodramático, pero es lo que tiene el desamor).

Sebastián (14)

miércoles, 3 de febrero de 2010

SUNDAY

Guión: Víctor Mora

Dibujo: Víctor de la Fuente

Editorial: Glénat

Formato: Libro Rústica. 320 Páginas

Precio: 29.50€

Calificación: 10/10

Si bien el recomicdar el Cuando el Cómic es Arte dedicado a Víctor de la Fuente hubiera sido el primer paso normal para introducir al maravilloso autor español en este blog (como ya hemos hecho con José Ortiz o Fernando Fernández), lo cierto es que fueron los contenidos del mismo los que me hicieron inclinarme hacia acometer la lectura de este Sunday como primera reseña que se hacía aquí del dibujante. ¿Y qué contiene el tomo de Toutain para que te hayas decidido a no comentarlo?. Pues al margen de tres introducciones por nombres que probablemente no os dirán nada (no creo que conozcáis a un tal Richard Corben, o a ciertos autores llamados Víctor Mora o Carlos Giménez, ¿no?) y una completa auto-biografía, el volumen que Josep Toutain dedicó al artista se nutre de reproducir, por este orden, una historia completa de las doce que conforman el volumen que hoy nos ocupa, diecisiete páginas de Mathai-Dor, cinco sin diálogos de Haggarth y dieocho de Haxtur más alguna que otra ilustración. Como quiera que las estupendas ediciones de Sunday y Haxtur ya esperaban lectura y posterior crítica, no he creído necesario una recomicdación completa para hablar de las virtudes de las otras dos cuando en lo concerniente al dibujo ya vamos a hablar (y mucho) en las siguientes líneas.

Pero antes de ello, antes de desgranar la grandeza de un dibujo para el que es muy probable que el torpe verbo de un servidor se quede corto, hay que hablar, y también mucho, del magnífico trabajo que Víctor Mora concreta a los guiones. Aparecida durante los tres años que transcurrieron entre 1969 y 1971, Sunday supone un punto y aparte en la carrera como guionista de un autor la que tengo que confesar que hasta ahora no le había echado mucha cuenta más allá de alguna aventurilla suelta que leí cuando pequeño del Corsario de Hierro (y sí, no he leído nada del El Capitán Trueno ni de Dani Futuro, ya pueden lapidarme a placer). El caso es que con Sunday, Mora se plantea junto a de la Fuente hacer un cómic del oeste alejado de los parámetros más comunes del género, acercando los postulados de la historia a las características del western crepuscular.

Con esto último en mente, acercarse a la lectura de Sunday es un gustazo de principio a fin. Mora consigue, desde la primera página, dotar al tebeo de un tono apesadumbrado muy acorde con el desencanto hacia la visión romántica del oeste que caracteriza a cintas como Sin Perdón o Bailando con Lobos, dibujando un sombrío Far West en el que no existen los buenos y malos absolutos, sino una tremenda escala de grises en la que los personajes se van acomodando como pueden. Tan tridimensionales como pudieran serlo aquellos que vemos en la gran pantalla, los actores que el guionista va "seleccionando" para su reparto están sacados de los rincones más oscuros de las más polvorientas tabernas, salones y cuadras que poblaron el oeste americano. Movidos por intereses que casi siempre pasan por la propia supervivencia, Mora evita en la mayoría de las historias ofrecer juicios de valor sobre sus personajes, dejando que sea el lector el que decida si son de su agrado o no. Y si esta decisión se antoja muy eficaz para los "villanos" resulta muy sorprendente que a la hora de definir a Sunday, el guionista se aparte muy poco de ese esquema, perfilando a un antihéroe cuyos hilos mueve un destino difícil de concretar.

Y así es como aparece en los doce capítulos que Víctor de la Fuente dibujó (después seguiría su hermano), como un hombre solitario, un veterano yanqui de la Guerra de Secesión que perdió a su mujer y a su hijo y ahora busca denodadamente a éste con la vana esperanza de que siga vivo; un hombre que, aún sin ser héroe, se ve curiosamente mezclado siempre en situaciones cuya intervención resulta crucial (muy a lo John McClane) y que tanto el guionista como artista tienden a desdibujar de cara al lector en una decisión que sólo puede calificarse como perfecta. Un calificativo éste último que le va como anillo al dedo a lo que podemos contemplar en el dibujo de Víctor de la Fuente, cuyo trabajo en Sunday también admitiría epítetos tales como maravilloso, virtuoso, soberbio, asombroso...y no sigo, que supongo que ya os hacéis una idea.

