jueves, 19 de febrero de 2009

Los CUATRO RÍOS


Guión: Fred Vargas

Dibujo: Edmond Baudoin

Editoria: Astiberri

Formato: Libro Rústica. 226 Páginas

Precio: 18€

Calificación: 8.5/10

¿Novela aviñetada o cómic novelizado?. Esa era la duda que me planteaba cuando hace unos días me encontraba hojeando una de las novedades de Astiberri para el pasado mes de Enero. Tras su adquisición (había algo en el compulsivo trazo de Baudoin que me llamaba poderosamente la atención) y lectura, la respuesta, aunque no del todo definida, se inclina más hacia la segunda opción que hacia la primera.

Lo que está muy claro y debe servir de aviso a cualquiera que se
acerque a este fascinante título, es que Los Cuatro Ríos no es un tebeo al uso. Ese carácter de cómic novelizado al que se ajusta el transcurso de la narración se traduce en un inquieto esquema de páginas en las que podemos encontrar de todo un poco: tan pronto tendremos una hoja dividida en viñetas de forma clásica, como páginas y páginas en las que el dibujo se limite a una pequeña acotación del texto o aparece como apoyo al mismo sin las constricciones que imponen los parámetros habituales de un cómic. Todo ello deviene en una experiencia estimulante que reta constantemente al lector a no perderse detalle de los diálogos y situaciones construidos por Vargas con una naturalidad pasmosa y una fluidez que hace que las más de doscientas páginas de este relato de asesinatos rituales, un accidentado robo, intrigas policíacas y relaciones familiares, se lean en un suspiro. Por si esto fuera poco, la escritora traza con precisión y muy pocas florituras estilísticas a unos personajes que, literalmente, podrían estar sacados de la calle sin que ello implique la necesidad de ajustarse al molesto patrón de un arquetipo en ningún momento. La personalidad inequívoca con la que Vargas define a estos no es traba para que se pase por alto el carácter coral de la historia, algo a lo que la compacidad del trazo de Baudoin ayuda enormemente.

Lo concretado por el dibujante, a priori de (aparente) trazo feísta y de una compulsión casi errática, sirve para definir ese naturalismo (realismo sucio si quieren) de forma inequívoca: aunque su fuerte no sean las caracterizaciones de los personajes, el esfuerzo consciente de Baudoin por hacer que estos sean reconocibles con cuatro trazos tiene su premio a lo largo de la lectura. No obstante, lo más llamativo del dibujo del artista francés es la temprana toma de conciencia que se hace en aras de no dificultar la fluidez de la narración no entorpeciendo en ningún momento su trabajo al devenir de lo relatado por Vargas.

Sorprendentemente, es esta misma característica la que podría también aplicarse a lo pergeñado por la guionista, entablándose entre su relato y el arte de Baudoin un diálogo de iguales que ayuda sobremanera a disfrutar de una obra original en extremo que sabe perfectamente cómo atrapar
al lector de principio a fin y sin estridencias.

Sergio Benítez (110)

miércoles, 18 de febrero de 2009

JSA: Los ARCHIVOS LIBERTAD


Guión: Dan Jolley

Dibujo: Tony Harris


Editorial: Planeta DeAgostini


Formato: Tomo Rústica. 264 Páginas


Precio: 18.95€


Calificación: 6/10


¿Sergio comentando un tebeo de pijamas?...el mundo debe estar a punto de acabarse, o algo peor, fijo.

Desde siempre, las historias que más me han gustado de cuantas han visto la luz en el Universo DC han sido los cada vez más inusuales Elseworlds (de los que ya hablé algo en la recomicdación de Batman:Reign of Terror). Así que no debe resultaros extraño que, aunque mis compras habituales cada vez se alejen más de terrenos pijameros, la adquisición de este volumen autoconclusivo de la JSA fuera algo inevitable. Máxime si además tenemos en cuenta que se desarrolla en una reimaginada Segunda Guerra Mundial (que por si hay alguien que no se haya enterado todavía, es mi época favorita de la historia).

