viernes, 18 de septiembre de 2009

La GUERRA del PROFESOR BERTENEV

Guión: Alfonso Zapico

Dibujo: Alfonso Zapico

Editorial: Dolmen

Formato: Álbum Cartoné. 80 Páginas

Precio: 18.95€

Calificación: 7/10

Corría finales de diciembre del año pasado cuando Café Budapest, la primera obra publicada en nuestro país de Alfonso Zapico (pero segunda del autor) encontraba su hueco en este espacio virtual con su pertinente recomicdación. Ya en ella, servidor apuntaba el gran trabajo que realizaba el asturiano gracias tanto a su personal grafismo y brillante narrativa, como a la elección del arriesgado tema. Una apuesta que no hacía más que reiterar, sin yo saberlo, claro está, los intereses que Zapico había iniciado en su primera obra, cuyo carácter inédito remedia ahora Dolmen con la estupenda edición en cartoné de la ópera prima del artista, esta Guerra del Profesor Bertenev.

Mucho menos arriesgada en el terreno gráfico, Zapico se muestra muy prudente (que no torpe) en su narrativa visual, como si por ser su primer trabajo prefiriera ser más conservador. Para ello, el artista acude a una maquetación de viñetas clásica pero no ortodoxa, variando tamaños y composiciones a su antojo, pero sin salirse del rectángulo que, con sus diferentes dimensiones acota, pero no ahoga, al decidido fluir de la historia, no suponiendo en ningún momento traba o lastre para que esta se despliegue en toda su amplitud. Ayudado por una paleta de colores concisa, que no se da a alardes innecesarios y permanece muy cercana a los tonos apagados, y con una ajustada caracterización de sus personajes que aleja al tebeo de la confusión a la que podía haberse visto abocado por la similaridad entre los mismos, Zapico deja, como ya hará en su posterior obra, que sea su guión el que realmente potencie los valores del Profesor Bertenev.

Menos comprometido que Café Budapest, pero no por ello carente del mismo poso de crítica hacia la guerra y lo que ésta es capaz de sacar del ser humano, La Guerra del Profesor Bertenev traza de forma hábil y con muy pocas (o ninguna) fisura, la historia de un intelectual que, abocado a luchar en la Guerra de Crimea, se encontrará en una situación imposible. Atrapado por los ingleses tras huir de una batalla para salvar su vida, terminará trabando amistad con ellos y ejerciendo su profesión docente en el campamento militar. Hasta que eso ocurre Zapico nos presenta a un antihéroe carismático, un títere en manos de un destino incierto que se mueve con naturalidad en un entorno (el del conflicto bélico) que le es tan ajeno como odioso.

Así definido, no es sorprendente que el lector sienta cierta empatía y enormes simpatías hacia Bertenev, haciéndose partícipe cercano de sus continuas diatribas y conflictos emocionales, siendo estos a los que el autor hace certera referencia con el título. Descrito como un humano tridimensional con las mismas angulaciones y vericuetos que dibujan la personalidad de cualquier ser de carne y hueso, Zapico demuestra que lo que conseguía con el Yechezkel de Café Budapest no era fruto de la casualidad, sino que venía ya fogueado de esta su primera y estupenda incursión en este mundillo del noveno arte que tanto nos encandila, tanto a nosotros, a un lado de la página, como a él, al otro.

Sergio Benítez (269)

9 comentarios:

PAblo dijo...

Je, me habéis ganado por una cabeza a la hora de subir la reseña a esta recomendable obra.

Creo que coincidimos en bastantes cosas.

Impacientes Saludos.

sebelo2 dijo...

Pues ya me pasaré para leer tus impresiones..¿o no es necesario? ;)
Saludetes Pablo,
Sergio

Nacho dijo...

Ainnsss! Pues va a ser que me voy a tener que abstener de momento. Un servidor todavía no ha ido al antro de lujuria, perdición y perversión que es mi librería habitual.

Porque aquello es digno de ver... Frikis en grupillos comentando cosas raras, zonas en las que los gafapastistas hablan de sus cosas con unas cajitas con toallitas de ésas para limpiarse las gafitas, un apartado para los mangas con estanterías bajitas para que llegen los jovencitos y las mujeres, y para ir a la parte en la que tienen los Kiss Comics hay que pasar por unas puertecitas basculantes de ésas como en los salones americanos con un rombo en grande en cada una...

Vamos, supongo que como cualquier otra librería del panorama español.

Saludos!

sebelo2 dijo...

Lo de las puertas de rombos me ha matado...¿de verdad que Gotham Comics tiene separado el material erótico festivo?.
Saludetes,
Sergio

Nacho dijo...

Como te lea Toni pilla una depresión... Si aquello es un cuchitril... Hablo de la otra... ésa que sólo existe en mi cabeza cuando respiro fuerte por las noches...

Saludos!

sebelo2 dijo...

Conociéndote no voy a preguntarte en qué situación respiras fuerte...dejémoslo ahí ;P
Saludetes,
Sergio

Nacho dijo...

Pues la situación es de lado, con el bracito debajo de la almohada, el pemetres con la radio encendida puesto en la orejita aunque yo ya no esté encendido y, en la mayoría de los casos, con una perra entre las piernas.

Pero no pretendo ofender a mi mujer, la perra es caniche y por más patadas que le aree se empeña en subir todas las noches y cuando ya me he dormido, para que no la tire.

Mal pensado!!!

Saludos!

sebelo2 dijo...

Jejejeje,
es que ya me tienes muy mal acostumbrado.
Saludetes,
Sergio

Angux dijo...

Pues lo tengo esperando en la estantería...
Asi que no leo tu (seguro) acertada reseña ;)