domingo, 7 de diciembre de 2008

DAFFODIL

Guión: Frédéric Brrémaud

Dibujo: Giovanni Rigano

Editorial: Planeta DeAgostini

Formato: Libro Rústica. 160 Páginas

Precio: 10.95€

Calificación: 2/10

Decía en la reseña de Silverfish que calificar a un cómic como aburrido siempre me había parecido poco menos que un crimen. Lo que no decía es que calificarlo como PÉSIMO no me parecía tan mal (extraño, ¿verdad?). Y ese es precisamente el epíteto que mejor se acerca a describir una de las peores lecturas que recuerdo haber sufrido en años.

Daffodil es un cómic, aunque llamarlo así sea un insulto para los que sí lo son, con un desarrollo torpe, tanto en su pésima historia (que intenta crear sin éxito un universo vampírico con aires steampunk) como en el nulo desarrollo de unos personajes tan planos que hasta el guionista de Bambi sentiría vergüenza de ellos. La trama, si es que tal cosa existe, avanza a trompicones en un guión que parece estar escrito a vuelapluma, sin que haya dado mucho tiempo a asentar las pocas ideas que podrían llegar a salvarse. Y colmando de "bienes" tan execrable conjunto, el dibujo de Rigano involuciona desde un primer álbum medianamente correcto, en el que el dibujante mezcla influencias manga con un trazo típicamente europeo, hasta un tercero en el que la desgana a la hora definir los personajes y paisajes campa a sus anchas.

Mi consejo acerca del posible derroche de dinero en tan deleznable producto está muy claro: huyan de él, despavoridos a ser posible. No sólo su bolsillo lo agradecerá. Sus neuronas también. Avisados quedan.

Sergio Benítez (76)

sábado, 6 de diciembre de 2008

LA ZONA GRIS

Guión: Glen Brunswick

Dibujo: John Romita Jr

Editorial: Planeta DeAgostini

Formato: TPB 128 Páginas

Precio: 8,95 €

Calificación: 6.5/10

Me gusta, como a casi todo el mundo, hacerme una idea preliminar de un cómic sin haber leído absolutamente nada sobre él. Y ésto es lo que me ocurrió con La Zona Gris. Desde que fue publicado en el 2005 siempre he estado retrasando su compra y el único contacto que había tenido era un pacá y pallá de páginas y un par de opiniones que coincidían en el mismo punto.

Finalmente, después de unos años el comic cayó en mis manos
gracias a Nacho y a su bondad infinita, como el Guantelete, y la verdad es que la sensación con la que se queda uno es un poco decepcionante. Me explico. El tebeo en cuestión no es malo ni mucho menos, pero tampoco es como para ir sacando pecho.

Parte de culpa de esta decepción la tiene este vuestro servidor, y es que, como ya apunté un poco más arriba, me había creado una idea un tanto equivocada y desencaminada de por donde iban los tiros. Si otras veces esta misma jugada me había salido bastante bien (aún recuerdo cuando me metieron en el cine para ver La Roca sin tener ni maldita idea del tema) esta vez la cosa iba a estar más apurada.

En principio, cualquier cosa en la que esté metido John Romita Jr tiene ganados bastantes puntos sin leer siquiera el cómic. Pero como uno es un grandísimo profesional, vamos a hacer las cosas bien. El dibujo de Romita está bien. Ni muy bien, ni rematadamente bien, ni espectacularmente bien. Todos sabemos la capacidad de este autor para encargarse al mes de dos o tres trabajos. Todos tienen un mínimo de calidad, sí, pero también es verdad que se sacrifica parte del resultado final. En esta Zona Gris el trazo se antoja un poco apresurado y demasiado suelto, y para colmo no cuenta en las tintas con Klaus Janson, con el que forma una pareja que nos ha dado grandes alegrías.