El gran problema que se le aprecia al volumen, y del que no hay que ser muy avispado para apercibirse nada más comenzar la lectura, es el ritmo de la historia y cómo Jolley va desarrollando esta. Comenzando en tierra de nadie, y con la (falsa) suposición de que vamos a conocer a los personajes sí o sí, el guionista de Obergeist (que recibió una inmerecida nominación a la mejor serie limitada con la segunda de las miniseries recogidas en este Archivos Libertad) nos ofrece un relato que avanza a trompicones, dando saltos innecesarios y presentando a los personajes de forma abrupta y con muy poco seso. Además, el solito se las apaña para marear la perdiz en cuanto al objetivo de la primera parte del tomo (la primera miniserie) incluyendo una trama absurda de espionaje que se podía haber arreglado en muchas menos páginas. Con cierto tufillo autocomplaciente que perdura en la segunda miniserie, Jolley introduce un "sorprendente" giro en esta que, pensado en frío, desmorona todo lo relatado anteriormente, y que, a la postre, ni sorprende tanto, ni es tan genial como él pretende.

Arreglando el desaguisado del guión como buenamente puede, la labor de Tony Harris denota claramente la evolución sufrida por el autor desde el estilo crispado con el que le conocimos en Starman al de referencias fotográficas que se le puede observar mes a mes en Ex Machina, la fantástica serie de Vaughan (que en un par de semanas recomicdaremos por aquí): esa variación en la forma de dibujar permite apreciar que con el cambio, la narrativa del dibujante ha perdido algo de dinamismo y ganado un ápice de realismo. Personalmente me quedo con sus primeros trabajos, y aunque tenga que reconocer que su trazo actual le va que ni pintado al fantástico verismo de la citada Ex Machina, no se puede decir lo mismo sobre el ajuste de este con la segunda miniserie incluida en el presente volumen.

JSA: Los Archivos Libertad queda en definitiva como una lectura para pasar el rato y sirve para reforzar aún más esa impresión que los últimos cómics de superhéroes han ido dejando en mi poco a poco y que se puede resumir en una afirmación de la que nunca he sido amigo: cualquier tiempo pasado fue mejor. De todas formas, y más que nada porque después de tantos años me resisto a dejar de leer a hombres y mujeres con poderes imposibles enfundados en mallas, seguiré intentando dar con algo que salvar de la quema. Esperemos que no tarde mucho en encontrarlo, que ya empiezo a impacientarme...

Sergio Benítez (109)

martes, 17 de febrero de 2009

BEST OF MARVEL: CAPITÁN AMÉRICA

Guión: John Ney Rieber

Dibujo: John Cassaday

Editorial: Panini

Formato: Tapa Dura 144 Páginas

Precio: 18,95 €

Calificación: 7.5/10

Aunque este comic lo tenía en mi lista negra desde hacía ya algún tiempo, llegó a mi poder por rebote. Mi hermano Sergio, re-enganchado al carro de la nueva Marvel, adquirió este volumen más por los dibujos de Cassaday que por el guión de Rieber. El hecho de tener el tomo en mis estantes habla por sí solo: “Los dibujos de Cassaday son de los mejor que le he visto, pero no soporto el discurso americano”.

Antes que nada conviene advertir al potencial comprador de esta obra, que el comic en cuestión salió justamente después del atentado del 11-S. Y tampoco conviene olvidar como se llama el protagonista de la historia, Capitán América. ¿Vale? Ahora ya se pueden hacer una ligera idea de por donde van los tiros.

Y ustedes se preguntaran, ¿exageró el hermano de este tipo? ¿Es para echarse las manos a la cabeza? Sí y no. La historia supura americanismo por todos lados. Los terroristas son malos muy malos y los americanos son buenos y pobrecitos ciudadanos. Ellos estaban ahí tan tranquilos y viene esta gente a hacer cosas malas. Si es que el mundo está mu mal repartio.

Cierto es que Rieber plantea una serie de cuestiones bastante interesantes, pero también es verdad que las respuestas que aporta no son del todo convincentes. La más interesante de todas, bajo mi punto de vista, es como los terroristas poseen tecnología proporcionadas por los Estados Unidos. Todo está podrido, desde SHIELD hasta Seguridad Nacional.

