miércoles, 15 de julio de 2009

YO MATÉ a ADOLF HITLER

Guión: Jason

Dibujo: Jason


Editorial: Astiberri

Formato: Libro Cartoné. 48 Páginas

Precio: 12€

Calificación: 8.5/10

Si en el primer cómic que recomicdamos de Jason (El Último Mosquetero) estaba claro que el autor noruego tomaba préstamos de las obras de Alejandro Dumas y Alex Raymond, en este Yo Maté a Adolf Hitler, el escritor en el que el guionista y dibujante fija sus miras es H.G.Wells y su máquina del tiempo. Ahora bien, al igual que ocurría en El Último Mosquetero, quedarse tan sólo en la curiosa mezcla que supone el viaje temporal con la presencia del Führer sería hacerle un flaco favor a este gran artista que con sólo dos de sus obras ha logrado hacerse un hueco en mi particular panteón.

En Jason, las claves que usa para montar el argumento son quizás lo menos importante de lo que pretende hacer llegar a los lectores: si en el relato protagonizado por Athos la intención del artista era poner en relevancia la importancia de no dejar nunca de lado el espíritu aventurero y audaz que nos caracteriza cuando somos pequeños; Yo Maté a Adolf Hitler se mueve por unos derroteros completamente diferentes, los de la fuerza del amor. Teniendo en cuenta lo trillado del tema, del que hemos visto y leído hasta la saciedad, es aún más sorprendente que Jason consiga insuflarle nuevos espacios de significado en el marco de una narración que, a priori, nada tiene que ver con el más universal de los sentimientos.

Utilizando de nuevo a animales antropomorfizados (que usados bien funcionan a la perfección, como ya demostrara Art Spiegelman con Maus) y haciendo gala del brillante uso de la elipsis y los silencios (sobre todo estos últimos) que ya le observara en El Último Mosquetero, Jason describe una sociedad fascinante en la que el asesinato es una práctica comercial tan común como ir a comprar pan. Y es ahí, al margen del leitmotiv último que se desprende de la lectura, donde el artista cuaja sus mejores páginas, aquellas en las que vemos, por un lado, cómo le llegan encargos al protagonista y cómo este los resuelve y, en un sentido menos visual, como la melancolía que hace presa del anónimo asesino termina contagiándonos.

Y todo ello en cuarenta y ocho intensas páginas. No se ustedes, pero alguien capaz de condensar en tan poco espacio tantos mensajes diferentes y una carga emocional tan sólida, se merece al menos dos cosas: una, el apelativo de genial; dos, que poco a poco todo lo editado por Astiberri con el nombre del artista en la portada termine siendo recomicdado por estos lares (descontando obviamente lo que ya ha aparecido por aquí). Lo primero es muy simple: Jason es GENIAL. Para lo segundo sólo les pido un poco de tiempo.

Sergio Benítez (212)

6 comentarios:

Nacho dijo...

¿Sabes cuando algo o alguien se te atraganta sin motivo alguno? Pues éso me pasa con Jason. Y con todos los respetos, por supuesto...

Saludos!

sebelo2 dijo...

Pues es una pena Nachete, cada trabajo de este hombre es una pequeña joya (y te lo dice alguien que ya se los ha leído todos).
Tendrías que darle una segunda oportunidad.
Saludetes,
Sergio

Ali dijo...

Pues yo estoy enganchado a Jason. Leí algo suyo anteayer y en dos días me he devorado, No Me Dejes Nunca, En Pocas Palabras y ¡Chhht!. Una pena que se te atragante, Nacho.

A ver si le hinco el diente a este Yo Maté A Hitler.

Saludetes

JA dijo...

Pues a mi si que me gustó. Totalmente de acuerdo en que es sorprendente como se puede contar tanto en tan solo 48 páginas. En realidad es una historia bastante densa. El dibujo ya no me gusta tanto aunque resulta original. Es un contrste interesante ya que el dibujo tiene un corte cómico y la historia no lo es para nada.

sebelo2 dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
sebelo2 dijo...

Pues Ali píllate Espera....potito, potito.
Y es curioso lo que comentas Ja, con respecto al dibujo: a mi al principio me chocaba, pero cuando te acostumbras tienes que descubrirte ante tanta genialidad.
Saludetes a los dos,
Sergio