viernes, 7 de noviembre de 2008

FUEYE

Guión y dibujo: Jorge González

Editorial: Sins entido

Formato: Libro Cartoné. 192 Páginas

Precio: 22.50€

Calificación:8.5/10


Cautivar (Del lat. captivāre):
Ejercer irresistible influencia en el ánimo por medio de atractivo físico o moral.

Como apasionado de la música que soy, no concibo mi actividad diaria sino es con el iPod conectado a los altavoces y alguna banda sonora, sinfonía de música clásica, o un buen disco de Mike Oldfield sonando de fondo. En el caso de la lectura, esta necesidad de subrayar musicalmente el pasar de las páginas se ha convertido en costumbre más que ineludible que todos los días añade nuevos significados a las viñetas y páginas de los tebeos en una relación que hasta ahora siempre había considerado unidireccional. Las notas volaban hacia el papel y en su satinada superficie descansaban primero, desaparecían después para ser sustituidas por otras. Lo que nunca me habría podido plantear es que esa relación pudiera variar su orientación, y que un tebeo fuera capaz de hacer escuchar música en cada una de sus páginas. Eso es precisamente lo que consigue Jorge González con Fueye.

Un trazo sucio, una composición de página que a primera vista se antojaría aleatoria (casi casual) y unos tonos de color térreos, arrancados del barro de las calles de Buenos Aires son las cartas de presentación visuales con las que arranca la historia que el artista bonaerense desarrolla con una fluidez endiablada y engañosa en las doscientas páginas de este genial tebeo. Usando el barco como metáfora del viaje a ninguna parte que es la vida, González marca tres pasos de tango alrededor de un mismo personaje, Horacio, y de otros tantos momentos de su vida: su infancia, preñada de ilusiones y marcada por tres personas, sus padres y Vicente, un "fueyista" (el fueye es una especie de acordeón) orondo que en los forzados escorzos del dibujante adquiere desmesuradas proporciones; su juventud, donde huye del éxito como músico por la consecución de un sueño burgués imposible; y su madurez, en la que los sueños han dado paso a una realidad plúmbea, que el artista pone de manifiesto por la letánica cadencia de viñetas, repitiendo una y otra vez hasta el infinito la monotonía del día a día.

Y en todos ellos un denominador común, lo inexorable del destino. Bailamos el tango creyendo que nosotros marcamos el paso, cuando en realidad es la música la que nos controla sin que podamos hacer nada por evitarlo. Como una matroshka rusa, Fueye va desvelando estimulantes lecturas en cada nuevo pensamiento que arrojamos a sus páginas, comportándose como sólo las buenas obras de arte saben hacerlo, de forma atemporal y sin apelar más que a nuestros más ancestrales sentidos; prorrumpiendo con fuerza en nuestra vista y anidando con arraigo en el subconsciente.

En esta primera lectura, las geniales tres etapas de la vida de Horacio quedan empañadas por ese final autobiográfico que describe, dejándose seducir aún más por el caos narrativo, los muchos y diversos procesos mentales que llevaron a González a escribir Fueye. Este intento por transmitir a los lectores (aunque más que de transmisión deberíamos hablar de inmersión) lo aleatorio del pensamiento humano, lastra, si bien no en exceso, un tebeo que garantiza que cuanto más pienses en él, más significados serás capaz de extraer y que, por supuesto, los mismos no son nada comparados con lo que una futura lectura será capaz de aportar. Muy pocos cómics pueden alardear de poder conseguir tal cosa, ¿no creen?.

Sergio Benítez (55)

6 comentarios:

David. dijo...

Una pregunta Sergio: mañana me toca ir a por cómics, ¿cual te comprarías antes, este Fueye o Viaje a Italia? (Hombre, si pudieran ser los dos a la vez sería genial, pero no andamos muy boyantes, que digamos...).

sebelo2 dijo...

Difícil decisión. La respuesta depende mucho de si quieres apostar por un dibujo de corte clásico o por algo más innovador. Si te declinas por lo primero, sin duda Viaje a Italia. Si prefieres arriesgarte con una narración rompedora, pues Fueye.
En cuanto al guión se refiere, pues quizás me quedaría con la obra de Cosey, aunque también te digo que la de González es una de esas que estoy seguro ganará con futuras lecturas.
Por último está la cuestión del precio. Viaje a Italia es más económico que Fueye, lo que es un punto a favor para su posible compra en esta crisis que nos acucia.
Espero haberte sido de ayuda, aunque no te haya podido decir a las claras que me compraría antes.
Saludetes
Sergio

Caracrater dijo...

No se porque me da pero al final, david, te compras los dos................

sebelo2 dijo...

Jejejejeje, ¿tan ambiguo he sido Caracrater? ;P.
Ya me dirás que te has comprado David.
Saludetes a los dos,
Sergio

David. dijo...

Pues nada, muchas gracias por la ayuda, Sergio. Hombre, es como dijo caracrater, los dos caerán, pero con el tiempo, lo que me refería es que los dos a la vez, junto con algún otro más, no iba a poder ser.
Viaje a Italia será el que caiga esta tarde cuando vaya a la tienda. Más que lo referente al dibujo (estoy abierto a todo tipo de estilos, e incluso los más renovadores me gustan bastante), me he inclinado por el guión para decidirme.
Fueye para Expocomic al final de mes, si lo encuentro rebajado; si no, pues para el próximo mes.
Saludos.

sebelo2 dijo...

Me alegra haber sido de utilidad. Y lo que dices, si Fueye lo encuentras un poco rebajado (aunque su precio está muy bien ajustado), pues mejor que mejor.
Saludetes y a disfrutar de la obra de Cosey.
Sergio