Eso por un lado. Por otro está la historia. El guionista es un tal Glen Brunswick, al cual no le he leído nada más aparte de este comic. ¿Que de qué va La Zona Gris?. Pues bien, va de polis corruptos, y de gangsters chungosos, y de infidelidades, y de todos esos ambientes bajunos que tan bien le salen a Romita. Pero también va de almas atormentadas en el limbo, y de un cuerpo de policía celestial, y de venganza proveniente del más allá. Todo ésto bien mezclado da como resultado una lectura muy entretenida y de narrativa ágil. El problema que le encuentro es que son muchos conceptos, y muy buenos, como para desarrollarlos en tan solo tres números USA. Por momentos la historia avanza que se las pela, dejando al lector preguntándose que hace este personaje o aquél en esta situación si hace un par de viñetas estaba en ese otro sitio.

Trabajo correcto, que en ningún momento cae en el aburrimiento y cuyo principal problema es la ambición de la historia que nunca llega a desarrollar de manera completa. Sí es un estupendo prólogo para una serie más extensa, pero como no ha vuelto a salir nada… Vamos, si hasta el título mismo lo dice: La Zona Gris, ni negra, ni blanca, sino gris. Que se queda ahí en medio, en tierra de nadie. Bien podrían haberla titulado La Zona sin chicha ni limoná y no hubiese pasado nada.

Marione (38)

viernes, 5 de diciembre de 2008

El CAZADOR de RAYOS

Guión y Dibujo: Kenny Ruiz

Editorial: Dolmen

Formato: Libro Cartoné. 160 Páginas

Precio: 25€

Calificación: 8.5/10

Aunque en el momento de su edición, en tres volúmenes formato álbum europeo, le eché un vistazo fugaz a este Cazador de Rayos, no se muy bien porqué deje pasar la opción de adquirirlo. Fueran las razones que fueran, lo que ahora se, una vez leida la nueva edición completa que acaba de editar Dolmen, es que eran erróneas. Afortunadamente, el estar ahora ojo avizor a todo el material español y europeo que llega a mi librería habitual (como ya he comentado en más de una ocasión en detrimento del cómic de superhéroes) me permitió, hace unos días, cazar al vuelo este volumen de una estupenda obra cuya imaginación y personal estética son sus mejores valores.

Mezclando en su trazo influencias que recogen lo mejor de mundos tan diferentes como el manga y el cómic europeo, Ruiz trasciende tras muy pocas páginas las limitaciones de ambos: por una parte, su narrativa resulta mucho menos abotargada que en el tebeo nipón, quedándose el autor con la esencia del mismo, su planificación de página y la facilidad con la que se visualizan las secuencias de acción; por la otra, el autor desecha la complejidad de tramas de la que suele hacer gala el cómic europeo y, aunque el desarrollo de la historia guarda bastantes giros y cliffhangers, en ningún momento tiene uno la sensación de estar perdido en un mar de personajes, subtramas y pequeños argumentos que no llevan a nada.

A esto ayuda la fluidez con la que el artista caracteriza a todos sus personajes, facilitando con su trazo (muy próximo también al campo de la animación) la perfecta identificación de todos y cada uno de sus personajes. Unos protagonistas que, además, cuentan con voz propia gracias a que Ruiz se esfuerza en definir la personalidad de todos y cada uno de ellos de forma precisa, desdibujando la frontera entre malos y buenos (no los encontraréis en esta historia) y plagando las páginas del Cazador de Rayos con una miriada de tonos grisáceos encarnados en entidades cuasi-tridimensionales cuyas motivaciones para actuar como lo hacen quedan sustentadas por un trasfondo sólido que en el caso de Kaín, el protagonista principal, adquiere una relevancia de tintes épicos.

Completado el tomo con bocetos y curiosidades acerca del cómic, hubiera sido deseable que para mejor apreciación del trabajo de Kenny Ruiz, el tamaño de esta edición respetara el de los tres tomos que en su momento se publicaron. Agotados los dos primeros, y siendo bastante difíciles de encontrar, este volumen se conforma como la única opción para poder disfrutar de una historia que brilla con luz propia, digna de ocupar un puesto de honor en nuestra tebeoteca.

