viernes, 26 de septiembre de 2008

SUPERMAN: LAST SON HC

Guión: Richard Donner & Geoff Johns

Dibujo: Adam Kubert

Editorial: DC

Formato: HC. 160 Páginas

Precio: $19.99

Calificación: 7/10

Richard Donner en Superman. ¿Hacen falta más razones para acercarse a la lectura de un tebeo?.

Después de treinta años, repitámoslo, ¡TREINTA AÑOS!, el Superman de Donner sigue siendo la mejor película que jamás se haya rodado sobre un cómic. Sí, Spider-man está muy bien (y su segunda parte es magnífica). Sí, Batman Begins es la repera y The Dark Knight no digamos. Vale, las dos primeras partes de X-Men son brutales. Y eso por no hablar de 300 o Sin City. Pero ninguna es como Superman. El cariño y mimo que Donner puso en la dirección del filme, la vehemencia de una historia genial firmada por Mario Puzo, la humanidad y carisma de Christopher Reeve, y la gigantesca partitura de John Williams son algunas de las razones (el resto se descubren viendo una cinta por la que no ha pasado el tiempo) que me llevan a afirmar con tanta rotundidad lo dicho anteriormente.

Es comprensible pues que, al saber que Donner iba a guionizar una saga de Superman junto a su protegido Geoff Johns, me faltara tiempo para hacerme con ella una vez editada en mi formato predilecto, la tapa dura.

La primera sorpresa al abrir el tomo es encontrarme que la mitad de las páginas de uno de sus números tiene tratamiento 3D (incluyendo el tomo las pertinentes gafas), un recurso narrativo que no veía desde hacía años en un tebeo. Pionero en esto de acercar las tres dimensiones a la lectura, DC no utilizaba esta técnica (si no me equivoco, cuidado) desde aquel Batman 3D que editara a finales de los ochenta. Al igual que pasaba en aquel experimento, la lectura en 3D se hace incómoda y cansa demasiado la vista para lo que al final aporta a la historia.

Anécdotas al margen, Last Son entronca a la perfección con la mitología de Superman creada por Donner en 1978: tras una breve introducción en la Fortaleza de la Soledad, Donner y Johns arrancan la trama con la llegada de una nave de origen desconocido en la que viaja un niño kriptoniano. Tal descubrimiento deja fuera de juego a un Clark cuyas reacciones obvias pasan primero por proteger al niño a toda costa y después por adoptarlo.

Es a partir del momento en el que esto ocurre cuando las concomitancias con el filme se hacen notar con mayor fuerza, introduciendo los guionistas a los tres criminales de Krypton cuyo encierro en la Zona Fantasma servía al director para iniciar la acción de Superman. Zod, Ursa y Non escapan de su prisión para sembrar el caos en la Tierra en una suerte de revisión que Donner se da el gustazo de efectuar al destrozo que Richard Lester hizo con la segunda parte de las aventuras del superhombre.

Desde ahí, Donner y Johns tejen un relato de carácter épico, con batallas imposibles y alianzas inimaginables que encuentran su mejor reflejo en los lápices de un desatado Adam Kubert. El pequeño de la saga de artistas cuaja un storytelling vibrante, ilustrando con igual mimo las espectaculares splash pages o las secuencias de conversaciones, aunque en muchos momentos exagere en exceso las perspectivas y puntos de vista.

Aunque no pasará a la historia como una de las mejores sagas de Superman (en realidad muy pocas podrían presumir de haberlo hecho), Last Son sirve para reencontrarse con una de las más fieles encarnaciones del mismo. Donner recupera parte de la magia que aportó a la mitología del Hombre de Acero en su película, dándole Johns un lavado de cara para preservarla intacta y presentarla a toda una nueva generación de lectores que aún no había nacido cuando Christopher Reeve nos hizo creer que un hombre podía volar.

Sergio Benítez (25)

4 comentarios:

Kike dijo...

¡Hola, compañeros del mundo bizarro! Grandísima página, he de decir. E interesante artículo sobre otra aventura del Hombre de Acero al cual, por cierto, no sigo desde los 10 años.

Lo del Superman de Donner es todo un ejemplo de como las adaptaciones cinematográficas SÍ improtan. Para muchos, el auténtico Superman es ese y no el de las viñetas. La musiquita de John Williams, el Lex Luthor chistoso, la sonrisa de Cristopher Reeve... son cosas de las que el personaje jamás podrá librarse (lo cual es bueno o malo según como se mire). Yo tenía el Batman 3d pero la verdad es que mareaba un poco. Bueno, me acercaré a este "Last son" a ver que tal.

¡¡Nos leemos!!

PD-> Os añado a los enlaces de Poder Friki.

sebelo2 dijo...

Muchas gracias Kike (por el piropo, quiero decir).
Yo a Superman no es que lo siga en exceso, pero si me gusta comprar ciertos proyectos especiales o que sean autoconclusivos, pero admito que por muchas vueltas que se le de, el personaje no da para mucho.
Eso sí, el de Donner, el MEJOR, y con muuuuchaaaa diferencia sobre cualquier cosa que se haya podido hacer después.
Bienvenido y espero leerte mucho por aquí.
Saludetes
Sergio
P.D: hago lo propio ;)

jose maria dijo...

Efectivamente, el cariño con el que escribe Donner se deja ver en cada página. Eso sí, si nos enteramos de que esto mismo lo ha escrito Jeph Loeb y lo ponemos a parir...

Cosas de haber crecido con Donner...

sebelo2 dijo...

Ahí tienes razón. A Loeb habría que encerrarlo durante un tiempo, a ver si hace cosillas mejores, porque lo de los Ultimates 3 es de juzgado de guardia.
Saludetes
Sergio