El tomo de 144 páginas se bebe. Primero, por el ritmo que le imprime el guionista desde la primera viñeta. Segundo, porque casi todo el comic se compone de textos de apoyo y diálogos muy cortos. Estos textos son en su mayoría los pensamientos del Capi que al ser tan cortos transmiten una sensación de inflexibilidad y acatamiento de ordenes muy propias de un soldado. Todo un acierto del guionista.

Y los dibujos de Cassaday, como muy bien dijo mi hermano, de lo mejor que ha dibujado en su vida. Algunas composiciones de páginas quitan el hipo. La simbología aplicada en algunas viñetas es de lo más curiosa. Dice Cassaday en la introducción del tomo que siempre quiso trabajar con el personaje de Steve Rogers, y eso se nota. Una auténtica delicia visual.

El que quiera disfrutar de una historia cargada de tintes políticos, ya sabe lo que tiene que hacer. Aunque bien es cierto que quizás no conjugue con lo planteado por el guionista. Siempre puede secar las lágrimas derramadas con las páginas espectacularmente dibujadas por un Cassaday en estado de gracia. Lo que no pase en la tierra de la libertad y los papafritas…perdón, y las papafritas no pasa en ningún otro sitio.


Marione (61)

lunes, 16 de febrero de 2009

TROLLS de TROY vol.1


Guión: Christophe Arleston

Dibujo: Jean-Louis Mourier

Editorial: Planeta DeAgostini

Formato: Álbum Cartoné. 200 Páginas

Precio: 19.95€

Calificación: 8.5/10

Con el grato recuerdo que guardaba de la lectura que hace unos años le hice a los ocho volúmenes de Lanfeust de Troy y a sabiendas (por un viaje que hice a París) que el universo creado por Arleston no se quedaba en lo editado por Devir, sino que continuaba tanto en una secuela de la serie (Lanfeust de las Estrellas) como en varios spin-off, llevaba tiempo esperando que alguna editorial española se hiciera con los derechos de dichas series y así poder seguir disfrutando de la frescura que desprendía el trabajo del guionista. Al final ha sido Planeta la que se ha llevado el gato al agua (al menos eso parece) decidiendo la editorial comenzar por los cuatro primeros álbumes de los once publicados hasta la fecha en Francia en un único volumen y a muy buen precio.

Aquellos que no leyeron Lanfeust en su momento (¿a qué estáis esperando?) no deberían desdeñar la opción de adquirir Trolls de Troy ya que este cómic, aún desarrollándose en el mismo mundo fantástico, tiene lugar doscientos años antes que la historia relatada en la otra serie, siendo totalmente independiente y, para qué engañarnos, una gozada de lectura de principio a fin.

Para empezar, el humor que Arleston apuntaba en Lanfeust (pero que no llegaba a explotar por motivos obvios) es aquí desplegado de tal forma que con cada carcajada que arranca, y no son pocas, uno no puede evitar la sensación de estar leyendo una página de Astérix. Cuidado, no estoy afirmando que el trabajo de Arleston pueda equipararse con el de Goscinny (Uderzo nunca ha logrado cogerle el punto a los guiones), pero sí que el sentido del humor que gasta el guionista de Trolls de Troy, con esos diálogos absurdos y rápidos, y ese salvajismo que no deja títere con cabeza, bebe directamente de las historias de los irreductibles galos. Es más, por si quedara alguna duda al respecto, la última página del tomo deja claro, con ese bocadillo haciendo referencia a "un final con banquete", que Arleston creció, como tantos de su generación, con un Astérix bajo el brazo.

El trabajo de Mourier, aunque no tan brillante como el de Tarquin en Lanfeust, le sienta como anillo al dedo a la frescura y rapidez con la que se va hilvanando la historia, y el dibujante se atreve con todo lo que Arleston le pone por delante con una imaginación portentosa y una gran habilidad para dibujar criaturas extrañas. Además, el artista define a la perfección a los diferentes trolls protagonistas, dotándolos de toda una galería de gestos que los hacen inconfundibles y compactando de esta manera una lectura cuya única (y sana) pretensión es hacernos pasar un rato la mar de divertido provocando la risa página sí, página también. ¿Lo consigue?, de sobra.

