miércoles, 22 de abril de 2009

DAREDEVIL: HELL to PAY TPB's 1 & 2

Guión: Ed Brubaker

Dibujo: Michael Lark

Editorial: Marvel

Formato: TPB. 144/160 Páginas

Precio: $14.99/15.99

Calificación: 9/10

La noticia no dejaba indiferente a nadie. Tras permanecer al frente de la colección durante cincuenta y cinco números y casi seis años, Brian Michael Bendis y Alex Maalev dejaban Daredevil. Atrás quedaba la que, con permiso de Frank Miller, se perfilaba como la mejor época de la serie del luchador ciego. En esos cuatro años largos Brian Michael Bendis había cogido un personaje que no pasaba por su mejor momento tras los raros experimentos de David Mack y, dándole la vuelta, lo entregaba de nuevo a un público que no podía hacer otra cosa que rendirse ante el genio del guionista. (AVISO. Sáltate lo que sigue a continuación si no has leído la etapa del escritor. De hecho, ¡¿qué haces leyendo esta reseña cuando podías estar disfrutando de uno de los mejores cómics de superhéroes de los últimos tiempos?!) Con Bendis al timón Matt Murdock se casaba, veía su identidad secreta desvelada al gran público, su vida puesta en peligro constante y por último, daba con sus huesos en la cárcel junto a Kingpin.

Tras el demoledor final del número ochenta y seis quedaba claro que la tarea que le esperaba al sustituto de Bendis no iba a ser ni de lejos fácil. Superar la intensidad conseguida durante tantos números sin ser comparado con el genio de Cleveland era, a todas luces, imposible; claro que nadie sabía que su sustituto iba a ser otro de esos guionistas que convierten en oro todo lo que tocan: Ed Brubaker.

Catwoman, Sleeper y Gotham Central. Como carta de presentación no está nada mal, ¿no creen?. Pero dicho así, de forma tan fría uno no puede hacerse una idea de lo que Brubaker logra alcanzar con cada una de las citadas colecciones. Con Catwoman, el guionista se da el gustazo de cambiar el status quo de uno de los personajes más ambiguos del universo de Batman, escribiendo una serie de claro gusto por los ambientes noir sacados del cine negro de los años cuarenta y cincuenta. Sleeper es, hasta la fecha, lo mejor que se ha publicado en Wildstorm. Punto. Intensa y brillante, la colección de veinticuatro números demuestra, fuera de toda duda, que a la hora de ser caustico, Brubaker compite de tú a tú con Millar. Por último, Gotham Central, una título policíaco que durante su corta vida deja en pañales a cualquier serie de televisión que se le ponga por delante.

Sabiendo que los guiones de Daredevil estaban en tan buenas manos, y que la parte gráfica iba a recaer en Michael Lark, el efectivo dibujante de Gotham Central, no había nada que temer. Y efectivamente así ha sido. Con dos arcos argumentales hasta la fecha, Brubaker nos hace olvidar rápidamente a Bendis. En el primero, The Devil Inside and Out, el guionista continua la historia justo donde la dejó su antecesor, cambiando en sus doce primeros números el rumbo de la colección sin que en ningún momento lamentemos el nuevo destino. En el segundo arco, objeto de esta reseña, Brubaker construye una de las historias mejor hilvanadas que hayan tenido como protagonista, no ya a Daredevil, sino a cualquier superhéroe.

Tomándose su tiempo para desgranarla a lo largo de los doce números que la componen, Hell to Pay arranca con Melvin Potter, el Gladiador, tratando de averiguar por qué no es capaz de recordar las muertes de las que es claramente culpable; y termina con un Matt Murdock que ha pasado un infierno para averiguar cuál de sus enemigos se ha propuesto arruinarle la vida a él y a todos sus seres queridos. En el interín, Brubaker y Lark (cuyo dinámico y sucio estilo van que ni pintados al toque realista del escritor) cogen a Matt/Daredevil, lo vapulean, zarandean y maltratan a placer escribiendo por el camino momentos antológicos entre los que se cuentan, sin excepción, todas las páginas de un impresionante número 100.

De entre toda la bazofia que Marvel (bueno, y también DC) sigue empeñada en editar al cabo del mes, es de agradecer que haya guionistas como Bendis o Brubaker empeñados en mantener a sus criaturas alejadas de los tejemanejes de los directivos de las compañías, demasiado ocupados en contar billetes para darse cuenta de que más le valdría tener dos colecciones como este Daredevil, que setenta como las que ofertan cada mes. Más claro no se puede decir.

Sergio Benítez (148)

3 comentarios:

Nacho dijo...

¿Dos días seguidos de pijamismo? Ve corriendo al doctor que debes de estar pillando algo...

Bru en la serie está haciendo un buen trabajo. La única pega que se le puede poner es la famosa moda de la descompresión de la narración, pero al fin y al cabo se ha dedicado a ser continuista con la línea que llevó la serie durante los cuatro años y pico del escritor anterior...

Saludos!

Jorge dijo...

Estupenda reseña de una etapa que a mi me está gustando sólo un poquito menos de lo que me esperaba de ella.

Me explico, la forma de tratar a Daredevil (más bien a Matt) lo está llevando a ser un personaje incapaz de afrontar sus problemas.

De hecho, a lo largo de su etapa le va poniendo las cosas tan difíciles que parece complicado que el nuevo guionista de la serie (Andy Diggle) pueda arrojar algo de luz.

De cualquier forma, aunque la etapa de Bendis me parece mejor (especialmente el intensísimo último arco argumental), esta estapa de Bru sigue mantiendo al personaje como uno de los mejor cuidados de la Marvel moderna.

Una serie obligatoria que sabe mucho mejor leída en arcos completos (la grapa queda bastante sosa...)

Saludos!!

sebelo2 dijo...

No me pasa nada Nacho, el medico me ha visto y me ha dicho que sin problemas ;).
Poco puedo añadir a lo que comentas Jorge, más que nada porque estoy de acuerdo con todo ;). Bienvenido seas y espero verte más por aquí Jorge, genial el comentario.
Saludetes a los dos,
Sergio