miércoles, 8 de abril de 2009

DRAGONBALL ULTIMATE EDITION


Guión y Dibujo: Akira Toriyama

Editorial: Planeta DeAgostini

Formato: 32 Libros Rústica. 224-232 Páginas

Precio: 7.95€ c/u

Calificación: 10/10

Creo haber comentado alguna vez que Dragonball jugó un papel muy importante en mi decisión de empezar a tomarme los cómics como algo más en serio que un mero entretenimiento. Hasta la aparición del número uno de la serie roja en 1992, llevaba dos o tres años coqueteando con la idea de que las compras esporádicas que hacía de algún que otro cómic suelto pasaran a ser una costumbre mensual, uniéndose a mis otras dos aficiones (el cine y la música de cine) como parte de mis gastos fijos. Sin embargo, en ese tiempo, no encontraba ninguna colección que llamara mi atención lo suficiente. A ver, no me malinterpretéis, estaban Superman, Spider-man, Hulk o los dichosos mutantes, pero el peliagudo asunto de la continuidad ya me echaba bastante para atrás por aquel entonces. Como quiera que Bola de Dragón se había convertido en muy poco tiempo en un visionado obligado, el encontrarme un buen día con el cómic en la papelería que servía de desfogue para mis cada vez más recurrentes compras fue todo un shock: en tonos rojos y con el título de Dragonball Z en un amarillo chillón aparecía en la portada un Goku con el pelo rubio que no se había visto hasta entonces por la televisión. Ahí comenzaba todo.

Como podrán comprender, el cariño que guardo a ese número en especial (que por desgracia vendí conforme me fui haciendo con las diferentes ediciones que Planeta fue sacando en el transcurso de los años) en mi memoria es un punto de partida poco objetivo para la recomicdación que están leyendo, pero espero que sepan perdonármelo. Habiéndome saltado la serie blanca, que había comenzado a editarse pocos meses antes, y a sabiendas de que la duplicidad de publicación por parte de Planeta se debía a la voluntad de la editorial de enganchar a nuevos lectores anticipándoles lo que iba a ocurrir en el anime, Dragonball pasó, de la noche a la mañana a ser EL PRIMER cómic del que no podía prescindir ningún mes, calmando mis ansias lectoras en el tiempo que pasaba entre la publicación de uno y otro número releyendo de forma ávida las páginas de los números que ya tenía en mi poder. A partir de ahí, y poco a poco, otros cómics comenzaron a formar parte de mi incipiente colección. Pero siempre con Dragonball ocupando un sitio de preferencia.

El coleccionista que desde pequeño ha habitado en mí fue evolucionando, se mudó de ciudad, y comenzó a abrir horizontes con otros tebeos, pero manteniendo la constancia en cuanto a mi fidelidad con la magistral serie de Toriyama: tras las series blanca y roja vinieron los tomos (primeros los blancos, después los amarillos), y tras ellos, e ignorando de forma más que consciente la compra de las series amarilla y azul, llegarían los treinta y dos volúmenes que componen la Ultimate Edition. Con páginas a color, nuevas portadas del dibujante nipón y una cuidada edición a un tamaño superior a de los tomitos blancos/amarillos pero inferior a la del cómic de grapa, la Ultimate Edition ocupa hoy un lugar prominente en mis estanterías y ya ha sido objeto de un par de lecturas completas (la que le hice mientras recibía la suscripción mensual y una más que efectué una vez hubo terminado su publicación) que no han hecho más que confirmar que Dragonball es una de esas series por las que no pasa el tiempo y en la que múltiples incursiones no hacen mella en su capacidad para entretener como pocas.

Diferenciándose del anime en la no eternización de las varias sagas que la componen (todo el mundo recuerda lo de los segundos que faltaban para que Namek explotara), Toriyama consigue con sus más de siete mil páginas un cómic que sabe como divertir, mantener la tensión y motivar a una lectura que, aunque en muchas ocasiones resulta rápida en exceso por las ingentes cantidades de viñetas que se dedican a las escenas de lucha, es de lo más gratificante. Poco se puede decir que no se haya dicho ya acerca de las inmensas virtudes del dibujante como narrador, sobre todo en lo que a las peleas atañe, dominando el nipón a la perfección los encuadres y nunca cayendo en la desorientación espacial que tanto abunda en los tebeos japoneses: a ninguna página de Dragonball puede achacársele el ser confusa o haber saltado de una viñeta a otra sin que la elipsis narrativa quede perfectamente definida. Esto, unido a la perfecta caracterización que Toriyama hace de todos y cada uno de sus personajes, desde los principales hasta el último secundario, y el derroche de imaginación y detalle que pone, no sólo en la creación de ellos sino en los fantásticos entornos donde va moviendo la acción, convierte a Dragonball en todo un ejemplo de manga a seguir.