En la serie, y siempre con un riguroso blanco y negro, vemos a de la Fuente ejercitar de forma increíble los dos aspectos que determinan la calidad de un dibujante: el preciosismo de su trazo y la precisión de su narrativa. Del primero dan muestra inmejorable su extrema habilidad para concretar un rostro con cuatro líneas, una figura humana o un caballo (¡y qué caballos!) con pocas más. Al segundo lo acreditan parámetros de esos que, cuando se citan, parece más que estemos hablando de una película que de un tebeo: una secuenciación de viñetas que no responde a un esquema ortodoxo; un diseño de producción asombroso, documentado y con un mimo por el detalle que deja sin aliento; una capacidad para el encuadre que demuestra, incluso en las "escenas" de conversaciones hasta que punto controla de la Fuente el escenario; una profundidad de campo que, por su perfección, llega a pasar desapercibida, quizás el mejor elogio que pueda recibir tal característica...en fin, un DIBUJO que no deja lugar a dudas: estamos ante uno de los ARTISTAS más importantes de la historia del tebeo español, y este volumen es testimonio vivo de ello.

Sergio Benítez (356)

martes, 2 de febrero de 2010

CLÁSICOS DC: NUEVOS TITANES

Guión: Marv Wolfman

Dibujo: George Pérez, Tom Grummet & VVAA

Editorial: Planeta DeAgostini

Formato: 40 Libros Rústica. 84/140 Páginas

Precio: 7.50/10.95€

Calificación: 8/10

Todo aquel que haya comenzado a leer cómics en aquella gloriosa década que fueron los 80, sabe que, frente a aquellos imparables X-Men de Chris Claremont, el único grupo que podía hacerles sombra eran los Nuevos Titanes. Pero seamos precisos, los Titanes de Wolfman y Pérez. Y es que, con permiso de la entretenidísima etapa que Geoff Johns nos regalara hace algunos años, la versión definitiva de los Nuevos Titanes nos la entregaban mes a mes Marv Wolfman a los guiones y George Pérez a los lápices.

Por suerte para aquellos que los leímos entonces, pero que por diversas circunstancias perdimos los ejemplares de ediciones Zinco con el paso de los años (ahhh, que tiempos...), Planeta DeAgostini iniciaba hace algo más de tres años la reedición de estas primeras aventuras en el formato Clásicos DC (para los no iniciados, comics de menor tamaño, a color, y de precio mas ajustado, por lo menos al principio). Y ya que han anunciado que pronto verá la luz el último número de la colección, aprovechamos para dar un pequeño repaso a esta serie.


Dejando a un lado la polémica del precio de la edición, que ha ido aumentando mientras el numero de páginas se reducía, o que la falta de materiales hizo que algunas páginas se presentaran escaneadas (con la consiguiente alegría y júbilo de los fans), esta colección nos ofrece algunas de las mas memorables historias de los titanes. Empezando por El contratro de Judas o El Terror de Trigon, donde los lápices de Pérez iban llegando ya al grado de detalle y elegancia al que hoy estamos acostumbrados, y un Marv Wolfman en estado de gracia, en ocasiones acompañado del propio Pérez, que enlazaba saga tras saga como si hubiera nacido para escribir la serie.


Sólo de forma ocasional el nivel de calidad se reducía, más en los guiones por alguna historia de relleno entre sagas, que porque Pérez abandonara los lápices momentáneamente, ya que autores tan solventes como Eduardo Barreto o Jose Luis García López le sustituían. Y así llegamos hasta el ecuador de la serie, ¿Quién es Wonder Girl?, donde con el pretexto de descubrirnos el origen de la recién llegada heroína, nos sumergíamos en una historia de dioses y humanos, con un sentido de la aventura que sólo Pérez podía plasmar.