Sergio Benítez (108)

viernes, 13 de febrero de 2009

BATMAN: EGO


Guión: Darwyn Cooke

Dibujo: Darwyn Cooke & Tim Sale

Editorial: Planeta DeAgostini

Formato: Cartoné 208 Páginas

Precio: 15,95 €

Calificación: 9/10

La serie de animación de Batman producida en los 90 por Bruce Timm le hizo un gran favor a los aficionados del personaje. Esa ambientación oscura tan poco vista en unos dibujos animados “para niños” se convirtió en su mejor reclamo. A día de hoy se han hecho más versiones animadas del personaje, pero bajo mi punto de vista, ninguna ha conseguido superar a la noventera versión del hombre murciélago. Ni que decir tiene que todo el que estuvo involucrado en dicho proyecto cayó en las redes de un estilo muy particular. Un estilo cuyas principales características fueron los ambientes oscuros y las mejores pinceladas del género negro mezclado con una apariencia cartoon de maravillosa simplicidad.

Viendo por encima algunas páginas dibujadas por Darwyn Cooke, uno lo relaciona directamente con esa época dorada de la animación. Estuvo trabajando en la elaboración de storyboards para Batman & Superman Adventures y eso se nota. Cuando se leen esas páginas también se puede sacar como conclusión que es un enamorado de la novela negra. Si a todo ésto se le añade una estética con cierto regusto pulp nos encontramos con uno de los autores más interesantes de actual panorama comiquero.

En este tomo de próxima publicación por parte de Planeta (ya podéis empezar a tocar madera) se recopilan todas la historias cortas, y no tan cortas, que tenía desperdigadas por el universo DC.

La primera es la novela gráfica que cambió el rumbo de la mujer gato, Selina´s Big Score. Publicada por Norma hace ya algún tiempo, y encontrable de saldo en algún oscuro rincón. Maravillosa historia plagada de malos muy malos, ladrones con encanto, un guión sólido como pocos y totalmente alejado del género superheroico, sin ir más lejos la protagonista absoluta de la historia es Selina, no Catwoman. El trazo de Cooke se antoja un pelín más grueso que en otras obras posteriores, aún así, este Gran Golpe de Selina es una lectura inmejorable.

Seguimos con otra obra mucho más experimental y personal, Batman: Ego. Un prestigio inédito por estos lares que nos muestra a un Bruce Wayne luchando dialécticamente con su yo más oscuro. Un ensayo psicológico centrado más en las consecuencias del asesinato de los padres de Wayne que en contarnos por enésima vez el origen del hombre murciélago. Otra gran obra que por fin verá la luz en la lengua de Cervantes.

Por último también se incluyen las historias acerca del hombre murciélago que, escritas o dibujadas por él, aparecieron en el Solo número 5, facturado íntegramente por Cooke, y parte de número 1, con guiones de Cooke y dibujos de Tim Sale, así como las que fueron recogidas en, primero en Batman: Gotham Knights, después en los volúmenes de Batman: Black and White. De todas ellas destaca el abanico de estilos que tiene el amigo Cooke. y la variedad de aproximaciones que hace al personaje, una cualidad que está al alcance de muy pocos.

Para terminar, un consejo: que nadie se vaya a perder este tomo ya que es una buena manera de tener gran parte de la bibliografía de este injustamente poco valorado autor recogida en un bonito volumen. Imprescindible.

Marione (60)

jueves, 12 de febrero de 2009

SUPER SPY


Guión y Dibujo: Matt Kindt

Editorial: Norma

Formato: Libro Rústica. 336 Páginas

Precio: 24€

Calificación: 8.5/10

Directamente derivada de mi pasión por todo aquello que rodea a la 2ª Guerra Mundial, la afición por las historias de espías ha sido una constante desde hace muchos (pero muchos) años. Suplida en un princio por las películas de James Bond (etapa Roger-sólosearquearlascejas-Moore) conforme fui creciendo y accediendo a un cine más adulto, los tiros, gadgets, persecuciones imposibles y frivolidad de 007 fueron sustituidos por la seriedad de cintas como El Espía que Vino del Frío, El Tercer Hombre, El Ojo de la Aguja, Los Tres Días del Condor, El Cuarto Protocolo, Cortina Rasgada o la magistral Con la Muerte en los Talones. Huelga pues decir que ante el anuncio de Norma de la edición de Super Spy, la boca se me hacía agua, máxime si tenemos en cuenta las extraordinarias apreciaciones que de ella se hacían en La Cárcel o Zona Negativa.