Sergio Benítez (75)

jueves, 4 de diciembre de 2008

INOLVIDABLE

Guión y Dibujo: Alex Robinson

Editorial: Astiberri

Formato: Libro Cartoné. 128 Páginas


Precio: 16€


Calificación: 8.5/10


Después de la intensa lectura que supuso Estafados, un cómic que tenía sus más y sus menos pero que dejaba con un estupendo sabor de boca (y que recomicdaremos en breve) casi no tenía dudas acerca de la posible adquisición de Inolvidable, el nuevo título de Alex Robinson. Nada más acercarnos al tebeo, llama la atención su original portada (que en la edición americana tiene mucho más sentido por cuanto su título, To Cool to be Forgotten, juega con la tipografía de las cajas de cigarrillas Kool), sutil anuncio de por donde pueden ir los tiros de este nuevo slice of life del artista neoyorquino.

Sutil y engañoso, pues los derroteros por los que viaja la historia de Robinson nada tienen que ver con lo que pudiéramos haber imaginado: Andy, su protagonista, es un adulto que ha hecho de todo por dejar de fumar, acude a una terapia de hipnosis como última intentona para abandonar el vicio. Una vez se somete al sueño artificial, despierta veinte años antes en su cuerpo de adolescente, época en la que probó su primer cigarrillo.

Este argumento, que evidentemente suena (y mucho) a Regreso al Futuro (curiosamente estrenada en 1985 y que en un momento de la historia es citada) o al Barrio Lejano de Jiro Taniguchi, es aprovechado por Robinson para hacer un extraño coctail entre ambas, tomando quizás más elementos de la segunda que de la primera. Así, será fundamental en el desarrollo de lo que Andy va viviendo en sus renovados quince años la situación de su padre, que el autor va introduciendo con sutil maestría y que no explota hasta el último e impresionante capítulo, cuando realmente se revelan las intenciones de Robinson para con el tebeo en general.

Hasta ese punto, el guionista y dibujante, sigue experimentando en lo visual con multitud de originales recursos en cuanto a composición de la página mientras que en el terreno argumental sus frescos y realistas diálogos, y las situaciones en las que pone a sus personajes, continúan reflejando el exacerbado interés de Robinson por que todo quede preñado de un realismo con el que nosotros los lectores podamos identificarnos. En este sentido, las páginas de Inolvidable rezuman gran cantidad de sentimientos que van desde la risa a la melancolía, siendo este último el auténtico motor de lo que el protagonista va viviendo a lo largo de las intensas 128 páginas.

Las oportunidades perdidas y los momentos que las ausencias vitales llegan a robarnos son utilizados por el autor en una obra a la que si hay que achacarle algo es su duración, siendo inevitable pensar durante la lectura que con más espacio Robinson podría haber conseguido un tebeo de mayor calado. Aún así, este mal menor no es (al igual que pasaba en El Último Mosquetero de Jason) ni de lejos un defecto, más bien una virtud mal considerada que Inolvidable enarbola con mucho estilo y abraza con gran conocimiento de causa.

Sergio Benítez (74)

miércoles, 3 de diciembre de 2008

JLA: ZATANNA´S SEARCH



Guión: Gardner Fox

Dibujo: Varios

Editorial: DC Comics

Formato: TPB 128 Páginas

Precio: 12,95 $

Calificación: 8.5/10

Comentaba hace algunos días con nuestro apreciado visitante Caracrater en la reseña de Strontium Dog, que estos comics de la revista 2000 AD tenían algo que los hacía especiales. Siendo historias muy parecidas entre sí poseen ese toque de originalidad y frescura que el lector agradece y aprecia de manera fetén. Algo parecido ocurre, al menos a mí me ocurre, con el material clásico de las grandes editoriales, especialmente con DC. Y digo DC, por la sencilla razón de que gran parte de su catalogo ha estado, y sigue estando, inédito en nuestro país, por lo que cada lectura se convierte en un mundo completamente nuevo por descubrir, sobre todo, a lo que material clasicote se refiere.

