lunes, 21 de diciembre de 2009

Los SIETE OSOS ENANOS

Guión y Dibujo: Émile Bravo

Editorial: SM

Formato: Cartoné. 32 Pag.

Precio: 8.5€

Calificación: 8/10

Si allá por noviembre comenzábamos el mes recomicdando una obra obviamente dirigida al público más infantil, no tengo más remedio que repetir de nuevo en el género. Es más, os aseguro que volveremos a él más adelante. Ya sabréis el por qué conforme avance la recomicdación de hoy.

Si hubo un álbum especialmente destacado durante el mes de octubre, ése fue Diario de un Ingenuo que supuso el descubrimiento para muchos de su autor, Émile Bravo. Aunque también es verdad que muchos de nosotros ya sabíamos de él como ilustrador de ésa emotiva historia llamada Mi Mamá Está en América y ha Conocido a Búfalo Bill. Pero resulta que éstas no son las únicas obras aparecidas de éste autor por nuestros lares. La editorial SM ha publicado un par de libros protagonizados por siete osos enanos, además de Los defectos del futuro editado por Brosquil. Y como en mi visita a mi librería habitual sólo pude encontrar el primero de los osos (aunque he dejado encargados los otros dos), pues de éste os hablaré. Además de haberos resuelto ya el misterio de por qué volveremos al género en un futuro.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que se trata de un cómic infantil lujosamente editado con sus tapicas duras, de formato apaisado y escaso número de páginas. Esto para el lector medio de tebeos lo transforma en una tomadura de pelo, pero como consumidor habitual de éste tipo de literatura para mi retoño debo confesaros que éstos precios, formatos y cantidades de páginas suelen estar al orden del día, por lo que no desentona demasiado con otros productos de similares características destinados a la infancia. Es más, para aumentar vuestra ira os diré que perfectamente se podría maquetar en tamaño album, colocando una página bajo la otra, dando como resultado un tomo justo con la mitad de duración ¿Conclusión? que para el consumidor habitual de viñetas es un verdadero robo.

Pero claro, luego empezamos a leerlo... ¡y es una delicia! Los simpaticones dibujos de Bravo le vienen como anillo al dedo a ésta maravillosa historia protagonizada por siete enanos mineros. Pero no son enanos humanos, son osos. Y al llegar un día a casa descubren que ¡¡una giganta ha ocupado sus camas!!, por lo que deciden llamar a un matagigantes, además de aparecer un especialista en control de plagas con su flauta, un cerdo constructor y... Bueno, ya os hacéis una idea.

Bravo toma varios detalles perfectamente reconocibles de muchos cuentos infantiles, los junta en una historia divertidísima dejándonos una pincelada de cada uno de ellos lo suficientemente representativa como para que sepamos de cuál se trata en cada ocasión y les da a cada uno su personal enfoque. El resultado es una verdadera maravilla tanto para adultos como retoños.

Supongo que igual sólo lo adquirís los completistas del autor, los curiosones o los que tengáis descendencia. Al resto os invito a leerlo en vuestra librería aunque no los compréis (aunque reconozco que ésto no se debería de hacer). No os llevará más de tres minutos y lo pasaréis francamente bien.

Saludos!

Nacho (30)

4 comentarios:

Marione dijo...

Buf Bravo es mucho Bravo pero casi 10 eurillos por una lectura de 3 minutejos... ¿Los tres tomos que mencionas estan dibujados por bravo?

Mira que Bravo es mucho Bravo pero casi 30 eurillos por una lectura de 9 minutejos...

Saludazos

Goku_Junior dijo...

Hombre Marione, esos minutos seguro que se alaaargan mucho si quien los lee o a quien se lee son peques ;).

Toni dijo...

la verdad que la regla de 3 esta de minutejo y eurillo le tira a uno bastante para atras.....pero despues de las dos unicas lecturas que he hecho de Bravo ( mi mama y diario de un ingenuo) se ha convertido en un fijo de lo que saque por estos lares.
Saludso.

sebelo2 dijo...

Pues yo de Bravo lo mismo que los demás, esas dos pedazos de obras que son Mi Mamá.... y Diario de un Ingenuo.
Ahora bien, tengo que admitir que cuando Nacho me mandó la recomicdación, me picó el gusanillo de la curiosidad. Si algún día me quedo sin lectura haré por comprármelo ;P.
Saludetes a todos,
Sergio