Con un reclamo visual al que le es imposible pasar desapercibido, lo que más me ha llamado la atención de Super Spy una vez leído es su tono, la forma en la que Kindt trata la miríada de historias que se entremezclan de forma magistral durante las cerca de trescientas cincuenta páginas: no se si se dice en algunas de las recomicdaciones enlazadas más arriba, pero el autor norteamericano logra mezclar el género del espionaje con el slice of life que encontraríamos en Alex Robinson o Terry Moore. Ello no implica en ningún momento que Kindt banalice a sus personajes y las situaciones por los que lo hace pasar, antes bien, dota a las mismas de tal realismo y cercanía que es imposible no pasar algo de angustia cuando alguno de ellos se encuentra en peligro.

Un detalle que ayuda sobremanera a que ese tono reluzca con fuerza, es la secuenciación de las historias. Aquí, Kindt huye de cualquier linealidad y cada uno de los "informes" es tanto una historia por separado con su principio y su final, como una pieza más del inmenso puzzle que construye con Super Spy. A este respecto, resulta asombroso ir pasando las páginas y notar con qué facilidad te va introduciendo el artista en su intrincado mundo de claves, códigos, traiciones, asesinatos, asesinos y asesinas y personas, sobre todo personas. Dando un guantazo a todas aquellas historias (ya sean escritas o filmadas) que han ataviado a los espías de un carácter casi sobrehumano, Kindt arrastra a sus personajes a una naturalidad extrema, hasta tal punto que muchos de ellos podríamos ser perfectamente cualquiera de los lectores si las circunstancias así lo exigieran. Este matiz hace que la lectura cobre más intensidad si cabe, al sentirnos identificados con esa mujer que está casada con un militar alemán para sacar información, ese hombre cuyo amor por otra espía llevará a la ruina, o aquél al que las circunstancias dan la oportunidad de renacer como esposo y padre de familia tras una misión fallida.

Y detrás de cada personaje y cada historia Kindt va ofreciendo un recital visual que, como decía más arriba, es imposible ignorar. Con un diseño de página, aviñetado y narrativa que va cambiando constantemente de un "informe" a otro, y en el que podemos ver innumerables referencias (la más obvia a el gran Will Eisner), el único pero que le pondría a la labor del artista es su confusa definición de los personajes en ciertos momentos: cuando no echa mano de algún rasgo característico (una cicatriz, el color del pelo, el hecho de que fume con pipa o que lleve gafas) resulta complicado seguir la acción de Super Spy, puesto que el trazo de Kindt no juega a definir, sino a esbozar, muchas veces hasta tal punto en que hay que leer una misma página un par de veces a fin de aprehender lo que en ella se nos narra.

Mal menor si se le compara con la grandeza de lo que cuenta y cómo lo estructura, Super Spy resulta una lectura estimulante, a la que hay que prestarle la máxima atención para no perderse un mínimo detalle, ya que todo lo que Kindt introduce en cada página forma parte del tapiz en el que se mueven los implicados en el cómic, tanto los que están impresos en papel como los que estamos a este lado, haciendo el autor casi imposible el discernir cuál de los dos es más real.

Sergio Benítez (107)

miércoles, 11 de febrero de 2009

DOCTOR MORTIS & ESTAMPAS MALIGNAS

Guión y Dibujo: Alfons Figueras

Editorial: El Patito Editorial

Formato: Álbum Rústica. 48 Páginas


Precio: 15€


Calificación: 7/10

Varios fueron los motivos que me llevaron a la adquisición de este Doctor Mortis. Por una parte mi enorme filia por el humor negro (cuanto más negro, mejor). Por otra el hecho de que me recordara tantísimo, aunque después no tenga casi nada que ver, al Ideas Negras de Franquin. Y, por último, el venir recomicdado por Álvaro Pons, el redactor de La Cárcel de Papel, y alguien de quien te puedes fiar casi a ciegas a la hora de seguir sus consejos de lectura. A la vista de lo entretenida y divertida que ha resultado la obra me sorprende como en ocasiones se conjugan las circunstancias para que un tebeo termine formando parte de tu colección.