En cuanto a los guiones, mucho se ha criticado la simplicidad de los mismos y como el avance de la serie acusa, a partir de la inclusión de Piccolo y la posterior aparición de la denominación Z, el síndrome del "malo más grande": los detractores de la serie (que los hay, como es natural) siempre han arremetido contra el hecho de que, con la aparición de Vegeta, la frescura y humor de Bola de Dragón se pierda en un afán del Toriyama escritor por poner a prueba los límites de su storytelling y, por consiguiente, de su imaginación, a la hora de concretar el siguiente supervillano. En mi modesta opinión eso resultaría negativo si el japonés repitiera esquemas cada vez que una saga acaba y comienza la siguiente. Pero ese no es el caso. Dragonball no acusa en ningún momento cansancio por parte de su creador, como mucho se le podría achacar una cierta premura en los últimos números, cuando cierra como loco los flecos que le han quedado sueltos, y aún así estaríamos haciendo flaco favor a todo lo que se desarrolla en el resto de la colección. Y aquí hay decenas de momentos en los que detenerse: desde la impactante transformación de Goku en Superguerrero al sacrificio de nuestro héroe en la lucha con Radik o la fusión de los héroes con los Potala; desde la revelación del origen de Piccolo y su relación con cierto personaje divino a la chocante muerte de Krilin o la relación de éste con la robot y la niña que tienen en común (sic); desde Vegeta convirtiéndose en Ozaru y Yajirobai tornándose en inesperado héroe a Célula alcanzando la perfección y transformándose en un ser invencible o la curiosa relación entre el monstruo Bu y el cobarde Satán....son tantos los detalles de la historia en los que nos podríamos fijar que necesitaríamos de otra recomicdación para poder listarlos convenientemente.

Y es que Bola de Dragón hay que tomarla como lo que es, un entretenimiento de primer orden que no pretende mover a la reflexión profunda, sino hacer que el lector vuelva a una etapa de su vida donde bastaba con leer "Kamehameha" para ser transportados durante varios minutos a un mundo en el que todo era posible de la mano de unos personajes que para siempre quedarán bien guardados en nuestra memoria. Sirva esta
recomicdación como sentido homenaje a una colección que tanto supuso para muchos aficionados en su momento y que, eso seguro, seguirá despertando pasiones en las futuras generaciones que a ella se acerquen.

Sergio Benítez (140)

P.D: ¡Casi se me olvida!. Con motivo de las festividades nos tomamos unas mini vacaciones lo que queda de Semana Santa y nos volveremos a ver el lunes con nuevas recomicdaciones.

8 comentarios:

Nacho dijo...

Pues que usted descanse bien. Por desgracia el lunes no podré realizar la visita de costumbre, se les ocurrió la tontería de que fuese fiesta autonómica y yo no regreso hasta el martes... ¡Qué le vamos a hacer!

Saludos!

sebelo2 dijo...

Ainsssss, bueno, pues te veo el martes y me dejas algún comentario en la del lunes, ¿vale? ;).
Saludetes,
Sergio

Ali dijo...

Sebelo,¿has visto ya Dragon Ball Evolution o eres de los que morirá sin verla?.Y ¿has visto la película tailandesa de Dragon Ball? pura serie b-z

A pasar un buen puente.

Agur

sebelo2 dijo...

Lamentablemente Ali, mis obligaciones laborales como crítico de cine me obligan a ir a verla sin remedio :S. Esta tarde/noche os dejaré por aquí mis impresiones.
Saludetes,
Sergio

sebelo2 dijo...

¡Ah!, y no, no he visto la tailandesa, sólo fotos que daban mucho miedito.
Saludetes,
Sergio

Marione dijo...

No me seais desageraos. La peli auguro que tendrá su aquel. El ultimo trailer era bastante potable.

En cuanto al manga poco que añadir que no haya dicho Sergio. Una autentica delicia todas sus partes. La primera por su estilo aventurero y las segundas porque la simple formula de las tollinas, retollinas y recontratollinas cada vez mas fuertes y sonoras me ha hecho pasar muy buenos ratos.

No recuerdo haber leido mas mangas enteros y de duracion mas o menos larga que Dragon Ball y Akira. Casi na.

Saludacos

Caracrater dijo...

Pues que pases buena semana anta, Sergio.
Ah!! y pasate por la Caraviñeta que el amigo Angux, ha colgao una especie de reseñeja mia.
Saludos.

sebelo2 dijo...

Así lo haré Toni. Así lo haré.
Saludetes y buen fin de semana,
Sergio