lunes, 30 de marzo de 2009

El GRAN CATSBY

Guión y Dibujo: Doha

Editorial: Glénat

Formato: 6 Libros Rústica. 1704 Páginas

Precio: 15-20€

Calificación: 8.5/10

Al menos una vez cada dos años (y siempre que el bolsillo lo permita), hacer un viaje relámpago a Madrid o Barcelona (ida y vuelta en el día) para ir de compras por las muchas tiendas de cómics que ambas capitales nos ofrecen, es una experiencia muy gratificante. Después de haber acudido a las dos ciudades en más de una ocasión, mis preferencias se han ido declinando claramente hacia Generación X, Elektra y Crisis en Madrid, y Universal (con su impresionante selección de material americano original) y Gigamesh en Barcelona. El caso es que estando el año pasado en la capital de la nación, fui a darme de bruces en la sección de manga de Generación X con los dos primeros volúmenes de una serie que desconocía por completo y que en seguida llamó mi atención gracias a una extraña cualidad que mezclaba el dibujo animado con una composición casi fotonovelística.

Como quiera que uno siempre anda a la búsqueda de nuevos estímulos comiqueros, no dude mucho en hacerme con los susodichos tomos (junto a unas cuantas cosas más, por supuesto) y, ahora, más de un año después de aquello, y cuando han transcurrido pocos meses desde que Glénat editara el sexto y último volumen me dispongo a recomicdar una obra que, si quisiera definir con dos palabras, se ajustaría perfectamente a original y diferente. Original desde el punto de vista visual, que ahora analizaremos de forma más pormenorizada. Diferente en cuanto a la poca autocomplacencia con la que Doha escribe un pentágono amoroso de lo más complejo, lleno de giros, sorpresas y con una carga emocional -y un atípico final- a los que es difícil resistirse: El Gran Catsby (que nada tiene que ver con la obra de Scott Fitzgerald) arranca con tres personajes; el que da el nombre al título, un treintañero vividor y bastante vago que vive acomodado en una relación más carnal que sentimental con Persu, una mujer con carácter que lo abandona para casarse por conveniencia en las primeras páginas del primer volumen y, por último, Hondu, el mejor amigo de Catsby y su apoyo en los momentos más difíciles. A estos tres se suman el marido de Persu y Sun, una mujer alocada y de intensa personalidad que pasará como una apisonadora por la vida del protagonista cambiándolo todo. De las relaciones entre los cinco, sus anhelos, deseos, sueños y frustraciones, nos hablará Doha en un lenguaje que reta constantemente al lector a no perderse ni una coma, alternando la primera persona de uno a otro personaje sin previo aviso y cambiando constantemente entre los discursos externos e internos de los mismos.

En este sentido, El Gran Catsby resulta algo complejo de seguir hasta más o menos la mitad del tercer tomo, cuando, acostumbrados a la forma de expresión escrita del artista coreano, podemos empezar a fijarnos en lo verdaderamente brillante de este manhwa, su narración visual: con un planteamiento de página abierto hasta el paroxismo y una descompresión narrativa que en muchos momentos puede llevar a la exasperación (y ríanse ustedes de Bendis) Doha pronto se revela como un hábil cineasta, sabiendo cómo colocar la cámara en todo momento para conseguir el efecto más dramático posible. En este sentido, el dibujante usa varios recursos que parecen sacados directamente de un filme de David Fincher, como esas fantásticas páginas en las que las viñetas comienzan acercándose al objetivo de una cámara para pasar a dibujar lo que éste está fotografiando y volver de nuevo al punto de vista del que la maneja. Dichos recursos visuales, sabiamente repartidos a lo largo de la lectura, redundan en acentuar con inusitada fuerza lo que los diálogos o textos de apoyo serían incapaces de conseguir.

Me he saltado, y de forma consciente, el hecho de que Doha dibuje a sus personajes antropomorfizándolos, una práctica que se reduce en su mayoría al "reparto" principal, no teniendo problemas el autor en representar a muchos de los secundarios en su forma humana. Lo chocante de dicha decisión, sobre todo cuando uno comprueba que el talento del autor podría haberle dado sin problemas para dibujar a todos en sus versiones homínidas, se esfuma rápidamente cuando la lectura hace que la cercanía hacia los cinco protagonistas sea más intensa si cabe y, trascendido el primer volumen, es bastante difícil imaginarse a Catsby, Persu, Sun o Hondu como gatos y perros, ya que los sentimientos puestos en juego por boca de ellos ostentan una cualidad tridimensional casi hiperrealista.

Mención a parte merecen los decorados en los que Doha plantea toda la historia, reproducidos fielmente de la realidad de un barrio coreano pero dibujados con tanto mimo y cuidado que es imposible no considerarlos un personaje más, algo que retrotrae de forma inmediata a la fabulosa cualidad cinematográfica de la que ya hacía mención antes y en la que, a la postre, reside la mayor fuerza de El Gran Catsby, convirtiéndola en una de las lecturas más sorprendentes que me he encontrado en los últimos tiempos sobre todo si se tiene en cuenta que el tebeo oriental (fuera de los Otomo, Tezuka, Toriyama, Taniguchi o Urasawa) nunca ha sido santo de mi devoción.

Sergio Benítez (133)

6 comentarios:

Caracrater dijo...

yo hacía ese viaje teniendo que elegir entre madrid( calle luna) y Valencia( Futurama e imagenes) y eran buenos tiempos.
Curiosa pinta este comics.

sebelo2 dijo...

Por Madrid, ¿te refieres a Madrid Cómics?. Si es esa, también suelo ir por allí. Y las dos veces que he estado en Valencia, Futurama ha sido visita obligada.
Saludetes Toni,
Sergio

Nacho dijo...

Hey, no me había dado cuenta que te habías apuntado a la moda de los seguidores. Ya mismo me añado...

De Valencia está claro que Futu es de visita obligada. Si eres residente el más mejor sitio para el americano es Gotham (pero como es chiquitina tiene problemas de espacio en cuanto a stock) y en plan merchadishing el gato se lo lleva al agua Imágenes (que tiene más de una tienda).

Y por supuesto, lo mejor de Valencia cuando la visitas es intentar quedar (cosa complicada por culpa de un ser de un año y poco) con un tarao que tiene un blog de tebeos y algo más... para tomar unas cañas y pasar el rato :P

Saludos!

sebelo2 dijo...

Pues sí, se me había olvidado que Futurama (la de la calle Pelayo) también le he visitado. Gotham no la conozco, así que otra vez que vaya por allí tendrás que enseñármela....la tienda, quiero decir ;P.
Saludetes Nacho,
Sergio

Nacho dijo...

En la calle Pelayo, Ruzafa o San Vicente Martir es Imágenes. Futurama es en Guillem de Castro. Supongo que te habrás liado con tanto nombre...

sebelo2 dijo...

Pozi, es verdad...hehehe.
Aquí como sólo hay una las posibilidades de liarse son nulas ;P.
Saludetes Nacho,
Sergio