martes, 20 de julio de 2010

1936-1939. TORMENTA SOBRE ESPAÑA

Guión: Víctor Mora

Dibujo: VVAA

Editorial: Glénat

Formato: Álbum Cartoné. 88 Páginas

Precio: 20€

Calificación: 8.5/10

Atentos a los datos sobre este gran volumen. A los guiones Víctor Mora, al que creo no hace falta que presente a estas alturas. A los dibujos, nombres tan consagrados como Víctor de la Fuente, Florenci Clavé, José Ortiz, Jesús Blasco, Alfonso Font o Tha, y otros no tan conocidos como los de Annie Goetzinger, Antonio Parras o Attilio Micheluzzi, usuales (al menos los de la primera y el tercero) en las páginas de cierta mítica revista allá por los años ochenta. Y como temática común a los ocho relatos que aquí se recogen, la Guerra Civil como sólo Mora sabía hacerlo.

El hecho de citar a esa "mítica revista", es que fue en CIMOC...¿ah, pero no sabiáis que era de ella de la que estaba hablando?... en donde por primera vez aparecieron todas las historias que Glénat recopilaba hace dos años en este excepcional tomo que hoy recomicdamos. Excepcional por mucho motivos. Primero porque su publicación casi coincidió con el 75 aniversario del comienzo de la guerra que dividió a España en dos (aunque al parecer la editorial quiso retirarse de forma consciente de los actos institucionales que quisieron conmemorar tan horrible suceso). Segundo porque cuando Mora se hace cargo de la escritura de los guiones de Tormenta Sobre España se encuentra en el momento más maduro de su longeva carrera, uno al que había llegado tras dejar atrás sus Capitán Trueno, Jabato o El Corsario de Hierro (y no es que tenga nada que objetar de tan legendarios títulos), pariendo otros mucho más puntales dentro de su producción como Dani Futuro, Sunday o Las Crónicas del Sin Nombre. Y en tercer lugar porque los dibujantes asociados al proyecto forman parte de la historia del noveno arte en nuestro país, como ya hemos afirmado por activa y pasiva en las muchas recomicdaciones que aquí le hemos dedicado a algunos de ellos.

Como es de esperar, Mora no se ocupa en Tormenta Sobre España en elogiar a los héroes de la guerra, sean de un bando u otro, ni de relatar lo épico de alguna de las batallas que trufaron la parricida contienda. Nada más lejos de la intención del escritor. Lo que Mora concreta aquí son historias en las que el dolor, la tragedia, el drama y las miserias que la Guerra Civil trajo a nuestros antecesores. Y lo hace a pie de calle, entre los barracones, en primera línea de batalla, en los comienzos de la contienda o cincuenta años después, sin que nada importe a la efectividad de lo que cuenta el personaje o personajes elegidos para ello, ya sean estos rabiosamente republicanos como fachas hasta la médula, españoles o alemanes, hombres o mujeres. El genio y talento que Mora destila en cada una de las historias sólo está al alcance, y eso es algo que el lector puede inferir tanto de lo que directamente lee en las páginas del volumen como de lo que Mora deja entre líneas para que seamos nosotros los que completemos la experiencia única que es este intenso viaje a nuestro pasado.

En lo que al dibujo respecta, resulta asombroso que, aún con la diversidad de artistas que trufan el álbum, la percepción del mismo que uno se lleva cuando ha completado la lectura es de fuerte unidad entre todos. No cabe duda de que parte de ella se debe a su guionista, pero tampoco se puede vacilar a la hora de ser conscientes de que es responsabilidad última de los grandes nombres que acompañan a Mora el que Tormenta Sobre España tenga la entidad que tiene. Dejando a un lado filias personales que colocarían a José Ortiz y Víctor de la Fuente por delante de sus compañeros, no sería justo valorar más a ellos que a lo que Clavé, Goetzinger o un desconocido pero virtuoso Antonio Parras consiguen transmitir con sus viñetas.

Guardando ese carácter de obligatoria lectura que es denominador común a todos los tebeos que han hecho hincapié en lo miserable de la Guerra Civil española, Tormenta Sobre España sobresale de la media por ser, en su falso carácter fragmentado, una visión única sobre un momento histórico que marcó a nuestra tierra, dejando en ella cicatrices que todavía hoy perduran (y que es muy probable que tarden mucho en olvidarse).

Sergio Benítez (391)