También se incluirían el la colección los consiguientes cruces con la serie Batman (ya que Dick Grayson pasaría de ser Robin a NightWing en el transcurso de la serie) con arcos como Un lugar Solitario para Morir, donde Tom Grummet comenzaría a hacerse cargo de los lápices de la serie, con un estilo fresco y sencillo pero muy adecuado, y que se mantendría varios años en la serie.


Para terminar la serie, y a la postre, mi principal razón para comprar la edición, La Cacería de los Titanes, donde Wolfman y Grummet redefinirían al grupo, e incluso causarían más de una baja importante. Esta historia de venganzas se abre de forma brillante con la cena de aniversario de los Titanes (el tercero según los personajes, el décimo desde la creación de la serie), a la que ninguno llegará a asistir, ya que Wildebeest se encargará de irlos cazando uno a uno, y donde tendrán que recurrir a la ayuda del mismísimo Deathstroke. En esta saga las sorpresas se acumulan, y su final enlazaba con la creación de un segundo grupo (y segunda serie), el Team Titans, aunque me temo que no tendremos ocasión de verlo recopilado por Planeta, que ha decidio cancelar la serie.


En resumen, estos cuarenta números de la serie suponen una magnífica ocasión de hacerse con algunas de las mejores sagas del grupo de héroes que hace tiempo que no estaban disponibles, y de volver a disfrutar del trabajo de Pérez, Wolfman y Grummet.


Jose (33)

lunes, 1 de febrero de 2010

DESTROYER

Guión: Robert Kirkman

Dibujo: Cory Walker

Editorial: Marvel

Formato: TPB. 120 Páginas

Precio: $19.99

Calificación: 7/10

Que Robert Kirkman en un escritor pijamista querido y apreciado por el fandom pijamista no es ninguna novedad. Incluso en proyectos menores éste escritor es capaz de sacar algún detallito de genialidad (o renovación de ideas) que le hace destacar un poquete por encima de la media.

Esta obra que hoy nos ocupa trata de la revitalización de un olvidado personaje creado por Stan Lee allá por 1941 (o al menos éso nos chiva la Wikipedia) y puede que en planteamiento y poderes a más de uno le recuerde a Brit, otra obra del señor Kirkman, aunque en realidad poco tienen que ver.

El argumento central de éstos cinco números es que Keen Marlon, conocido en el mundillo pijamista como Destroyer, está viejuno. Toda su vida ha estado combatiendo contra el crimen, y ahora que tiene familia y un par de infartos al corazón sobre sus espaldas sabe que es muy probable que no le quede mucho tiempo de vida. Eso sí, el tiempo que le queda lo va a pasar aniquilando y aplastando a los criminales que alguna vez cazó. Al fin y al cabo, si te vas a ir al otro barrio más vale que elimines antes todo aquello que pueda suponer una amenaza para tus seres queridos cuando tú no estés.

Además de Kirkman en los guiones, los seguidores de su obra se van a reencontrar aquí en la parte gráfica con un viejo conocido: Cory Walker. Años han pasado desde ésos primeros números de Invincible, pero se nota que ambos dos se comprenden y complementan a la perfección.

Como curiosidad final, la serie ha sido editada por Marvel dentro de la línea Max dada la gran cantidad de violencia, reventones de cráneo, desmembramientos, masacre y destrucción variada a la que es sometida parte del reparto. Más que nada por si no estábais convencidos de su lectura poder dar un empujoncito final, que éstas cosas suelen gustar...

Saludos!

Nacho (36)

viernes, 29 de enero de 2010

EDITORIAL

Muchas voces me lo llevaban avisando desde hacía tiempo pero, fuera por la razón que fuera (aunque mucho tiene que decir aquí mi cabezonerío) me había dicho que no, que yo era capaz de seguir adelante con el ritmo de actualizaciones que hasta ahora habíamos llevado sin que me pasara factura. Pero me la ha pasado. Y cómo.

El espíritu de este blog ha sido desde un principio el disfrutar con las lecturas y recomicdaciones que os hacemos y nunca verlo como una obligación. El problema es que, al ser el padre de la criatura, siempre he sentido que, si bien no iba a exigirle a ninguno de nuestros excelsos colaboradores más de lo que tuvieran a bien hacer, a mi sí que iba a exigírmelo. Y ha llegado un momento en el que la máquina ha comenzado a fallar apareciendo la desgana a la hora de leer las obras que tenía pensado recomicdar y teniendo incluso que forzarme a escribir sobre ellas muchas veces.