Cuando mi compañero Sergio me informó de cierto regalo adelantado de Reyes la boca se me hizo agua. Una vez que llegaron las cajas del material proporcionado por Nacho del estupendo blog Tebeos Y Algo Más, esa bellísima persona a la que no tengo el placer de conocer pero cuyo corazón debe ser más o menos del tamaño de los calzoncillos de Galactus (se te aprecia por estos lares amigo), y pasado el agobio inicial de verse rodeado de comics por todas partes, me dispuse a clasificar por temática. ¡Mare mía! Que cantidad de material clásico de DC. Lo lógico era empezar por uno de esos tomos. Vaya, a este de la portada de Bolland le seguía la pista desde hacía algún tiempo.

El ganador fue Zatanna´s Search. Tras la increíble ilustración de Bolland se esconde uno de esos tesoros escondidos de los años 60 que a día de hoy, aquí en España ni flowers. La trama es realmente sencilla y simple y para colmo nos recuerda de manera explícita a las peripecias de cierto niño que acompañado por un mono iba buscando a su madre por todos sitios. Cambia a Marco y su madre por Zatanna y su padre y a disfrutar tocan. La maga contará con la ayuda de los héroes más importantes de la DC: Green Lantern, Batman, Hawkman, Atom, Hombre Elástico,… Lo más entrañable de este tipo de historias es la simpleza y la ingenuidad con la que se escribieron, cosa que se convierte en su mejor y, a la vez, en su peor baza.

Este tipo de comics hay que tomarlo como lo que son, historias de los años 60. Que nadie se espere que los secuestradores del padre de Zatanna sean una raza de alienígenas que se han infiltrado mientras había una guerra entre dos bandos de superhéroes porque el número de mutantes ha decrecido hasta noventa y tres y… Ustedes ya me entienden. ¡Ojo! Que conste que esta Búsqueda de Zatanna es un crossover en toda regla. Lo que contiene este tomo son los números de Detective Comics, Green Lantern, Atom, Hawkman y JLA en los tiene lugar el encuentro entre Zatanna y estos héroes. Lo que pasa es que no hace falta alargar la trama más de lo necesario.

En cuanto a los autores, puff, agárrense. Gardner Fox a los guiones y a los lápices gente como Murphy Anderson, Carmine Infantino, Bob Kane, Gil Kane, Mike Sekowsky y Romeo Tanghal, ahí es nada, de lo bueno lo mejor y de lo mejor lo superior.

Grandísima, entretenida e imprescindible lectura la de este tomo que me ha dejado con ganas de más. Y habrá más ya que en el lote venían otros tomos contemporáneos de éste. Hasta entonces solo me queda desear una cosa: ¡ATENALP ACILBUP ED ANU #$*P ZEV ETSE CIMOC, EÑEL! Que ya es hora.

Marione (37)

martes, 2 de diciembre de 2008

IT'S a BIRD...

Guión: Steven T.Seagle

Dibujo: Teddy Kristiansen

Editorial: DC

Formato: TPB. 136 Páginas

Precio: $17.95

Calificación: 10/10

Cuando un cómic llega a gustarte hasta tal punto que te ves en la obligación de calificarlo con un soberbio diez, ¿por dónde empiezas a hablar de él?. ¿Cómo conseguir condensar en una sola recomicdación todo lo que tan magnífica lectura te ha hecho sentir, disfrutar y estremecerte?. De hecho, ¿es posible hacerle justicia con unos cuantos párrafos?. Evidentemente, NO, pero aún así voy a intentarlo, a ver que sale.

