martes, 6 de octubre de 2009

Géneros DC: JONAH HEX vol.1

Guión: Jimmy Palmiotty & Justin Gray

Dibujo: Luke Ross & Tony DeZuñiga

Editorial: Planeta DeAgostini

Formato: Libro Rústica. 140 Páginas

Precio: 12.95€

Calificación: 7/10

Considerando mi amor hacia el western resulta cuanto menos paradójico que hasta la fecha esta sea la primera vez que leo algo de Jonah Hex (y sí, ya se que resulta aún más contradictorio el que tampoco haya leído nada de Blueberry, pero todo se andará, ¡que el día sólo tiene veinticuatro horas!). Creado en 1972 por John Albano y Tony DeZuñiga, el personaje ha conocido a lo largo de las décadas una suerte desigual. Tras permanecer con cabecera propia durante noventa y dos números, la serie del personaje sería cancelada durante las Crisis para volver a aparecer el mismo año pero bajo un extraño experimento que llevaba al héroe al s.XXI (a lo Mad Max) y que tuvo escasa repercusión en yanquilandia. Tras la fallida reinvención de Hex, a la serie regular que hoy nos ocupa, y que arranca en 2005, le precedieron tres miniseries escritas por Joe R.Lansdale, dibujadas por Tim Truman y publicadas bajo el sello Vértigo, mucho más adecuado a la moral y acciones del cazarrecompensas que luchó junto al ejército confederado durante la Guerra de Secesión y ahora vende su puntería al mejor postor, conservando un sentido de la justicia bastante particular.

Con la intención declarada de abarcar toda la vida del personaje mientras las ventas sean propicias y la colección no se cancele, claro está, Palmiotti y Gray abordan a Jonah y su entorno de la mejor manera posible, con un tono de western crepuscular que le viene ni pintado al deformado pistolero. La decisión, obvia si se piensa durante un instante, acarrea sus pros y sus contras. En el lado positivo está el juego que da no sólo en cómo dibujar a Hex sino a la pléyade de secundarios que lo acompañan en cada historia, sacados todos ellos de cualquiera de los westerns de Sergio Leone (especialmente la magistral Hasta que Llegó su Hora). Siguiendo con el realizador italiano, no es de extrañar que el modelo para el "héroe" sea el Clint Eastwood duro, despiadado pero con un estricto sentido de la moral que vimos en cualquiera de las cintas en las que el actor fue dirigido por áquel o, incluso con mayor intensidad, en sus propias incursiones en el género, ya sea como Josey Wales en El Fuera de la Ley, el predicador de El Jinete Pálido o el William Munny de la maravillosa Sin Perdón. Tan acertada decisión de "cásting" queda refrendada por la estructura narrativa de la serie: cada número es una historia autoconclusiva dividida en varios capítulos y sin solución aparante de continuidad entre ejemplares, lo que permite que amenizar la lectura sobremanera y el trabajo de los guionistas (que no se cortan un pelo en cuanto a muertes y sangre) no quede empañado por una innecesaria semblanza de largos arcos argumentales. En la parte negativa (esto parece el Un, Dos, Tres) lo que más llama la atención y aleja al tebeo de ser un western crepuscular puro y duro es el hecho de que sepamos que el personaje principal no puede morir, algo que en el cine podía pasar en cualquier momento.

La decisión de que Luke Ross se encargue de insuflar vida bidimensional al personaje, quizás no sea la más acertada (me gustaría ver que hubiera hecho Ezquerra con la serie) pero la verdad es que funciona bastante bien, incluso teniendo en cuenta que la tendencia hacia el fotorrealismo con la que juega el artista siempre ha servido poco a dinamizar sus tebeos, bastante lastrados por una narrativa estática. Dicha estaticidad sigue presente en las páginas de Jonah Hex, sobre todo cuando uno se para a intentar adivinar qué actores al margen de Clint Eastwood aparecen en las páginas de la serie, evidenciando los cameos de Dennis Hopper o Christopher Walken (entre otros muchos) lo deudor que es el dibujo del celuloide y la fotografía, aunque ello no sea impedimento para valorar en su justa medida tanto la labor del artista, como la conjunción con unos guiones que hacen de esta nueva encarnación de Jonah Hex un producto bastante atractivo. Habrá que ver como sigue.

Sergio Benítez (283)

6 comentarios:

Ali dijo...

¿No has leído nada de Blueberry? mal mal mal. Si tienes alguna biblioteca pública cerca de casa, echa un vistazo. En la de mi barrio, tienen Blueberry entera. Por mirar no pierdes nada.

Saludetes

sebelo2 dijo...

Ya lo intenté Ali, y nada de nada, la biblioteca de Algeciras es una caca. Gracias a Dios tengo la de mi suegro, que sí que está bien nutrida y con la práctica totalidad de la serie central de Blueberry. El problema es que tengo tanta lectura atrasada en mi casa que ahora mismo no daría a basto para poder ponerme con algo más. Pero no tengo prisa, antes o después caerá.
Saludetes,
Sergio

Jose dijo...

Uffffff...

No sé, jefe, western, guión de Palmiotti... pero ese no entintaba?

Pa mi que voy a pasar en este caso...

Saludos!

sebelo2 dijo...

Pues no está nada mal, de hecho, si te fías más de su criterio, pregúntale a Nacho, que si mal no recuerdo la tenía en cierta estima.
Saludetes,
Sergio

Toni C. dijo...

Me gusta que consideres magnas obras Sin perdón y Hasta que llego su hora por que lo son.

Y lo de Blueberry tienes que empezar a remediarlo ya, Sergio. Y dejate de prestamos, compradita y de tu propiedad que es como yo llevo saboreandola treinta años.
Si empiezas cronológicamente y en orden, tienes que saber que los primeros arcos son digamos más arcaicos(me refiero al de fort navajo y en menor medida al del Caballo de Hierro, a mi me pirran), el dibujo de Giraud aun es tierno y las historias de Charlier, aunque estan muy bien, no alcanzan su cenit. Eso si, si quieres que te conquiste a la primera, tienes el arco del oro confederado(the best), el de la mina del aleman perdido o el de Vitorio y los navajos que lo conseguiran.
Saludos desde el saloon.

Nacho dijo...

Mira por dónde hoy no soy de los primeros en comentar.

De delito se puede calificar lo que está haciendo Planeta con Jonah Hex. En usalandia van camino del 50 y por éstos lares no se llega ni al 10.

Yo, que no soy amigo de los westerns, os puedo asegurar que la serie merece muy mucho la pena. Si es que alguien se fía de mí.

Y en cuanto al dúo Palmiotti&Gray te puedo decir que sin ser una gran maravilla, suelen cumplir bastante bien y salir medio airosos en sus historias. Su etapa en Hawkman me gustó mucho, y tienen alguna que otra cosilla por ahí a las que merecería la pena que les echases el ojo como mínimo.

Saludos!