Como tal hecho no concuerda para nada con la idea que Mario y un servidor tuvieron hace un par de años, el equipo de lecturas reCOMICdadas ha decidido levantar el pie del acelerador y bajar el ritmo volviendo a una única recomicdación diaria que esperemos os sacie y que me liberará de la pesada carga de tener que publicar cinco o seis reseñas semanales para pasar a una o dos.

Así las cosas, los lunes sólo se publicará la recomicdación de Nacho, los martes la de Jose, los miércoles la mía o la de Toni (que mantiene su cadencia quincenal), los jueves la de Sebas y los viernes la mía o la de Mario (que mantiene su cadencia de "escribiré cuando las oposiciones me dejen"). Esperemos que el cambio me permita volver a relajarme al menos de cara al blog (porque las obligaciones de lectura las tendré que seguir manteniendo para con el periódico, pero eso es harina de otro costal) y que no os importe quedaros sin unas cuantas recomicdaciones a la semana.

'Nuff Said!!!

P.D: hoy, por si os queda alguna duda, no habrá recomicdación entrando los cambios en vigor a partir del lunes que viene.

jueves, 28 de enero de 2010

IBÉROES

Guión: Iñigo Aguirre

Dibujo: Iñigo Aguirre

Editorial: Autopublicado

Formato: Comic-book. 64 Páginas

Precio: 4.95€

Calificación: 7.5/10

Tenemos a Viriato, el superhombre codificado. Tina Gelatina, la golosina golpeadora. Ramón del Valle, amo del relámpago. Abad Abraham, guardián de la presencia. Andy Androide, el mecanoide del mañana. Birli&Birloque, los terrores gemelos. El representante, responsable del papeleo. Juntos defienden la península de los peligros… ¡Hasta que vengan los héroes de verdad!”

Así reza la contraportada de este comic de superhéroes con sabor español. Una tía de golosina, otro ganó sus poderes en un concurso de TV, otro que es primo lejano de Alan Moore… y así todos los personajes que crean este grupo, así de extravagantes y divertidos como pocos.

Con esta panda de súper tipos Iñigo Aguirre ha conseguido lo que muchos de los aficionados a los cómics de superhéroes siempre han soñado: Crear su propia historia de superhéroes y sobretodo… ¡que sean españoles! Por que no nos engañemos, que La Patrulla X o Los Vengadores se pase por alguna ciudad española es un puntazo, nos hace dar cuenta que los personajes viven en un mundo parecido (o algo) al nuestro, hasta pueden hacerlos más cercanos.

Pues que más cercano puede haber que un grupo de héroes patrios cuyo hogar es el Palacio de Linares. En el cómic encontramos guiños a la cultura y a personajes españoles que seguro a más de uno arrancara una sonrisa y nos hará olvidar que la mayor parte de las ocasiones que alguna ciudad de nuestro país ha aparecido en un cómic ha tenido que aparecer un toro o alguien bailando flamenco.

La trama y situaciones que leemos en esta grapa suelen acabar siendo algo cómicas gracias a los personajes, los buenos y los malos. Ya de por sí saber que el enemigo de esta historia son los chinos que venden rosas puede hacer una idea del cachondeo que hay en estas páginas. También destacar que es una obra autoconclusiva. Te compras la grapa por 4,95€ y tienes una historia completa donde además como extras te dan detalles de los orígenes de sus protagonistas.

A pesar de que el dibujo de Aguirre no me terminaba de convencer al principio hay que tener en cuenta que él no es un dibujante profesional, que no ha creado este cómic pensando en lucrarse de mala manera COFFquesadaCOFFdidioCOFF!! Sino que, como muy poca gente, lo hace por amor al arte. Se dice rápido eso de que cierto autor se ha autoeditado su obra, pero la cantidad de trabajo y dinero que hay que aportar a un proyecto así creo que es algo bastante admirable y es por lo que creo que debería dársele una oportunidad a su proyecto.

Por mi parte ha ganado un lector y deseando estoy de poder seguir leyendo las siguientes aventuras de los Ibéroes de Aguirre. Y como se dice en esta obra:

¡Esto no es América, pero nos las apañamos!


Sebastián (13)