Deje pasar la oportunidad de adquirir el It's a Bird cuando se publicó originalmente hace cuatro años. ¿La razón?. Muy simple, el dibujo de Kristiansen, cuyo personal estilo no había conseguido calar años atrás cuando leí Superman y la Bomba de la Paz allá a principios de los ochenta. Pero está claro que cuando un cómic es de lectura obligada tarde o temprano termina cayendo en tus manos. Y eso es lo que terminó pasando hace unas semanas cuando Nacho, del estupendo blog Tebeos y Algo Más decidió hacer limpieza y regalar todo un lote de cómics a quien estuviera dispuesto a correr con los gastos de envío. Dos semanas más tarde y cinco cajas de veinte kilos de cómics después (en serio, mis riñones son testigos) me encontraba clasificando tan ingente cantidad de material (de nuevo, muchísimas gracias Nacho) cuando encontré el It's a Bird. Teniendo en cuenta que Mario y yo íbamos a repartirnos tan suculento banquete de tebeos, y no quería quedarme con nada de lo que no estuviera plenamente seguro, pospuse la lectura que tenía entre manos para dar paso a la curiosa obra de Seagle y el dibujante danés. A la vista de la calificación, pueden imaginar cómo me ha impactado el tebeo tanto a nivel de guión como, sorprendentemente, gráfico.

La historia que cuenta Seagle, al que sólo le había leído con anterioridad alguna de sus creaciones para Wildstorm, en It's a Bird funciona a tantos y tan diferentes niveles que resumirlos aquí resultaría una tarea tan ardua como fútil, sobre todo porque el guión del norteamericano apela constantemente a nuestra propia visión de los conceptos que va revisando sobre el Hombre de Acero. Porque acerca de eso es de lo que Seagle escribe en It's a Bird, una obra autobiográfica en la que se nos narra en primera persona las tribulaciones mentales por las que pasa el guionista para aceptar un encargo sobre Superman y cómo se ve obligado a ir poniendo en tela de juicio y los conceptos básicos sobre el kriptoniano que todos tenemos. Saltando de la narración personal propiamente dicha (que gira alrededor de lo que ocurrió el primer día que pudo leer un tebeo de Superman y de la negación a escribir un cómic del superhéroe), Seagle va interrumpiendo constantemente el ritmo para ir introduciendo dos o tres páginas acerca de elementos definitorios del último superviviente de Kripton tales como el significado del traje y sus colores (genial las múltiples matizaciones que hace del azul, el amarillo y el rojo); la invulnerabilidad; la kriptonita; el poder; la justicia; la S del traje o la Fortaleza de la Soledad.

Atando a la realidad cotidiana todos y cada uno de los citados ( y muchos más que tocan la mitología de Superman de forma directa o indirecta) Seagle consigue que el lector reflexione una y otra vez acerca de la clara influencia que los cómics ejercen sobre la psique de nosotros, los lectores; y lo hace de una manera soberbia, arrojando diversas luces sobre el gran abanico de temas que trata sin que en ningún momento la lectura devenga en pura pedantería.

¿Y qué decir de Kristiansen?. Como poco que el dibujante lo da todo. Pero todo, todo. Partiendo de su identificable estilo, que el danés utiliza para las páginas de la narración que sirve de hilo conductor a Seagle, Kristiansen se deja la imaginación en que cada uno de los insertos en los que el guionista diserta tengan una personalidad propia y diferente de los demás. Para ello el artista no tiene ningún reparo en reinventarse continuamente, cambiando de estilos y técnicas de dibujo tantas veces como el guión se lo pide. Siempre con la simplicidad que lo caracteriza como norma general, el dibujante nos ofrece todo un recital que va respondiendo de forma precisa a los requerimientos de la historia. Así, son geniales y brillantes las páginas dedicadas a la disección de los colores del traje en las que se alitera una misma unidad de viñeta con un estilo pop claramente inspirado en Warhol; como también lo son las viñetas en formato panorámico que acompañan a la visión de Smallville o los expresionistas trazos a lápiz sobre fondo ocre del segmento titulado Nietzsche.