Hasta la compra del presente tomo he de admitir que no había oído hablar nunca de Alfons Figueras (todavía soy un neófito en lo que a tebeo español se refiere....pero todo se andará). Y el caso es que una vez leído este Doctor Mortis, desearía que hubiera más trabajos editados del autor español. Su sentido de la narrativa, enmarcado en viñetas que parecen capturas de pantallas de televisión (como si de un serial de terror de los años sesenta se tratara), es prodigioso, aunque más que de lo que quizás deberíamos hablar es de su capacidad para la elipsis, para poder contar una historia sin palabras y reducirla a 10 ó 12 viñetas por página y que en ningún momento sintamos que el dibujante se está guardando algo.

A este talento para la elipsis hay que unir la mala baba que Figueras refleja, con ese trazo simple tan expresionista en su ejecución, en la práctica totalidad de las tiras; unas páginas en las que se nos presenta a un sanguinario sosias del Doctor Frankenstein y a su inepto ayudante, tanto o más sanguinario que él. Junto a ellos, toda una galería de secundarios de cine sacados de los clásicos de la Universal: la Momia, Frankenstein, Drácula o la Criatura del Lago Negro. Entre ambos grupos, toda suerte de chistes en los que desmembramientos, visitas intempestivas a cementerios y maltrato a los citados monstruos se suceden sin dar un respiro a un lector que a poco que se descuide se encontrará riendo a pierna suelta.

La cuidada edición de El Patito Editorial en papel de gran calidad, unido a su asequible precio, hacen de este Doctor Mortis una compra casi obligada para aquellos que busquen algo diferente ( y para los que no, también). Si aquí no son capaces de encontrarlo, mejor dedíquense a hobbies más edificantes como la cría del escarabajo pelotero. No, en serio.



Guión y Dibujo: Alfons Figueras

Editorial: El Patito Editorial

Formato: Libro Rústica. 120 Páginas

Precio: 15€

Califiación:7.5/10

A lo comentado más arriba en cuanto a la calidad de la edición de El Patito poco habría que añadir salvo la variación del tamaño de la edición, que pasa de formato álbum a libro, conservando en todos los demás aspectos el mismo cariño y mimo puesto en la fidedigna reproducción de los materiales originales de Figueras.

Dicho esto, en lo que sí hay que detenerse de forma pausada es en el material recogido por la editorial gallega y en la asombrosa capacidad de síntesis que el artista catalán hace con respecto a Doctor Mortis. Si la elipsis era la principal virtud en aquél, en Estampas Malignas es la maestría a la hora de escatimar desde el punto de vista narrativo lo que prima sobre el resto de consideraciones. En cierto modo, las casi ciento veinte páginas que Figueras vuelve a poblar por unos personajes que ya conocíamos de la anterior obra, son dignas herederas de lo que Hank Ketcham desarrolló durante años en Dennis the Mennace: condensando al máximo la información sobre lo que se quiere transmitir al público, tan dispares autores consiguen que sea la imaginación del lector la que juegue a su favor, completando nosotros lo que pasó antes y lo que pasará después de la viñeta sin necesidad de recurrir a páginas y más páginas de inncesaria verborrea. Especialmente memorables resultan, una vez pasado el ecuador de la lectura, todas aquellas páginas dedicadas a explorar los límites de dicha forma narrativa mediante chistes que no aluden ya a los monstruos de la Universal, sino a médicos, esqueletos vistos desde una nueva perspectiva o personas normales envueltas en circunstancias hilarantes.

Y todo ello aderezado con el mismo humor negro y cáustico que se le observaba en Doctor Mortis, aderezado, cuando el autor así lo quiere, con un dibujo más trabajado de lo que normalmente da de si (que no es poco), recordando desde cierto punto de vista lo que años más tarde llevaría a cabo el Quino más mordaz en sus detallados dibujos al margen de Mafalda. Muy recomicdado para amantes de la risa inteligente, el humor más achicharrante y aquellos que, en definitiva, disfruten con un tebeo muy bien confeccionado...por más que se lea en un suspiro.

Sergio Benítez (106)