jueves, 19 de marzo de 2009

Y: the LAST MAN vol.10: WHYS and WHEREFORES

Guión: Brian K.Vaughan

Dibujo: Pia Guerra

Editorial: DC

Formato: TPB. 128 Páginas

Precio: $14.99

Calificación: 10/10


Cuando Perdidos empezó hace a emitirse hace casi cinco años, pronto quedó muy claro que la conclusión de la serie no iba a ser satisfactoria para toda la legión de seguidores que, desde muy temprano, comenzó a acumular la misma. Dicha impresión se agravó aún más con el irregular y plúmbeo devenir de gran parte de la segunda y tercera temporada, no así en las impresionantes cuarta y quinta (actualmente en emisión). El que la serie haya dado un salto de gigante en esta última no quita para que un servidor siga pensando que cuando dentro de poco más de un año asistamos al final de Perdidos, mucha gente quede descontenta con el resultado final. Algo parecido pasa con Y: The Last Man, cuya historia guarda no pocas concomitancias con la famosa serie de televisión más allá de que Vaughan sea escritor de las dos.

En los cinco números que preceden al sesenta y último de la colección, Vaughan sigue cerrando tramas, encuentros y da fin a relaciones que empezaron hace cinco años (tanto si estamos hablando de tiempo real como del que transcurre en el cómic). Ello obliga al escritor a acelerar ciertos esperados acontecimientos que, en algunos casos, carecen de la trascendencia que uno se podría haber imaginado. Así, el encuentro final entre Yorick y Beth (y no estoy destripando nada, no se preocupen) no resuena en las páginas como en un principio podríamos haber afirmado que iba a hacerlo, lo que no implica que tal y como se desarrolla tan esperado reencuentro sea totalmente lógico lo que el guionista plantea como consecuencias del mismo.

Ahora bien, lo que cae fuera de esta lógica y vuelve a puntar a la genialidad de Vaughan son los finales de los números 57 y 58. Ambos, de un impacto aplastante (sobre todo el del segundo) muestran a un guionista que tiene muy claro hacia donde quiere dirigir el final de la historia de Yorick, un final que puedo adelantar, no se acerca ni de lejos al edulcoramiento al que nos tienen habituados las historias Made in Hollywood...a no ser que estemos hablando de finales tipo el de Hijos de los Hombres.

Pia Guerra, consciente de que tiene que dar el todo por el todo, concreta algunas de las mejores escenas de la serie, recreándose en espectaculares páginas completas en las que uno o dos personajes centran toda la atención. Especial mención merece, por sus repercusiones, la página final del número 58, una muestra inequívoca de la brillantez que Guerra ha ido desarrollando (aunque no de forma continua) a lo largo de la colección: jugando gráficamente con la dualidad inglesa de la letra Y (que en la lengua anglosajona se pronuncia igual que la palabra why-por qué) la composición de Guerra se queda grabada a fuego en nuestra memoria de forma más indeleble que la que se hubiera obtenido con el uso de cualquier onomatopeya sobreimpresa, y más aún si tenemos en cuenta además que se trata, probablemente, de uno de los cliffhangers más inesperados de toda la historia.

Y llegamos así al número 60. El final de un camino por el que Vaughan nos ha llevado de la mano con pulso firme durante más de cinco años toca a su fin. El guionista, sabedor de ello y del riesgo que entraña meter la pata en el último momento, se desmarca con una historia que nos sitúa sesenta años en el futuro. Ello le permite jugar con flashbacks que van incidiendo en acontecimientos sin aparente cohesión pero relacionados todos con Yorick. El mejor de todos ellos (la muerte de uno de los personajes más queridos de la serie) permite a guionista y dibujante la creación de una de las escenas más emotivas de toda la colección, arrancando desconsoladas lágrimas del lector.

Bajo el título Alas, que hace mención al "Alas, poor Yorick" del Hamlet shakespeariano (y cuya traducción sería ¡Ay, pobre Yorick!) Vaughan concluye de forma magistral y tremendamente poética una serie que por ahorrar cansinos superlativos, es una Obra Maestra del Noveno Arte. Con Y:The Last Man el guionista americano concluye su obra más personal hasta la fecha, una cumbre en su carrera como escritor de cómics que será difícilmente superada....y no sólo por él mismo.

Sergio Benítez (126)

6 comentarios:

Jose dijo...

Bufff....

Pedazo de recomicdación!

La verdad es que lo que más me sorprendió a mi fue precisamente que esos "comos y porqués" que tan ansiosamente esperabamos se cuenten 2 o 3 números antes del final, y que esos números estén tan maravillosamente escritos, que ya no nos importe que nos llevó a los 57 anteriores.

Muy en el estilo de Walking Dead, lo de menos es el porqué pasa lo que pasa, y se convierte en ua serie de personajes, de "gente hablando", y es que lo que mejor escirbe Vaughan son los personajes.

Ojo, los giros de la trama tb son impagables, pero quien haya leido la serie completa sabe de lo que hablo.

Un abrazo a todos.

Ali dijo...

Gran recomicdación,Sebelo.Y sin destriparme nada,garcias.Cuando acabe la serie,ya te diré si coincido jeje que mejor momento que el puente para devorarla.

Por cierto,gran película la de Hijos de los hombres.

Saludetes

sebelo2 dijo...

Pues muchas gracias a los dos. Y es cierto lo que dices acerca de cómo Vaughan escribe a los personajes y sus reacciones.
Y Ali, te espero el lunes con comentarios acerca del final.
Saludetes a los dos,
Sergio

PAblo dijo...

Me parece un gran tebeo pero no una obra maestra. De hecho, "Ex Machina" me parece que la supera.

Impacientes Saludos.

Anónimo dijo...

La muerte de Ampersand, buuuf....
gran guinda final para una de las mejores series, de verdad, que emotivo
Yo prefiero Y, The Last Man, en Ex-Machina me chirria demasiado la némesis que se ha sacado de la Gran Máquina, y el dibujo del Toni Harris, que a veces me parece estar viendo una fotonovela, en cambio el dibujo de pia guerra, cierto que no es muy espectacular, pero es efectivo, me recuerda mucho al trabajo de chas truog en animal man, no son grandes dibujantes, pero narran bien y te enteras de todo

sebelo2 dijo...

Arghhhhh!!!!!
Mira que me había cuidado de no decir quién fenecía en el último número, y ahora vas tú, Anónimo y la revientas ;P.
Era inevitable que a alguien se le escapara...que se le va a hacer ;).
Y a mi con Ex Machina me pasa lo mismo en cuanto al dibujo de Tony Harris, la evolución de su estilo desde el personal Starman hasta el "fotonovelizado" de esta serie no me convence. Me quedo además con Y, aunque habrá que ver que tiene preparado el señor Vaughan para el inminente final de la serie sobre Mitchell Hundred.
Saludetes a los dos,
Sergio