Merecidísimo premio Eisner al mejor dibujante (aunque también se habría merecido, y mucho, el de mejor guionista y mejor obra, arrebatados por Brian K.Vaughan y The Originals) It's a Bird es un claro ejemplo de que no todo está dicho en el universo de Superman. Ya podrían los guionistas de las series del superhombre aprender algo de esta magna obra y dejar de contarnos una y otra vez la misma historia con diferente envoltorio. IMPRESCINDIBLE.

Sergio Benítez (73)

lunes, 1 de diciembre de 2008

MOT vol.1

Guión: José Ignacio Moreno "Nacho"

Dibujo: Azpiri

Editorial: Planeta DeAgostini

Formato: Álbum Cartoné. 168 Páginas

Precio: 14.95€

Calificación: 7.5/10

En casa de mis padres nunca se habían comprado periódicos hasta que un buen día el que esto suscribe descubrió (gracias a verlo en casa de un amigo) que El País incluía los domingos un suplemento llamado Pequeño País que contenía cómics. Como quiera que la difusión de lo que en esos momentos editaban Zinco y Fórum era bastante limitada en mi ciudad, y que yo todavía no había entrado en la febril etapa de descubrimiento comiquero por la que pasaría años más tarde, el enano que era por aquel entonces impuso que mi padre trajera todos los fines de semana dicho periódico. Gracias a él pude descubrir y disfrutar como un loco con Calvin & Hobbes, Goomer, Pequeño Spirou y, cómo no, Mot.

Perdido en la memoria, me alegró enormemente saber que Planeta iba a reeditar el material que en su momento apareció serializado en el diario, y que fue recopilado en cinco volúmenes por el País Aguilar, en un número todavía indeterminado de tomos (no se si serán más de dos teniendo en cuenta que el que nos ocupa contiene los tres primeros editados por la citada editorial). Sea como sea, siempre es una gran noticia que alguna editorial española, se llame como se llame, este dispuesta a recuperar material como este Mot, El Pequeño Spirou o el genial Sturmtruppen de Bonvi.

En lo que respecta a la calidad de las historias imaginadas alimón por Nacho y Azpiri lo que más me ha sorprendido es lo francamente bien que han envejecido. En este mundo que avanza a ritmo de vértigo es muy normal recuperar con ilusión un cómic/libro/película que nos fascinó de pequeños para comprobar, no sin cierta amargura, que el tiempo no lo ha tratado con deferencia (una de las últimas veces que me ha pasado esto fue con Una Pandilla Alucinante, una cinta que me encandilaba de peque y que vuelta a ver no pude aguantar más allá del minuto quince). Con Mot no pasa nada de esto, y hasta los chistes que aparecen desperdigados por la historia siguen manteniendo toda su frescura y capacidad para hacer reir.

Para quien no esté familiarizado con el entrañable personaje, Mot (abreviatura de Movimientos Orgánicos Telúricos) es el típico monstruo de armario grande, con dientes afilados, cola y un par de cuernos, que un buen día se le aparece a Leo, un chaval un tanto escéptico que se verá arrastrado irremisiblemente a las mil y una aventuras a las que le arrastrarán las apariciones de su nuevo amigo en los sitios más insospechados (los chistes a costa del avión son estupendos).

Azpiri, del que poco más se puede añadir a todo lo que se ha dicho sobre él en los muchos años que lleva trabajando para este medio, se lo pasa en grande con su creación, y sólo la imaginación de Nacho (que también da para mucho) sirve de freno a la verborrea gráfica del madrileño cuya narrativa, sentido de la composición y temporización de los gags crea momentos inolvidables.

Con el firme deseo de que se sigan recuperando obras como Mot, cerramos este comentario recomicdando a toda la generación que creció con el monstruo y demás personajes del añorado suplemento (que tiempo ha dejo de ser lo que era) se apresure en hacerse con este volumen, el niño que hay en ellos se lo agradecerá enormemente.

Sergio Benítez (72)